Luciano Darderi fue noticia en su semifinal ante Casper Ruud por todo menos por su juego, ya que estuvo a merced del noruego, que le ganó por un doble 6-1 para alcanzar la final del Roma Open 2026
Sólo la lluvia, que paró la primera semifinal masculina del Master 1.000 de Roma durante bastantes minutos, pudo frenar la avalancha que le esperaba al verdugo de Rafa Jódar. De juego, sólo se pudo ver una hora. Y, de hecho, el que se vio lo ofreció por completo el noruego Casper Ruud.
El tenista nórdico, que se preparó para Madrid y Roma en la Academia de Rafa Nadal, alcanzó la final de este Master 1.000 tras vencer por un doble 6-1 a la penúltima esperanza italiana que quedaba en pie. Y ahora reta a la última, Jannik Sinner, siempre que el de San Cándido supere esta tarde al ruso Daniil Medvedev en el duelo que tienen previsto en el Foro Itálico.
Luciano Darderi, que tuvo que luchar durante tres horas y hasta las 2 de la madrugada para superar el miércoles -ya jueves- al español Jódar, no pudo celebrar su primera semifinal de un Master 1.000 y apenas le puso oposición a su oponente, que rompió en el arranque de cada uno de los dos sets y dominó con claridad los mismos.
El tenista italiano dio muestras de fatiga tras las palizas que se había pegado frente a Zverev y Jódar. Y no dudó en dejarlo claro en la pista. «No puedo más. No puedo mover las piernas», se le oyó decir durante el partido.
Las estravagancias de Luciano Darderi
El tenista transalpino llegó, incluso, a pedir un café durante uno de los descansos, con la intención de que la cafeína le reactivase. Tampoco surtió efecto.
Lo del café no fue la única extravagancia de Luciano Darderi. Ya en la previa llamó la atención al entrar en pista con unas gafas futuristas de las que se habló mucho en las redes sociales. Y, en el tramo final de la semifinal, con todo decidido, bromeó con un espectador que le había criticado lo que estaba ofreciendo.
El de Villa Gesell (Argentina), nacionalizado italiano, no dudó en hacerle un gesto a ese aficionado y le ofreció su raqueta para que bajara él mismo a jugar. Esa broma levantó los ánimos del público italiano, pero ni eso arregló el partido.
Casper Ruud, así, alcanza su cuarta final en Masters 1.000 después de haberlo hecho previamente en Miami 2022, Montecarlo 2024 y en Madrid 2025. En esta última se alzó con el título y demostró por qué estaba considerado como uno de los sucesores de Rafa Nadal en tierra batida. Ante el balear perdió las finales de 2022 y 2023 en Roland Garros. Sin él, de momento, no está sabiendo aprovechar su oportunidad.





