Carlos Alcaraz, tras salvar varias bolas de partido, señala lo que lo cambió todo: «Les di lo que creo que querían ver»

Carlos Alcaraz, tras salvar varias bolas de partido, señala lo que lo cambió todo: «Les di lo que creo que querían ver»

La conexión con el público del español le permitió darle la vuelta al marcador; hoy se enfrentará a Casper Ruud por un puesto en la final del Master 1.000 de París

«Me he visto derrotado», reconocía Carlos Alcaraz nada más acabar su partido ante Taylor Fritz. No era para menos porque tras perder el primer set e ir ‘break’ abajo en el segundo salvó bolas de partido en contra con su saque y con el del norteamericano. Sin embargo, como ocurriera el año pasado frente a Sinner en Roland Garros, París le dio alas y cambió el sino del partido. Y, con él de paso, el de Rafa Jódar, que se convertirá en el 17º español que juegue unas ATP Finals o Masters Cup, como se le llamaba antes.

«Cuando remonté las bolas de partido, empecé a disfrutar, conectando grandes saques y ganando puntos espectaculares. Empecé a sonreír, a canalizar la energía del público hacia el partido. Intenté aprovecharla para ganar y, de paso, ofrecerles un buen espectáculo. A partir de ahí disfruté cada segundo, cada punto. Creo que esa fue la clave», admite un Carlos Alcaraz que, en ese momento, celebró puntos cuando iba aún abajo en el marcador como si estuviera barriendo a su rival.

Sobre todo en la segunda bola de partido en contra, un punto increíble que levantó al público y a él mismo. «Intenté no venirme abajo en esos momentos complicados del segundo set, traté de mantenerme fuerte mentalmente y salvar esos problemas, esas bolas de rotura, esas bolas de partido que tuvo Taylor. Con 5-3 y saque, diría que, no recuerdo exactamente, pero en ese juego firmamos un tenis increíble, ambos, con puntos impresionantes. Hicimos que la gente se levantara, que brindase una nueva energía a este partido… y yo absorbí esa energía, yo me apoyé en la gente. Les di lo que creo que querían ver», añade el español.

El público da alas a Alcaraz

«Estoy muy feliz por haber podido jugar una hora y media más al tenis, por ellos, para que ellos estuviesen entretenidos. Fue increíble. La sensación de hoy es incomparable. Feliz por haberme dado una nueva oportunidad de saltar a pista mañana, de haber salvado esas oportunidades y de haber seguido luchando», añadía un Carlos Alcaraz que se enfrentará a Casper Ruud por un puesto en la final del Master 1.000 de París.

A esas situación cmplicada había llegado, según reconoce, por errores propios, que dieron alas a Fritz y casi le hace a él perder el partido. «Con 5-4 en el primer set, sentí nervios. Él empezó a jugar de forma más sólida desde el fondo de la pista. Dejé de ganar puntos fáciles con el saque, me costó más jugar desde el fondo y eso me complicó las cosas. En el juego de desempate tuve oportunidades que no supe aprovechar. Tomé decisiones de las que, sinceramente, me arrepiento. En el segundo set, las sensaciones eran similares. Después del 5-3, empecé a quitarme de encima esos nervios, a disfrutar en pista, ya que firmé un par de grandes golpes y varios puntos de fábula», explica el tenista murciano.

El tenista español lo admite: «Me he visto derrotado»

Ahí apareció el verdadero Alcaraz, ese al que el público adora y que se mimetizó con los aficionados para darle la vuelta al partido. «Ahí empecé a sonreír, a generar energía desde la grada. Intenté usarlo para entretenerles. Ahí, empecé a apreciar cada segundo y cada punto, esa fue la clave hoy. ¿Si en algún momento me vi perdiendo? Desde luego, no te voy a mentir. Él tuvo varias bolas de partido y estuvo restando muy bien y jugando genial desde el fondo. Salvé varias bolas de partido con algunos passings que, la verdad, fueron impresionantes. Era el momento de hacer algo así. Si hubiera perdido, bien, pero no quería haberme ido de la pista sintiendo que podía haber hecho algo más, o que tenía que haber elegido la opción agresiva, que es mi estilo de juego», explicaba el español a pie de pista.

Carlos Alcaraz admite que este partido lo va «a recordar durante mucho tiempo» y lo calificó como uno de los más «especiales que jamás haya jugado», pero también hace autocrítica. «Necesito entender lo que me pasó en el primer set, por qué tuve esos nervios. Luego me di cuenta de que simplemente tengo que disfrutar. Al fin y al cabo esto no es más que un juego. Gane o pierda, es un juego. Se trata de salir a la pista, divertirse, jugar lo mejor posible y divertir al público. Es lo que voy a intentar hacer cada partido», afirma contundente el de El Palmar.

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