El bielorruso Ivashka, que llega desde la previa, y el luxemburgués Rodesch, primer cabeza de serie, se jugarán el título este domingo en el Open Ciudad de Pozoblanco
El bielorruso Ilya Ivashka y el luxemburgués Chris Rodesch jugarán este domingo la gran final del Open Ciudad de Pozoblanco 2026, torneo ATP Challenger 75, tras derrotar en semifinales al portugués Tiago Pereira y al japonés Akira Santillan, respectivamente.
Ivashka demostró por qué es el jugador con mejor palmarés de los que disputan el torneo cordobés y, pese a proceder de la fase previa, ha demostrado a lo largo de la semana el nivel que se le presupone a un tenista que ha estado entre los 40 mejores del mundo. Rodesch, por su parte, es el cabeza de serie número uno y ha llegado con la intención de emular lo logrado por su entrenador, Gilles Muller, hace 22 años en estas mismas pistas.
Ivashka y Pereira se marcan un partidazo de casi tres horas
Ilya Ivashka y Tiago Pereira mantuvieron dos horas y 42 minutos de dura pelea, que acabó decantándose para el bielorruso por 7-6(5), 2-6 y 7-6(7).
El choque se decidió por mínimos detalles, como puede clarificar el marcador y pudo caer para cualquiera, aunque la iniciativa en el electrónico siempre fue para el tenista del Este de Europa. Y eso que Pereira tuvo más opciones de ‘break’ que su rival…
Como ya había ocurrido en su partido de cuartos de final ante Dan Added, Ivashka desperdició todas las opciones de ruptura que tuvo en el primer set. El jugador del Algarve salvó tres bolas de ruptura en el sexto juego y logró llevar la primera manga al igualado ‘tie break.

Con porcentajes de saque por encima del 60% y apenas una decena de puntos concedidos, por cada uno, con su servicio, se esperaba una lucha final igualada. Un ‘minibreak’ para Ivashka en el segundo punto del ‘tie break’ fue suficiente para que se llevara la primera manga.
La segunda empezó con la amenaza de un golpe definitivo al encuentro. Pereira salvó dos bolas de ‘break’ que podrían haber dado alas a Ivashka. Lejos de eso, a continuación, tuvo la primera bola de ‘break’ en contra. El bielorruso la salvó, como también lo hizo con las dos siguientes en el cuarto juego, pero no con la cuarta. Pereira no pudo consolidar, pero ya tenía confianza y rompió de nuevo, por dos veces, para hacerse con el segundo set por 6-2.
Un tercer set de infarto que se decide en el ‘tie break’
El tenista del Este tiró de veteranía, se dejó ir en el tramo final de esa segunda manga y rompió el saque de su rival en el inicio de la tercera. De nuevo, pudo encarrilar el partido con dos bolas de ‘break’ para el 3-0. No lo logró y se mantuvo la mínima ventaja del bielorruso hasta el 5-4.
Ahí empezó la locura. Sacaba Ivashka para acabar el partido, pero Tiago Pereira subió el nivel y logró equilibrar el set. Respondió el bielorruso devolviéndole la rutura y, el de Faro, a su vez, repetía para llevar el partido al ‘tie break’ final.
En una exhibición de resistencia, Tiago Pereira salvó hasta tres bolas de partido, dos con el saque de Ivashka, pero no pudo con la cuarta. El tenista luso se fue, valiente a la red, y su volea se le quedó baja. El ex Top-40 de la ATP pudo levantar los brazos como ganador.
Chris Rodesch pasa por encima de Santillan
Después de un duelo tan bonito e interesante, la segunda semifinal pareció descafeinada. Se resolvió con dos ‘breaks’, en una hora y por 6-3 y 6-4, a favor de Rodesch en el principio de cada set ante un Akira Santillan que no mostró el nivel de partidos anteriores y estuvo siempre a merced de su rival.
Rodesch, primer cabeza de serie del torneo, se mostró muy por encima de su rival desde el principio. Santillan sufría para sacar adelante sus turnos de saque y apenas tenia opción al resto. Tras perder su saque en el cuarto juego, claudicó. Rodesch, con un porcentaje de primeros que casi llegaba al 80%, no concedía nada y se acababa apuntando el primet set por 6-3.
La segunda manga fue similar. La única diferencia es que la rotura de servicio fue en el tercer juego y después de que Santillan salvara tres bolas de ‘break’. Aún tendría una más Rodesch, pero no le hizo falta recordarla, porque siguió llevándose sus turnos de saque con comodidad hasta lograr hacerse con el partido y meterse en la final.





