Michael Olise ha cerrado un Mundial para la historia. El centrocampista francés firmó dos asistencias ante Inglaterra y llegó a alcanzar los siete goles en el torneo, convirtiéndose en el jugador con más pases de gol en una sola edición de la Copa del Mundo tras superar el histórico récord de Pelé después de 53 años
Michael Olise ha sido una de las grandes revelaciones del Mundial y ha cerrado su Mundial con un registro que ya forma parte de la historia del fútbol. El centrocampista francés volvió a brillar en el partido por el tercer puesto ante Inglaterra al repartir dos asistencias a Kylian Mbappé, un rendimiento que le ha permitido batir una marca que llevaba más de medio siglo intacta.
El futbolista del Bayern de Múnich termina el campeonato con siete asistencias, convirtiéndose en el jugador que más pases de gol ha dado en una misma edición de la Copa del Mundo.
Un récord que pertenecía a Pelé
Hasta ahora, el mejor registro lo obtenía Pelé. La leyenda brasileña firmó un total de seis asistencias en el Mundial de México 1970, una cifra que había resistido 53 años, y que parecía muy difícil de superar.
Olise, sin embargo, ha logrado dejar atrás ese récord gracias a su extraordinaria actuación en este Mundial. Su visión de juego, capacidad para encontrar espacios y precisión en el último pase le han convertido en uno de los futbolistas más determinantes del torneo.
Las dos asistencias frente a Inglaterra sirvieron para que Mbappé volviera a ver portería, pero también para que Olise escribiera una nueva página en la historia de la competición.
Messi, el siguiente objetivo
Pese a haber tenido un nuevo récord en una sola edición del Mundial, el internacional francés todavía tiene otro desafío por delante. Con sus siete asistencias, se queda a cinco del récord absoluto de pases de gol en la historia del torneo, una marca que pertenece a Leo Messi con un total de 12.
La diferencia invita a pensar que el registro del argentino podría estar al alcance si Olise mantiene este nivel en los próximos años. El centrocampista solo tiene 24 años y, si disputa el Mundial de 2030, llegará a la cita con tan solo 28, una edad considerada ideal para un futbolista de su perfil.
Un Mundial para confirmar su talento
El jugador del Bayern ha sido uno de los principales generadores de juego de Francia y ha destacado por su entendimiento con Kylian Mbappé, formando una sociedad que ha resultado letal durante buena parte del torneo.
Esa conexión entre ambos no ha pasado desapercibida. Con el futuro del mediapunta todavía abierto a posibles movimientos en el mercado, su rendimiento junto al delantero del Real Madrid ha despertado la imaginación de muchos aficionados madridistas, que sueñan con verles compartir equipo también a nivel de clubes.
Francia no pudo levantar el título, pero el Mundial deja un claro ganador a nivel individual: Michael Olise. El centrocampista no solo ha confirmado que pertenece a la élite del fútbol europeo, sino que ha derribado el récord histórico de Pelé y ya tiene en el horizonte otro reto: intentar alcanzar la marca absoluta de asistencias que todavía conserva Leo Messi.





