El preparador de Careñes comienza a mover el mercado en España tras ser contactado por el grupo inversor que lidera Sergio Ramos, interesado en la compra del Sevilla FC, pero el técnico del Villarreal quiere tomarse tiempo para decidir y tiene otras metas en el pensamiento
La siguiente parada profesional de Marcelino García Toral se mantiene en completa incógnita por el momento, aunque lo cierto es que ya hay varias opciones interesantes encima de su mesa. Y es que el futuro del técnico asturiano ha comenzado a generar movimientos incluso antes de cerrar oficialmente su etapa en el Villarreal y ahora aparecen en el horizonte aspirantes que antes no estaban ni tan siquiera en el tablero. Es lo que tienen con las circunstancias del fútbol, que están siempre en continua evolución.
El Sevilla como nuevo destino español
Cierto es que la salida de Marcelino de La Cerámica se conocía desde varios meses atrás e incluso ya es oficial desde hace un par de semanas, pero poco o nada se sabe sobre su siguiente reto ya que todavía no ha tomado una decisión al respecto. Y en esa ecuación en la que todavía quedan muchas operaciones que arrastrar para resolver la incógnita, aparece ahora una vía inesperada: el Sevilla.
Según informa Canal Sur Radio, el entorno de Sergio Ramos y el grupo inversor Five Eleven Capital ya habría iniciado una ronda de contactos con varios entrenadores de primer nivel para conocer su predisposición a liderar el nuevo proyecto sevillista en caso de concretarse definitivamente la operación de compra del club hispalense. Entre los nombres tanteados aparece el de Marcelino junto a otros técnicos como Ernesto Valverde o José Bordalás.
La información llega en un momento de máxima incertidumbre institucional en Nervión puesto que todavía no está cerrada la entrada definitiva de Five Eleven, aunque sí parece evidente que desde el entorno del exfutbolista del Real Madrid ya admiten que se trabaja en escenarios deportivos. Y ahí el perfil de Marcelino encaja plenamente en la idea que se pretende construir con un entrenador experimentado, con conocimiento profundo de LaLiga y capaz de aportar estabilidad a un proyecto necesitado de orden después de varias temporadas marcadas por las turbulencias deportivas e institucionales.
Marcelino no parece por la labor
En cualquier caso, y pese a esos primeros contactos, no se trata de una operación sencilla. El propio Marcelino ya ha comentado públicamente que quiere tomarse con calma la elección de su próximo destino una vez que finalice su etapa en Villarreal. El técnico asturiano considera que necesita analizar bien cada escenario antes de asumir un nuevo reto y, sobre todo, valorar las garantías deportivas de cualquier proyecto.
«No tengo ninguna prisa. Después de una etapa tan intensa quiero reflexionar bien cuál es el siguiente paso y tomar la mejor decisión posible», declaró recientemente el preparador de Careñes, que siempre se ha caracterizado por ser especialmente exigente a la hora de negociar las condiciones deportivas de los clubes a los que llega.
Marcelino mantiene vivo el sueño de convertirse algún día en seleccionador nacional de España, pero esa puerta está cerrada por el momento ya que el trabajo de Luis de la Fuente está resultando encomiable. Su destino más romántico sería el Racing de Santander, recién ascendido a Primera División, pero el alto caché del asturiano hace imposible cualquier tipo de acercamiento. El Atlético de Madrid sería su salto profesional más lógico a nivel nacional, pero Diego Pablo Simeone seguirá al menos un año más en el Metropolitano.
«Estoy en una situación de mi vida en la que puedo elegir. Para mí es mucho más difícil elegir que entrenar. Entrenar disfruto, pero elegir cuando no estás entrenando, la paciencia y el análisis, son dos valores que no debo olvidar. Estamos en un momento de nuestra trayectoria donde podemos tener esa pausa y esa paciencia. Igual que no nos equivocamos al venir aquí, al Villarreal, espero no equivocarme en la próxima», declaró en la rueda de prensa en la que explicó los motivos de su despedida.
Un acierto seguro para cualquier club
Precisamente, ese perfil meticuloso y exigente es uno de los factores que convierten la posibilidad del Sevilla en una opción compleja a día de hoy. La situación económica de la entidad andaluza, unida a la incertidumbre institucional que rodea la posible compra del club, generan demasiadas incógnitas para un técnico que prioriza estructuras sólidas y proyectos claros antes de aceptar cualquier propuesta. Aun así, el interés existe. Y no es casualidad.
Marcelino sigue manteniendo un enorme cartel en el fútbol español después de su trabajo en Villarreal, donde logró devolver al equipo a posiciones europeas y reconstruir competitivamente a un grupo que venía de una etapa especialmente convulsa. Su salida del conjunto amarillo deja una sensación de ciclo cerrado con el trabajo bien hecho.
La gran espina de Monchi
En Sevilla, además, su nombre nunca ha terminado de desaparecer del todo. Especialmente porque en Nervión siempre quedó la sensación de que su primera etapa fue demasiado corta. Marcelino entrenó al conjunto sevillista durante la temporada 2011/2012 y apenas duró seis meses en el cargo antes de ser destituido. Sin embargo, pese a aquel abrupto final, su trabajo fue muy bien valorado internamente.
El asturiano aterrizó entonces en un Sevilla en plena reconstrucción y dejó señales claras de competitividad y exigencia en un contexto complicado. De hecho, Monchi nunca ha dejado de reconocer públicamente que la destitución de Marcelino sigue siendo una de las decisiones que más le han dolido en su etapa como director deportivo.
Ahora, más de una década después, el nombre del técnico vuelve a cruzarse en el camino sevillista. Aunque, por el momento, todo se mueve en una fase muy preliminar. Los contactos han existido, pero tanto Marcelino como Valverde no parecen especialmente predispuestos a asumir el reto sevillista en el escenario actual.

Su futuro, Premier League o Italia
Tiene otras opciones en mente. Al todavía técnico del Villarreal le gustaría vivir una experiencia en Inglaterra. Nunca lo ha ocultado. Actualmente es la mejor competición futbolística del mundo y donde se cierran contratos más jugosos para cualquier entrenador. «Es la NBA del fútbol», llegó a comentar.
El Crystal Palace podría podría ser un buen destino para el asturiano, sobre todo porque su actual entrenador, el austríaco Oliver Glasner, no continuará. El problema es que las aspiraciones europeas de este equipo son remotas para Marcelino, que viene de jugar y clasificar al Villarreal para la Champions. Los ingleses solo podrán aspirar a jugar la Europa League si logran ganar la final de la Conference League al Rayo Vallecano.
Por otra parte, Italia siempre ha sido un destino que Marcelino ha valorado en distintas etapas. Sonó en su día para el AC Milan y ahora es la Roma quien le sigue de cerca. El club romano está a un solo empate de certificar su clasificación para la próxima edición de la Champions, una plaza que le hará ganar enteros a la hora de convencer a Marcelino. El club italiano, un clásico y uno de los colosos históricos del Calcio, actualmente cuarto en la Serie A, representa un contexto competitivo, exigente y con aspiraciones europeas consolidadas.





