El Villarreal celebró el clásico almuerzo de cierre de temporada en un ambiente distendido pero con una conversación muy repetida: ganar al Atlético el próximo domingo para cerrar el curso con el bronce del campeonato
El Villarreal vivió el clásico almuerzo de cierre de temporada, uno de esos encuentros que el grupo celebró en familia pero con un mensaje interno claro que viene a llamar a filas para hacer un último esfuerzo y lograr la tercera plaza.
Esta tradicional comida de final de curso se celebró en el Restaurante El Vasco del Estadio de la Cerámica, punto de encuentro, celebración y también de conjura antes del último gran reto del año que no es otro que asaltar la tercera plaza de LaLiga ante el Atlético de Madrid.
Con la Champions ya sellada, el ‘Submarino’ todavía quiere terminar el año dando una última alegría a la afición. Ese punto extra pasa por despedir la temporada en casa con una victoria de prestigio ante un rival directo, en lo que además será un partido con carga emocional añadida por el adiós de Marcelino.
Un Villarreal en clave de grupo y ambicioso
La imagen fue la de un club muy compacto. Toda la plantilla del primer equipo acudió al completo, acompañada por el cuerpo técnico, en un ambiente distendido donde los futbolistas fueron llegando con estilos muy diferentes. Se vieron trajes más formales, looks veraniegos y combinaciones más de sport propias de una cita que ya es tradición en el club. Una especie de pasarela grogueta previa al último examen del curso. Sonrisas, fotos de grupo y sensación de cierre de ciclo, pero sin perder de vista el último encuentro del curso.
Entre brindis y conversaciones relajadas, el mensaje de revancha con el Atlético de Madrid sigue siendo unánime. Queda un último partido y no es uno cualquiera. El Villarreal ha desperdiciado una renta de seis puntos en la antepenúltima y penúltima jornada, pero todavía depende de sí mismo para hacerse con el bronce del campeonato. Solo necesita ganar en casa al Atlético.
Último baile en casa: ganar al Atlético para cerrar terceros
Entre fotos, reencuentros y ambiente distendido, el mensaje competitivo no se perdió en ningún momento. El Villarreal llega a la última jornada con la clasificación para la Champions ya asegurada, pero con el objetivo adicional sobre la mesa de terminar tercero.
Para ello, el equipo de Marcelino deberá superar al Atlético de Madrid en La Cerámica en un duelo directo que decidirá la posición final de ambos en la tabla. Un cierre de temporada con aroma a gran partido, de esos que marcan el tono de un verano y de un nuevo proyecto.
Pedraza, un detalle de despedida
«Con mucho cariño, hoy quiero regalaros un pedacito de mi tierra». Alfonso Pedraza quiso tener un gesto con sus compañeros en su despedida del club tras una etapa de 15 años. El lateral cordobés regaló una botella de aceite de oliva virgen extra a cada miembro de la plantilla junto a una nota personal de despedida cargada de sentimiento. «Después de tantos años compartiendo camino en el Villarreal, solo puedo dar las gracias».
«Gracias por todos estos años compartidos, por el cariño, el aprendizaje y cada momento vivido dentro y fuera del campo. Me llevo recuerdos maravillosos que formarán parte de mí para siempre», rezaba otro de sus mensajes.

Un club entero volcado en La Cerámica
La comida reunió también a toda la estructura del Villarreal CF. Estuvieron presentes el presidente Fernando Roig y el consejero delegado Fernando Roig Negueroles, además de figuras clave del organigrama deportivo como Miguel Ángel Tena y Marcos Senna.

Junto a ellos, una amplia representación del consejo de administración con nombres como Elena Roig, Miguel Pérez, Pepe Sifre, Pascual Ibáñez, Manuel Montaña, Ramón Marco, Juan Carlos Malabia o Salvador Ten, entre otros, además del director general Fede Alcácer y el director comercial Juan Antón.
El club quiso reforzar así esa idea de estructura unida, transversal y estable que ha caracterizado la última etapa del Villarreal.
Presencia institucional y sentimiento de club
La cita contó también con representación institucional, con la presencia del alcalde de Vila-real, José Benlloch, y miembros de la Agrupación de Peñas del Villarreal, además de patrocinadores de la entidad.
También participaron integrantes de los cuerpos técnicos del Villarreal B, Villarreal C y Villarreal Femenino, en una imagen que volvió a reforzar el carácter familiar del proyecto groguet, donde todo el fútbol del club convive en un mismo ecosistema.
Reconocimientos y tradición
Como marca la tradición, el acto también sirvió para reconocer a distintas personas y entidades vinculadas al crecimiento del club. Recibieron la insignia de oro los nuevos patrocinadores Ambar Triple Zero, Smalticeram y Sicer, además de los nuevos miembros del consejo de administración.
También fueron homenajeados los empleados que han cumplido 20 años en el club, en un gesto que refuerza la identidad interna de una entidad que presume de estabilidad y pertenencia.




