El tenista ruso pierde en su debut en el ATP 250 de Wiston-Salem y deja una imagen desalentadora
Las excentricidades de Daniil Medvedev no parecen tener límite. Y tampoco su particular crisis de resultados. El tenista ruso ha logrado este año salvar algunos torneos, como indian Wells o Roma, que le han permitido mantener su posición en el Top-10, pero falla más que acierta y su caída libre no parece tener fin.
Viendo que su gira previa al US Open estaba siendo un desastre, con dos derrotas en tres partidos, el tenista ruso pidio un ‘wild card’ a última hora en el ATP 250 de Wiston-Salem, con el que sumar algunos puntos y, sobre todo, coger buenas sensaciones de cara al Grand Slam norteamericano.
No lo hará, ya que cayó en su debut ante el estadounidense Martin Damm. El exnúmero 1 del mundo dio la cara en el primer set, pero tras perder su saque en el tramo final de éste -y con él la primera manga-, su rival le pasó por encima en la segunda maga y le superó por 7-5 y 6-3.
El mal momento de Medvedev
Medvedev no dio la imagen consistente que debe ofrecer un jugador situado entre los mejores del mundo y albergó muchas dudas para lo que viene. Además, dejó otra de las imágenes para el recuerdo, fruto de su excentricidad.
Ya en el último torneo se enfrentó al árbitro, al que mandó callar, después de que éste le amonestase por, entre otras razones, cargarse a raquetazos un cartel de publicidad del fondo de la pista. En este no ha llegado a tanto, pero en uno de sus particulares soliloquios ha dejado varias frases para el recuerdo.
«Quizás debería empezar a competir en pickleball. No es demasiado tarde», señalaba mirando al juez de silla. No se quedó ahi el tenista ruso, sino que siguió con la ‘broma’ y apeló a un conocido tenista americano y a un deporte que no se parece en nada al tenis.
«Debería jugar con Jack Sock, en dobles. Ahora mismo, cualquier deporte sobre la faz de la tierra es mejor que el tenis. Incluso el curling», añadía un Daniil Medvedev al que la mente le está jugando una mala pasada.
Segundo cambio de entrenador de Medvedev
Este año rompió una mala racha de 29 meses sin trofeos tras ganar el ATP 500 de Dubai. Parecía que, tras dejar a Gilles Cervara, el entrenador que le llevó a la cima, y ponerse las órdenes de Rohan Goetzke y Thomas Johansson podría enderezar su rumbo, No ha sido así y ya, incluso, ha roto con ellos y en esta gira le acompaña el extenista kazajo Andrei Golubev. Tampoco parece que vaya a ser la solución. Al menos de momento.
Daniil Medvedev venía de perder en tercera ronda en Cincinnati ante el posterior finalista, Brandon Nakhasima, y en su debut en Montreal frente al neerlandés Botic van de Zandschulp. Pero es que, además, en Wimbledon cayó en tercera ronda y en Roland Garros… en primera.
De momento, los resultados de principios de temporada y en torneos secundarios le salvan y es séptimo en la Race y Top-10 en el ranking ATP, pero por detrás vienen apretando muy fuerte y podría perder su privilegiada posición y quedarse sin ATP Finals.





