La confesión de Félix Correia sobre salud mental tras su calvario en Lille: «No es fácil de lidiar»

La confesión de Félix Correia sobre salud mental tras su calvario en Lille: «No es fácil de lidiar»

«Es muy importante para mí el cariño de la afición y del míster», asegura el portugués tras lo sufrido el curso pasado en el Lille, donde recibió los pitos de la afición

Félix Correia fue uno de los últimos refuerzos del Sevilla FC en aterrizar en Nervión el pasado mercado de fichajes. El portugués ha caído de pie en el once de Luis García Plaza, quien le ha entregado la titularidad en el costado izquierdo. Cedido por el Lille hasta final de temporada, Félix Correia ha aterrizado en Nervión después de vivir durante los últimos meses una situación especialmente exigente en Francia, donde tuvo que convivir con las críticas de una parte de la afición, pese a ser uno de los futbolistas más utilizados por el conjunto galo.

Durante su entrevista con Futeros, Félix Correia, de 25 años, ha hablado abiertamente por primera vez sobre cómo aquella situación pudo llegar a afectarle más allá del terreno de juego. Y es que reconoce el luso que los malos momentos no se quedaron únicamente en el terreno de juego, admitiendo que también le afectaron en su día a día: «Es normal. El fútbol es así. Tuve momentos muy buenos, en los que la afición estaba conmigo. Después tuve unos momentos un poco malos. La afición es así».

La 25/26 fue especialmente intensa para Félix Correia. Con el Lille participó prácticamente de principio a fin, disputando un total 48 partidos entre Ligue 1, Europa League y Copa de Francia, con cinco goles y seis asistencias. Participó en todos los encuentros de la temporada, sin embargo, su relación con la grada no fue la esperada.

Los pitos de Lille que acabaron afectando a Correia

Uno de los momentos más duros se produjo en mayo, durante el encuentro ante el Le Havre. Correia fue sustituido en el minuto 74 y recibió una sonora pitada por parte de los aficionados presentes en el Stade Pierre-Mauroy. La situación llegó a tal punto que el presidente del Lille, Olivier Létang, salió públicamente en defensa del jugador, mientras que Bruno Genesio, su entrenador, también mostró su respaldo.

El episodio tuvo además una repercusión directa en el vestuario. Según la información publicada entonces en Francia, Correia quedó especialmente afectado por los pitos y sus compañeros mostraron su apoyo al futbolista. Létang llegó a explicar que el portugués estaba «tocado» en el vestuario y defendió públicamente su compromiso con el equipo. El propio Genesio, sin ir más lejos, había salido anteriormente en defensa del extremo, destacando su comportamiento y su implicación pese a que no siempre consiguiera acertar sobre el terreno de juego.

Ahora, varios meses después y ya vestido de sevillista, Félix Correia reconoce a Futeros que aquella situación tuvo una dimensión personal: «El fútbol es esto. Cuando estás bien, estás bien. Cuando estás un poco mal…». Ante la pregunta de si todo aquello afectó al Félix Correia persona, no solo al futbolista, fue claro: «Sí, sí, claro. No es fácil de lidiar».

Correia, «contento» con la confianza dada por García Plaza y la afición del Sevilla FC

Correia, sin embargo, no se queda en el episodio negativo. «Pero debes seguir con confianza, debes seguir trabajando, que es muy importante», explica el portugués, quien resalta que en el fútbol todo puede cambiar de un día para otro: «Todo cambia muy rápido también. Si haces un gol, dos goles… Todo cambia. Es el fútbol».

Y es que Correia ha vivido un cambio muy significativo con el cambio de club y de liga. Su llegada al Sevilla de Luis García Plaza gracias a la insistencia de José Ignacio Navarro ha sido fundamental para el futbolista. Poder contar con la confianza del entrenador y de una afición, la sevillista, que rápidamente ha conectado con él, le hacen estar muy feliz:

«Es muy importante para mí el cariño de la afición, del míster. Es muy importante para mí para ganar confianza, para empezar a hacer goles también», apostilla un Félix Correia que no ha aterrizado en Sevilla únicamente buscando minutos o continuidad. También trata de recuperar sensaciones y de poder soñar con seguir creciendo como futbolista. ¿La selección? Quién sabe…

Su discurso, en cualquier caso, sigue siendo el mismo: «Como he dicho, partido a partido. Sigo trabajando todos los días y vamos a ver».

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