El futuro del delantero argentino continúa sin encontrar una vía de escape mientras el conflicto con el Atlético de Madrid se enquista y el mercado encara sus últimos días; el atacante mantiene intacta su postura y ha cerrado la puerta a dos alternativas inglesas que, sobre el papel, podrían resolver su situación
El ‘culebrón’ de Julián Álvarez suma un nuevo hándicap que ayuda a entender por qué el futbolista está rechazando de manera sistemática las propuestas que llegan desde Inglaterra.
Su deseo de jugar en el Barcelona sigue siendo el principal motivo, pero existe una razón personal y familiar que pesa especialmente en su decisión: las dificultades que tendría parte de su familia para establecerse de nuevo en Reino Unido.
El problema familiar que le aleja de Inglaterra
Según informa la periodista Verónica Brunatti, muy cercana al futbolista, las motivaciones personales apuntan directamente a una cuestión de visado. Julián Álvarez ya conoce de primera mano las condiciones que tendría que afrontar su familia si apostase por volver a Inglaterra y esa circunstancia se ha convertido en un obstáculo determinante.
Durante su etapa en el Manchester City, el delantero argentino estuvo acompañado en Reino Unido por parte de sus familiares. Sin embargo, las condiciones migratorias posteriores al Brexit complican ahora que pueda repetir aquella situación.
Según explica Brunatti, los permisos de residencia de algunos de sus familiares, entre ellos sus padres, tenían una duración limitada y, una vez expirados, obligaban a abandonar el país o buscar otra vía legal para prolongar su estancia. «El permiso de residencia de algunos familiares, como sus padres, vencía después de unos dos años, por lo que tenían que abandonar Inglaterra o gestionar otra vía migratoria», explica la periodista.
La circunstancia adquiere una relevancia suprema porque Julián estuvo dos temporadas en el Manchester City antes de marcharse al Atlético de Madrid. Su salida del fútbol inglés coincidió precisamente con la expiración de ese permiso de residencia.
Su mujer sí tendría permiso y, en caso de volver a vivir en Mánchester o dar un nuevo salto a Londres para que su marido juegue en el Arsenal, podría acogerse a la figura de ‘dependant partner’ asociada al visado de trabajo del futbolista. «La esposa de Julián puede ser reconocida como ‘dependant partner’ de un trabajador con visa de trabajo. Esa categoría permite que la pareja viva legalmente en Reino Unido», detalló Brunatti.
Arsenal y City se encuentran con la misma respuesta
Esta cuestión ayuda a explicar por qué Julián Álvarez ha rechazado las alternativas que han ido apareciendo de la Premier League. El Arsenal lleva tiempo siguiendo al argentino y se había convertido en una de las opciones más importantes en caso de que el Atlético aceptara negociar. El proyecto deportivo de los ‘gunners’ incluso resulta atractivo para el delantero, pero el regreso a Inglaterra no termina de convencerle por las circunstancias familiares.

Ahora se ha incorporado a la ecuación el Manchester City. El conjunto que dirige Enzo Maresca ha tanteado la posibilidad de recuperar al delantero que salió del Etihad hace dos veranos precisamente en busca de un mayor protagonismo. Tras las salidas de Marmoush y Savinho, el frente ofensivo del conjunto inglés se ha debilitado y Julián apareció como una alternativa para reforzarlo.
La operación planteada inicialmente incluso podría pasar por una cesión. Sin embargo, el City se ha encontrado con el mismo problema que el Arsenal antes incluso de que exista una negociación formal con el Atlético. Julián no contempla regresar a Inglaterra.
El conjunto rojiblanco, además, tampoco facilita una salida. El Atlético estaría dispuesto a estudiar una venta al extranjero por una cantidad cercana a los 140 millones de euros, siempre que la operación permita encontrar un sustituto de garantías, pero no quiere desprenderse de su principal referencia ofensiva.
Entrena en solitario mientras el conflicto continúa
Mientras tanto, Julián Álvarez sigue al margen de la dinámica habitual del primer equipo. Después de tres días sin acudir a los entrenamientos grupales por una supuesta indisposición, el delantero regresó este viernes al Cerro del Espino para trabajar en solitario junto a un preparador físico del club.
La decisión se produce después de que el propio futbolista comunicara a los servicios médicos del Atlético que ya se encontraba mejor. El argentino sigue así un plan específico de puesta a punto mientras el club espera resolver una situación que cada vez resulta más difícil de sostener.
El conflicto quedó especialmente expuesto en el último encuentro ante el Villarreal, cuando gran parte de la afición colchonera recibió al delantero con una sonora pitada. Al terminar el partido, Julián se marchó solo hacia los vestuarios mientras sus compañeros permanecían sobre el césped agradeciendo el apoyo de la grada.

Su equipo legal estudia incluso forzar la salida
Con el FC Barcelona descartado por la negativa frontal del Atlético a negociar y la Premier convertida en una vía que el futbolista tampoco quiere explorar, el escenario se complica todavía más.
La situación ha llevado al entorno jurídico de Julián Álvarez a estudiar todas las opciones de salida disponibles. Entre ellas estaría la alternativa de intentar forzar la rescisión unilateral de su contrato si el bloqueo continúa y no aparece una solución que satisfaga a todas las partes.
Se trata, por ahora, de una vía que sus abogados están analizando y no de una decisión definitiva. Pero refleja hasta qué punto se ha enquistado el conflicto. Julián quiere jugar en el Barcelona, el Atlético insiste en que no negociará con el club azulgrana y las principales alternativas de la Premier tampoco convencen al argentino.




