Jorge Martín tiene al enemigo en casa y su temporada vuelve a peligrar

Jorge Martín tiene al enemigo en casa y su temporada vuelve a peligrar

El piloto madrileño ha arrancado con fuerza este curso, pero en Aprilia tienen claro por quién apostarán si llega el momento decisivo entre él y Marco Bezzecchi

Deberá ser más ‘Martinator’ que nunca si quiere volver a recuperar su corona perdida el año pasado. Jorge Martín ha comenzado de manera muy esperanzadora el curso. Aunque sólo acabe de empezar y se hayan disputado tres carreras, el madrileño se ha colocado segundo a las primeras de cambio y sólo tiene por delante a su compañero Marco Bezzecchi, del que le separan tan sólo cuatro puntos. Ser bicampeón del mundo es posible, pero tiene al enemigo en casa y deberá luchar contra él.

Un cuarto puesto y dos segundos, unidos a su victoria en la sprint de Austin, le han permitido sumar 77 puntos. En tierras norteamericanas volvió a saborear las mieles de MotoGP después de más de un año sin hacerlo. De hecho, no ganaba una carrera corta desde Malasia 2024 (hacía más de 500 días que no ganaba una sprint).

Y su enemigo no es ningún rival, sino su propio equipo. La última entrevista concedida por el jefe de Aprilia, Massimo Rivola en Motorsport.com hace presagiar que en el equipo italiano tienen claras sus preferencias. Porque lo que consiguió Ducati el año pasado con los hermanos Márquez (campeonato y subcampeonato) sólo puede pasar cuando se trata precisamente de dos hermanos. Pero ni Bezzecchi ni Martín tienen parentesco alguno y la batalla entre ellos puede resultar muy peligrosa.

Y para muestra un botón, la pelea que vivieron Lando Norris y Oscar Piastri el curso pasado en McLaren que casi acaba con Max Verstappen arrebatándoles un título que parecía asegurado en la primera mitad del curso y que se tuvo que decidir en la última cita del calendario por no haber marcado una estrategia clara de equipo. Los dos querían ganar y McLaren les dejó luchar, si bien de vez en cuando dejaba caer la balanza del lado del británico. Y el australiano se enfadaba y con razón, como cuando decidieron mirar para otro lado en Singapur, donde Norris le tocó en la salida y no hicieron nada al respecto.

Y es que la patria es la patria y más para un equipo italiano. Así de claro lo ha dejado Rivola en dicha entrevista. Y para colmo, sabiendo que Jorge Martín no estará con ellos el año que viene (se ha comprometido con Yamaha), seguro que prefieren tener contento a quien formará pareja con Pecco Bagnaia en 2027.

«¡Me pondré en contacto con mi colega Andrea Stella (director de McLaren) para establecer las ‘reglas negras’!», ha afirmado Rivola entre bromas, pero sabiendo que ese momento puede llegar.

«Si acabamos teniendo este ‘problema’, entonces genial, me encantaría. Pero no creo que sean solo ellos. Creo que Marc Márquez estará en la lucha; de hecho, creo que el campeonato empezará de verdad en Jerez. Luego está Pedro Acosta, que está haciendo algo realmente extraordinario: es uno de esos pilotos que marcan la diferencia. Y Ducati, desde luego, no ha desaparecido: han quedado primero y segundo en las sprints», ha subrayado el dirigente italiano para dejar claro que de momento no hay marcado un plan entre ambos.

Pero viendo su última respuesta sobre lo que se avecina la próxima temporada en Aprilia, no creo que nadie dude que lo trazará si llega la hora de la verdad. Cuestionado por 2027, Rivola se relamió con el hecho de que serán la selección italiana de MotoGP: «Bueno, sin duda me gustaría. Me gustaría que se viera así. Sería fantástico contar con pilotos exclusivamente italianos —incluido Lorenzo Savadori, nuestro piloto de pruebas—, además de la propiedad del Grupo Piaggio, que ha seguido invirtiendo cada vez más en nosotros, y la propia fábrica de Noale, con su historia de 54 títulos mundiales. Así que sí, por supuesto que hay que ganárselo en la pista, con trabajo. Todos los ingredientes están ahí; ya veremos. Sin duda, ese es uno de los objetivos».

Y es que, como casi todo en la vida, lo que mal empieza, mal acaba. Y la historia de Jorge Martín se torció demasiado pronto como para que alguien pueda pensar en un final feliz vestido de negro. Una serie de caídas consecutivas en 2025 cada vez que se subía a la Aprilia le hicieron querer rescindir su contrato con el equipo e incluso dejar las motos, porque su vida corrió peligro en la que sufrió en Qatar, donde se fracturó 11 costillas y sufrió un neumotórax traumático. Pero tanto su representante como él dieron marcha atrás con sus declaraciones y decidieron cumplir con él.

En la mente del campeón del mundo aquello parece estar en el olvido ya, aunque todavía no está al cien por cien físicamente. Pero seguro que los jefes italianos todavía se acuerdan de dicho intento de romper el contrato por parte del madrileño y de que ha decidido abandonar el barco italiano tan pronto como ha podido. Con Italia no se juega y la mafia es la mafia.

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