Carlos Moyá, ex número uno del mundo en el tenis: «Comencé jugando al frontón, hoy sería un sacrilegio dejar a un niño solo con una pared»

Carlos Moyá, ex número uno del mundo en el tenis: «Comencé jugando al frontón, hoy sería un sacrilegio dejar a un niño solo con una pared»

El balear, en su 50º aniversario, ha hecho memoria de sus inicios y de toda su trayectoria, así como ha confesado el estado personal y sentimental en el que se encuentra

El tenis español está más de moda que nunca con las nuevas figuras que han aparecido en los últimos años. Desde Carlos Alcaraz hasta la nueva generación que trata de ganarse un rinconcito entre los mejores del circuito ATP: Rafa Jódar, Dani Mérida, Landaluce…

Sin embargo, aquellos que nacieron a partir del 2000 seguramente no recuerden en la pista a uno de los mejores jugadores que ha dado España y que se catapultó ganando Roland Garros en 1998 y convirtiéndose en número uno del mundo en 1999.

Se trata de Carlos Moyá, el mismo que, junto a los Corretja, Ferrero y compañía, le daría la segunda Copa Davis a España. Los más jóvenes seguramente lo recuerden por haber sido el entrenador de Rafa Nadal desde 2016 hasta su retirada (2024).

Pues bien, esta semana ha celebrado su 50 cumpleaños y lo ha hecho siendo padre de tres hijos y estando plenamente enamorado de su mujer, Carolina Cerenzuela.

El inicio más humilde de Carlos Moyá

El mallorquín siempre ha tratado de desmentir el mito del tenis como deporte elitista. Porque está claro hay deportes que no están al alcance de todos. Eso es una realidad. El coste del uso de las instalaciones o de las indumentarias adecuadas suponen una barrera para muchos que desearían probarlos.

Sin embargo, Moyá repasó en su día en una entrevista concedida a El Mundo cuál fue su camino para tratar de animar a aquellos que no tienen muchos recursos: «Muchos niños tienen acceso a jugar en un club de barrio, no en las mismas condiciones que un chaval con más recursos económicos y mejor material, pero yo tampoco los tenía y llegué a ser profesional. Empecé en un barrio muy humilde y como yo, muchos».

También tuvo la suerte de que sus hermanos le guiaron en este camino: «Yo me aficioné a raíz de ir con ellos y mis hermanos mayores al club del barrio, un barrio humilde. Allí comenzó mi aventura. Primero en el frontón, que ahora no existe porque si dejas a un niño jugando solo con una pared es un sacrilegio, pero en esa época era la manera en que muchos empezamos a jugar. Yo iba con una raqueta en la mano desde que empecé a caminar, pero como mis hermanos me sacan siete y ocho años les parecía un tostón jugar conmigo. coincidimos poco, porque luego les empecé a ganar rápido y otra vez no quisieron».

Carlos Moyá tuvo que enfrentarse a sus padres

En otra aparición mediática, en ‘Mi casa es la tuya’ con Bertín Osborne entrevistándole, confesó cómo fue el momento más crucial en su vida, el de enfrentarse a sus padres para decirles a lo que quería dedicarse en su vida: «Cuando les dije a mis padres que no quería ser jugador de tenis yo no me daba cuenta de las posibilidades y el tenis en Mallorca a principios de los 80 casi no existía. Es como si te sale un hijo astronauta. Fue duro, llorando, mis padres diciendo que volviera, pero no di el brazo a torcer y en el verano siguiente me fui al campeonato de Europa junior y lo gané, ahí fue el punto de inflexión que veo que me convence, que puedo ser un tenista».

Carolina Cerezuela lo recuerda como si fuera ayer

Pero si alguien ha marcado la vida de Carlos Moyá, al menos en lo personal, esa ha sido Carolina Cerezuela. La actriz le ha dedicado este jueves una emotiva felicitación pública en sus redes sociales para agradecerle que se hayan encontrado por el camino.

Lo ha hecho con un video en Instagram en el que aparece versionando la canción ‘Para Siempre’, de Kany García. Además, lo ha acompañado de diferentes fotografías de los momentos más importantes de su historia de amor y con este título: «Hoy, mañana y para siempre. Felices 50».

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