La salida de Robert Lewandowski y la venta de Ferran Torres han dejado al FC Barcelona ante una de las grandes cuestiones del mercado: ¿se equivocó el club al desprenderse de sus delanteros sin tener cerrado antes al nuevo ‘9’? En Futeros debatimos sobre la salida de Ferran Torres y las complicaciones para fichar un delantero que pueden dejar la plantilla con carencias
El Barça ya contaba con la salida de Robert Lewandowski desde hace algunos meses, por lo que no pilló de sorpresa a nadie en el club. En ese momento ya se sabía que habría que fichar a un delantero para sustituir la figura del polaco, que venía de hacer 23 goles en la última temporada como blaugrana. Pero a ese factor, se le sumó la salida de su otra opción para el ‘9’: Ferran Torres. Tras su gol en la final del Mundial y el interés del PSG, el atacante pensó que era su gran oportunidad y el conjunto azulgrana cerró un buen acuerdo por un futbolista que ha tenido muchos altibajos, dejando huérfana la posición.
Y de ahí nace precisamente en ‘La Prórroga de Futeros’ uno de los debates que ha surgido en las últimas horas, con una conclusión clara para uno de los protagonistas de la conversación: si el Barcelona no consigue cerrar a su primera opción, Julián Álvarez, quizás habría sido mejor mantener a Ferran Torres.

«Mi hoja de ruta ideal es Julián Álvarez», reconoce José Luis Penella, dejando claro cuál sería su delantero preferido para reforzar el ataque azulgrana. Sin embargo, el contexto obliga a plantearse otro escenario. «A esta altura de temporada y con la situación que tiene el Barcelona, no creo que haya un mejor delantero que Ferran para este año», apunta.
La venta de Ferran, en el centro del debate
La cuestión no es tanto si Ferran debía ser el delantero titular del Barça a largo plazo, sino si tenía sentido venderlo antes de asegurar la llegada de un sustituto. El Barcelona ha ingresado alrededor de 50 millones de euros por su traspaso, una cantidad que hacía atractiva la operación desde el punto de vista económico. De hecho, Alejandro Sáez hace una defensa de la decisión: «Era el momento de venderlo». El argumento se apoya, además, en la evolución de su valor. Ferran ha incrementado notablemente su cotización después de actuaciones decisivas como el gol de la final del Mundial: «Antes del gol en la final del Mundial costaba 20 millones menos».
Julián Álvarez, el objetivo que condiciona todo
La situación cambia si el Barcelona consigue cerrar a Julián Álvarez. El delantero argentino representa la opción soñada y justificaría, en buena medida, la salida de Ferran Torres. Pero mientras esa operación no se concrete, aparece la duda. ¿Era necesario vender a Ferran antes de tener garantizado al nuevo delantero?

Ese es el riesgo que se señala en el debate: el Barça habría tomado una decisión deportiva importante confiando en que podrá encontrar una solución para la posición de ‘9’. Si el fichaje de Julián Álvarez se complica, el equipo podría encontrarse sin una referencia ofensiva de garantías. Por eso, más que cuestionar la venta de Ferran por sí misma, el debate se centra en el orden de las operaciones. Vender por unos 50 millones puede ser una buena decisión de mercado; hacerlo sin tener asegurado al sustituto puede convertirse en un problema deportivo.





