Tras varios meses de intriga sobre cuándo y cómo reaparecería el murciano, lo hizo de la forma más imprevisible. Las sensaciones y su última decisión en tierras norteamericanas hacen temer lo peor
Carlos Alcaraz reapareció este pasado martes tras cuatro meses de baja por una lesión de muñeca. Después de varias semanas de intriga, el murciano decidió no perderse un hito histórico que quedará grabado para siempre en los anales del tenis: su dueto en pista con Serena Williams.
Finalmente optó por disputar el US Open y hacerlo también en la modalidad del dobles mixto como fase preparatoria. Pero la disputa de dos partidos en dos horas ha podido pasarle factura al murciano.
En el primer partido, el español y la estadounidense firmaron una remontada contra la neozelandesa Erin Routliffe y el británico Lloyd Glasspool para superar la primera ronda con un 5-3 y 4-1, en la pista Arthur Ashe de Flushing Meadows.
El partido duró 58 minutos y, media hora más tarde, se midieron a la suiza Belinda Bencic y el italiano Flavio Cobolli, una batalla que ya no pudieron superar, despidiéndose así del millón de dólares que se pone en juego en dicho certamen.
En condiciones normales, Alcaraz quizás hubiese mostrado un mayor ritmo en la pista, pero se le vio reservado y hasta nervioso, tanto por no recaer de su lesión como por quien tenía justo al lado, como él mismo reconoció: «Todos lo vieron, hice doble falta en el primer punto, estaba muy nervioso. Jugar al lado de Serena, después de cuatro meses fuera, casi se me olvidó cómo uno se siente en la pista, pero duró un par de juegos y luego ella me lo puso fácil. Lo disfruté mucho».
Carlos Alcaraz decide parar y no ejercitarse
Así, junto a su cuerpo técnico, Carlos ha decidido parar durante la jornada de este miércoles para ver cómo responde su cuerpo. Ejercitarse durante la jornada de hoy hubiese sido lo más normal, pero su nombre no aparece en las listas de entrenamientos reservados.
La decisión obviamente ha encendido algunas alarmas de los organizadores del torneo, que no quieren ni pensar que el español vaya a caerse a última hora de un cuadro individual en el que ya es baja Jannik Sinner por lesión, entre otros.

El de El Palmar quizás no esperaba superar ni el primer partido junto a Serena y el hecho de haber sido dos encuentros le ha hecho tomar más precaución en las 24 horas posteriores a su regreso. Porque el estrés también puede ser perjudicial en su vuelta.
La vestimenta también hace pensar en lo peor
Carlos Alcaraz ha reaparecido y lo ha hecho al más puro estilo NBA. El número tres del mundo se plantó en la pista con una pinta más propia de un jugador de baloncesto que de tenis. Pero la ocasión estadounidense lo requería.
Serena Williams y él vistieron un atuendo morado y negro. La única diferencia era que el español tenía unos bordados de color rosa en su camiseta sin mangas y pantalones cortos, un detalle a juego con el mango de la raqueta de Williams, mientras que la tenista estadounidense lucía un bordado blanco a juego con el mango de la raqueta de Alcaraz.
Asimismo, Alcaraz lució de color blanco una manga de compresión y una muñequera en su brazo derecho. Una prueba más de que su lesión sigue estando ahí, al menos, en su cabeza. El murciano no quiere recaer de la tenosinovitis que ha sufrido en su muñeca derecha, una lesión en la que se acumula líquido en la vaina que protege el tendón.
Son muchos los compañeros de profesión los que le han pedido cautela porque le podría arruinar incluso su carrera si no logra recuperarse bien. Tras perderse Roland Garros, Wimbledon y, recientemente, el torneo de Cincinnati, Carlos decidió participar en el último Grand Slam del año.
El dobles mixto le ha servido como una prueba de fuego para determinar si su muñeca ha sanado completamente antes de los partidos al mejor de cinco sets. Y aunque las sensaciones sobre la pista fueron buenas, todo parece indicar que irán midiendo cada esfuerzo a medida que avance el certamen. Y, a la mínima que sienta dolor en la zona, pararán y se retirarán del mismo.

Así las cosas, parece muy poco probable que Alcaraz pueda superar muchas rondas en el ‘Major’ estadounidense. La falta de ritmo y el miedo a una recaída le presentan un panorama muy complicado en el US Open.
Sin ir más lejos, en este dobles mixto se le vio falto de velocidad de su servicio. El murciano sacó claramente por debajo de sus registros habituales, algo muy llamativo tratándose de uno de sus golpes más importantes.
Ahora la duda está en si lo hizo como medida de precaución o, por el contrario, si la lesión le va a impedir hacerlo como acostumbra. Algunos, los más pesimistas, ya se han aventurado a pronosticar que va a tener que reinventarse para convivir con ella en lo que le queda de carrera. Que debe ser mucho.





