David Beckham sorprende a todos con la educación de sus hijos: “Nunca verás a mis hijos entrar en una habitación y no dejar que una mujer pase primero”

David Beckham sorprende a todos con la educación de sus hijos: “Nunca verás a mis hijos entrar en una habitación y no dejar que una mujer pase primero”

El exfutbolista David Beckham sorprende a sus 51 años con unas declaraciones en las que demuestra que mantiene las buenas formas que aprendió durante su humilde infancia, algo que ha querido transmitir a sus cuatro hijos (Brooklyn, Romeo, Cruz y Harper Seven), que se han criado en otro contexto muy diferente

David Beckham es una figura que genera el interés de todos mucho más allá del fútbol. El exfutbolista inglés, convertido desde hace años en un ícono del deporte, la moda y los negocios, ha explicado cómo intenta educar a sus hijos y cuáles son los valores que considera irrenunciables dentro de su familia.

Cuatro son los hijos -Brooklyn, Romeo, Cruz y Harper Seven- que Beckham y Victoria han criado como padres en unas circunstancias que, lógicamente, han sido muy diferentes a las que ellos mismos vivieron durante su infancia. Los cuatro han crecido rodeados de cámaras, viajes, lujo y una enorme exposición pública. Sin embargo, el exfutbolista insiste en que hay algo que el dinero y la fama no pueden sustituir: la educación recibida en casa. Y para hablar de ello, el actual propietario del Inter de Miami de la MLS de Estados Unidos ha puesto como ejemplo un lema que ha sorprendido a muchos, al tratarse simplemente de un gesto tan sencillo como dejar pasar primero a una mujer.

David Beckham tiene una norma muy clara con sus hijos

«Nunca verás a mis hijos entrar en una habitación y no dejar que una mujer pase primero por la puerta, ni dejar de estrechar la mano a la gente”, explicó David Beckham en una entrevista recogida por diferentes medios. Dicha frase se ha convertido en uno de los aspectos más comentados de sus declaraciones sobre la crianza de sus hijos. No porque se trate de algo especialmente complejo, sino precisamente por todo lo contrario: Beckham habla de pequeños gestos que aprendió durante su propia infancia y que ahora ha intentado trasladar a sus hijos.

Para Beckham, la fama no puede convertirse en una excusa para olvidar la formas más sencillas de ser educado. Sus hijos han crecido en un entorno privilegiado y bajo una exposición mediática que comenzó prácticamente desde que nacieron, pero eso no significa que deban comportarse de una manera diferente con las personas que tienen alrededor.

Una educación que David Beckham aprendió en su propia casa

La forma de entender la educación de Beckham tiene mucho que ver con la que recibió cuando era niño. El otrora futbolista del Manchester United y del Real Madrid, entre otros, ha explicado que determinados comportamientos que hoy pueden parecer antiguos forman parte de las enseñanzas que sus padres le transmitieron. Uno de ellos, sin ir más lejos, tiene que ver precisamente con Victoria. David ha contado que todavía mantiene una costumbre que aprendió en su infancia: cuando su mujer se levanta de la mesa, él también se pone de pie.

Como él mismo ha reconocido, es un gesto que en ocasiones provoca miradas de sorpresa entre quienes lo presencian. Sin embargo, para él representa simplemente una cuestión de educación y una tradición que decidió mantener con el paso de los años: «Así me educaron y he intentado transmitírselo a mis hijos».

La fama y el dinero no son una excusa para los Beckham

La situación de Brooklyn, Romeo, Cruz y Harper ha sido muy diferente de la que vivieron David y Victoria durante su infancia. Los cuatro han crecido sabiendo que cualquier aparición pública, fotografía o decisión personal puede terminar convertida en noticia. Por eso, Beckham considera especialmente importante que sus hijos sepan desenvolverse en ese mundo sin olvidar determinados principios. «Aunque pienses que tus hijos no están mirando o escuchando, la mayoría de las veces sí lo están», afirmó David Beckham en otra de sus reflexiones sobre la educación.

La frase resume otra de las ideas que el exfutbolista ha repetido sobre la paternidad: los niños aprenden tanto de lo que sus padres dicen como de aquello que hacen delante de ellos.

La fama y el dinero no son suficientes

David Beckham, a sus 51 años, sabe perfectamente lo que significa crecer hasta convertirse en una celebridad mundial. Su carrera como futbolista le llevó a jugar en algunos de los clubes más importantes del planeta y posteriormente construyó, junto a Victoria, una familia convertida también en un fenómeno mediático. Pero precisamente esa experiencia parece haber reforzado su preocupación por la educación de sus hijos.

Brooklyn, Romeo, Cruz y Harper han tenido desde pequeños acceso a oportunidades que sus padres no tuvieron en su infancia y David Beckham, por ello, ha insistido en que ese privilegio no debería impedirles entender la importancia de tratar correctamente a los demás. Los buenos modales, defiende Beckham, no dependen del dinero ni del apellido. Se aprenden mediante el ejemplo y mediante pequeños comportamientos cotidianos.

«Nunca verás a mis hijos entrar en una habitación y no dejar que una mujer pase primero», asegura David Beckham a sus 51 años, momento en el que defiende que los buenos mdales forman parte de una educación que debe mantenerse incluso cuando se vive bajo una atención pública constante.

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