El mexicano ha regresado a su país después de una temporada como ayudante técnico en la cantera verdiblanca, siendo confirmado como uno de los nuevos asistentes de Rafa Márquez en la selección azteca, con la mente puesta ya en el Mundial de 2030
Tras colgar las botas el pasado verano, Andrés Guardado comienza a dar sus primeros pasos en el mundo de los banquillos, dando un salto importante en esta incipiente carrera tras utilizar el Real Betis como trampolín. El mexicano dejó una profunda huella en Heliópolis, donde defendió durante seis temporadas y media la elástica de las trece barras, disputando 218 encuentros en total. Por ello fue despedido con todos los honores y no dudó en volver tras colgar las botas en el Club León, aunque es conocido que fue un enfrentamiento con Manuel Pellegrini lo que precipitó su adiós en el mercado de enero de la 23/24.
Regresó para hacer las prácticas del curso de entrenador
Con residencia propia y negocios en la capital hispalense, el de Guadalajara regresó el pasado año a la que considera su casa para realizar las prácticas de entrenador en el Juvenil A verdiblanco. «Empezaron a llamarme para ser entrenador y no tengo el curso hecho todavía, tengo que terminarlo», afirmó por entonces, cuando entró a formar parte del ‘staff’ de Dani Fragoso en sustitución de Antonio Barragán, que se desplazó a su vez a Madrid para continuar con su formación.
Pero tras una sola campaña de aprendizaje en la cantera bética, con experiencia incluida a nivel europeo al participar en el Youth League, el ex centrocampista de 39 años ha vuelto a hacer las maletas para volver a su país al recibir una oferta irrechazable. Allí ha sido confirmado oficialmente como uno de los fichajes para el cuerpo técnico de Rafa Márquez, que tomado el testigo de Javier Aguirre, del que era su ayudante, al frente de la selección de México, «después de un Mundial 2026 que superó expectativas y generó una conexión importante entre el equipo y la afición».
Los méritos de Andrés Guardado
«Andrés Guardado inicia una nueva etapa dentro de la Selección Nacional después de una trayectoria como jugador que incluye cinco Copas del Mundo, 13 partidos mundialistas y más de 500 encuentros oficiales con clubes europeos. Fue capitán del equipo nacional y es el futbolista con más apariciones en la historia de la Selección Nacional de México (182)», ha apuntado en su comunicado la Federación Mexicana de Fútbol, que ha puesto de relieve también la conexión del ex verdiblanco con su nuevo seleccionador absoluto, con la mente puesta ya en el Mundial de 2030.
«Su integración vuelve a reunir, ahora desde el cuerpo técnico, a dos excapitanes de México. Guardado y Rafael Márquez compartieron las Copas del Mundo de 2006, 2010, 2014 y 2018 y, entre ambos, suman diez participaciones y 32 partidos mundialistas», añade la nota, que recuerda que el ex bético «inició en 2025 su preparación como DT, en el Betis sub 19», pasando también por el Betis Deportivo en Primera RFEF.
El resto del cuerpo técnico, con Lillo y otro viejo conocido de Pellegrini
Junto a ellos, el equipo de trabajo liderado por el ex azulgrana también incorpora a otra figura de sobra conocida, como es Juan Manuel Lillo. El que fuese el técnico más joven en la historia de LaLiga vuelve al país azteca, donde dirigió a Dorados de Sinaloa, después de haber pasado también por Colombia, Japón, China o Qatar, además de ejercer ya como ayudante de Jorge Sampaoli en la selección de Chile (también lo hizo en el Sevilla FC) y hacer lo propio en el Manchester City junto a Pep Guardiola en dos etapas diferentes.
Tanto Lillo como Guardado han sido anunciados como auxiliares técnicos junto a Vidal Paloma, otro entrenador español especializado en metodología, análisis táctico y desarrollo de talento futbolístico. El cuerpo técnico lo completan Pol Lorente como preparador físico, aunque en su caso ya formaba parte del mismo con Aguirre, y Xabier Mancisidor como entrenador de porteros, cargo que ha ocupado durante 13 temporadas en el Manchester City. Allí, curiosamente, también trabajó junto a Manuel Pellegrini, que antes lo había integrado en su ‘staff’ tanto en el Málaga como en el Real Madrid.





