El Villarreal afronta este domingo su primera gran prueba de la temporada en el Metropolitano; el conjunto amarillo visita al Atlético de Madrid después del empate ante el Racing de Santander (2-2) y su entrenador tiene claro qué debe corregir para competir ante uno de los favoritos de LaLiga
Iñigo Pérez ha dedicado gran parte de la semana a analizar a fondo lo sucedido en El Sardinero, separando los aspectos que quiere mantener de aquellos comportamientos que deben desaparecer. El empate ante el Racing (2-2) dejó buenas sensaciones en algunos momentos, pero también dos goles encajados en algunas fases de pasividad que el entrenador no quiere volver a ver.
El técnico pamplonés fue muy claro al explicar el trabajo realizado durante la semana. «Las semanas se toman con el análisis del partido que se ha jugado y con la separación de lo que ha sucedido. Mejorar aquello que quieres mejorar y acentuar este análisis en situaciones que en Santander fueron mejorables y nos costaron dos goles. También hubo acciones que podemos rescatar. Hay que mantener esas y eliminar las otras», señaló.
La pasividad que el Villarreal debe eliminar
El preparador amarillo no quiere que el equipo pierda su personalidad sino que corrija aquellos momentos en los que bajó la intensidad. «Tenemos que centrarnos en lo que es el juego, mejorar aquellas fases en las que el otro día no estuvimos acertados, en las que quizá tuvimos cierta pasividad defensiva en algún momento y nos costó los dos goles», explicó. Y amplió el diagnóstico a todo el campo. «La clave del otro día estuvo en esos 15 minutos de, vamos a llamarlo con el mismo término que uso con los jugadores, pasividad defensiva cuando estuvimos cerca de nuestra frontal y pasividad ofensiva cuando llegamos a su frontal o en el último tercio».
La solución pasa por elevar la intensidad en las dos áreas. «Ser capaces de desarrollar una mayor agresividad en ambas frontales de área creo que nos va a permitir recibir menos goles», afirmó.
El Atlético no perdona
El rival de este domingo eleva todavía más la exigencia. Iñigo Pérez considera que el Atlético mantiene una identidad perfectamente reconocible después de años con Diego Pablo Simeone al frente. «El Atleti lleva años con el mismo entrenador, añadiendo jugadores nuevos y matices tácticos nuevos, conservando una misma identidad muy, muy marcada», explicó. El técnico considera que los análisis de temporadas anteriores siguen siendo útiles porque existen patrones que se mantienen.
Pero, sobre todo, puso especial énfasis en el talento individual de los rojiblancos. «Hay algo que es una perogrullada: el nivel que tienen estos jugadores. Si no elevas el nivel de agresividad, pues te penalizan, está claro». Por eso, el Villarreal deberá reducir al mínimo sus errores si quiere salir con un resultado positivo del Metropolitano.
Carlos Maciá mantiene abierta la duda
Una de las decisiones que todavía no tiene completamente tomada Iñigo Pérez está en el centro del campo. El entrenador valoró especialmente el rendimiento de Carlos Maciá, una de las grandes apariciones de la cantera amarilla. «Carlos Maciá creo que nos da una estabilidad que el resto de mediocentros tiene otras aptitudes», explicó. «Es un jugador que quizá sea el más seis de los cuatro mediocentros que tenemos y nos aporta ese equilibrio. Veremos cómo podemos iniciar. No lo tengo claro. Lo bueno es disponer de estas opciones».
Precisamente, el técnico defendió que tener dudas no es algo negativo. «No tengo claro y siempre os digo que, cuando tengo duda, es un fastidio, porque tienes duda y no lo tienes claro, pero creo que es algo positivo», indicó. Y dejó una reflexión personal. «Cuando uno deja de pensar y pierde la curiosidad, pierde la duda, pierde la reflexión o el pensamiento, entonces es cuando creo que yo, en mi caso, me debo preocupar».
Respaldo a Luiz Júnior y elogios a Mouriño
Iñigo Pérez también salió en defensa de Luiz Júnior después de algunos errores cometidos en Santander y de cierta sensación de inseguridad con el brasileño bajo los palos. El entrenador amarillo no quiere que una acción concreta condicione la confianza en el portero. «En el caso de Juan Foyth, en el caso de Luiz Júnior, en el caso del jugador del Villarreal que cometa un error, más allá de que tiene que ser consciente de qué ha sucedido y cómo solventarlo, aceptamos los errores como parte del juego», afirmó.
Además, se mostró satisfecho con la competencia bajo palos. «Estoy contento con Luiz Júnior, con Péter Gulácsi, con su competencia, con la jerarquía de ambos, con cómo se van a complementar».
También habló de Santiago Mouriño y de su adaptación al lateral derecho, una posición en la que pretende aprovechar especialmente sus condiciones físicas. «Él es un jugador muy físico, muy impulsivo, tiene cambio de altura, tiene piernas, tiene nivel con balón», destacó Iñigo, que pidió evitar las etiquetas demasiado rígidas. «Muchas veces las etiquetas en el fútbol se ponen y son difíciles de erradicar».
Kambwala y un mercado todavía abierto
El futuro de Willy Kambwala también fue abordado por el técnico en la comparecencia. Iñigo Pérez no escondió el aprecio que tiene por el central francés, aunque entiende que una salida podría ser beneficiosa si le permite tener minutos. «Es adorable, yo le tengo, en pocas semanas, mucho aprecio», reconoció. «Si él cree que lo adecuado, y el club también, es salir para jugar minutos y mostrar el porqué se le firmó y su potencial, adelante».
Sobre el mercado en general, el entrenador amarillo fue tajante. «El mercado es incontrolable, tiene su propio funcionamiento». Y dejó clara su postura ante cualquier movimiento. «Todo lo que pueda ayudarnos, bienvenido sea, y aquel que no quiera estar por diferentes motivos, tenga que salir para jugar, para no jugar, para poder sentirse futbolista, le ayudaremos, claro».




