Futeros ha tenido la oportunidad de hablar con Juan Mesa, más conocido como Labi Champion, considerado el mejor amigo de los futbolistas y que le ha llevado a establecer una agenda de contactos que le hace ser una de las personas más famosas de Ibiza
Cuando la lealtad y la amistad se unen, pueden surgir historias muy bonitas. Y si no, que se lo digan a ‘Labi Champion’. Natural de Almería, aunque casi ibicenco, es uno de esos ejemplos de que con esfuerzo y con humildad se puede llegar a alcanzar esa cima a la que tanto hace referencia. No es para menos ya que, para alguien que no lo conozca y pase por sus redes sociales por casualidad, sorprende ver fotos suyas con auténticos iconos, no únicamente de fútbol, si no de casi todos los ámbitos. En un simple scroll, puedes encontrar desde una foto con Messi hasta una con Bustamante.
Y es que esto no es casualidad ya que, cuando el corazón se pone por delante de cualquier otra cosa, suelen suceder este tipo de cosas. Futeros ha podido comprobarlo de primera mano y conocer lo que supone hablar con él. Minutos antes de la llamada, ya avisaba para que todo saliese bien y no hubiese fallo alguno y es que, como dejó claro, el atender a este medio era igual que cenar con David Villa. La misma importancia con todos sus amigos, y es que ese puede ser el mejor aspecto para poder definir a Juan.
– Bienvenido Labi a esta entrevista, ¿cómo prefiere que le llame? ¿Labi o Juan?
– Es un placer hacer esta entrevista contigo. Me va a ver mucha gente. Familiares, amigos y Andalucía. Me llaman Labi Champion, porque Juan muy poca gente me lo dice. Mi nombre es Juan Mesa Guerrero y soy andaluz, de Huércal-Overa en Almería. Soy el hermano mayor de doce hermanos. Ya quedamos menos porque la vida nos da muchos palos. Siempre brindo las entrevistas por los que tengo en el cielo y a los míos, que son mi vida y a tanta gente que me quiere.
– Antes de hablar de sus orígenes, ¿sigue en Ibiza?
– Sí, aquí tengo mi casa. Donde ves ahora, aquí tengo mi rinconcito lleno de fotos con futbolistas, cantantes, toreros y amigos míos. La casa de Labi es la casa de los futbolistas. Si vienes algún día a Ibiza, también visitarás el rincón.
– Detrás de su llegada a Ibiza, hay una gran historia de superación detrás para casi ‘salvar a la familia’.
– Salvar a la familia no, que en mi casa no había de nada. En mi casa había mucha necesidad de todo. Éramos un padre y una madre y doce hermanos. Figúrate criar a dos hijos, lo complicado que es; figúrate criar a doce hijos con fuerza, con salud y con la lucha que mis padres desde el cielo me escucharán. Eso es lo que me ha dado el ejemplo de la vida. Eso es lo que me ha dado la lealtad que tengo. Y eso me ha dado ser el Labi Champion.

– A partir de su llegada, empezó a trabajar en Ibiza y también un equipo de fútbol tiene gran parte de culpa de que usted siga en Ibiza.
– Me vine aquí con treces años y sin estudios para ayudarle a mis padres, a mis doce hermanos, para que vean qué comer en mi casa. Siempre he dicho que pongo hotel sin ‘h’, pero la mejor habitación del hotel la coge el Labi. A nivel cultural, no he tenido muchos estudios, era el mayor de doce hermanos, pero los estudios me los da la calle. Me ha dado la dignidad, la educación, la elegancia y, sobre todo, el respeto por los amigos. Por eso he llegado a la cima despacito. Pero en la cima estoy y es muy difícil llegar.
– Y detrás de todo esto, gran importancia tiene José Antonio Camacho o, como lo conoce usted, ‘Camachín’.
– Siempre he dicho que mi Camachín es el hijo que mi madre no parió. Es más que un hermano para mí. Si en mi vida no me hubiera cruzado a José Antonio Camacho, lo he dicho en otras entrevistas, estaría en la cárcel por ahí. Me enseñó el camino de lo que es respetar, me enseñó la honestidad, el camino de ser como eres y el camino de, en mayúsculas, el respeto y la lealtad hacia todas las personas.

– El conocer tantas personas también tiene relación con todos los trabajos que ha ido desarrollando, ¿no?
– Empecé de pinche de cocina pelando cebolla y patatas. Me vine hecho un niño y dije que lo que sea por darle de comer a mis hermanos. Tengo una persona aquí que es como Camacho, que es Tolo Darder. Fue el entrenador que apostó por mí. Estaba en mi equipo, la Peña Deportiva, y apostó por mí. Y fíjate lo que te voy a contar porque, si hubiera sido otro entrenador, me hubiera dado largas al minuto. Tenía un carácter ganador, como ya ves en mi entrevista, soy un tío que va de frente, no hago pelotas ni dos caras. Vino a buscarme y me dijo: «Mira, me interesas como jugador, pero la directiva están contra mía porque eres muy rebelde y algunos directivos no te quieren. Voy a apostar por ti». Digo, míster, a usted no le voy a fallar. Vaya si le fallé. En el primer partido que debuto, duré en el campo un minuto y veinte segundos. Me sacaron roja y pensé que ya me iba para Huércal-Overa después de la cagada que hice. Apostó por mí, estuve diez años con él en el equipo, fui capitán, fui titular casi siempre, y hoy Tolo Darder es como un padre para mí, lo sigo teniendo a mi lado siempre, y siempre le agradeceré como apostó por mí y como me mantuvo después de la cagada que hice.
– Hablando de esas relaciones con lo jugadores, ¿cómo es que le llamen para ayudar a los futbolistas en algo?
– Actualmente, soy delegado de AFE, donde están mi ‘Camachín’, David Aganzo… Hacemos partidos benéficos. Ahora vamos a Marbella el día 16, un partido benéfico que vienen Xavi Hernández, Marchena, Capdevilla, De la Red… Estoy muy vinculado en el fútbol. A mí no se me olvida que, cuando miro detrás de cada de las fotos que hay en estas paredes, siempre hay un cariño especial. Mi hijo ha comido con los mejores futbolistas del mundo y le daba igual porque estaba todos los días con ellos. Entonces, es acostumbrarte a la vida. Que la felicidad de un niño para mí no tiene premio ni tiene nada. Tiene toda la felicidad del mundo y, mientras pueda, seguiré haciendo a los niños felices con sus ídolos.

– Una de las cosas curiosas es el uso benéfico que hace de esa influencia, con muchos actos centrados en los más pequeños.
– Es mi vida. Ojalá pudiera todos los días hacer feliz a los niños. Lo que pasa que eso conlleva a una especie de egos y celos- A la gente le incomoda que puedas comer con Camacho, Hierro, Jordi Alba o Sergio Ramos. En una ocasión, Juan Antonio García-Soriano me dijo que no hay nadie en el mundo que tenga el poder de convocatoria que tiene Labi, y él es un espejo para mí. Mi hijo es muy madridista, porque desde pequeñito estaba con Camacho, con Gallego y con Michel; por lo que lo hicieron madridistas. Le tengo mucho respeto a todo el fútbol español, porque todos me respetan y donde voy me quieren. Lo que quiero es que los futbolistas estén bien, que ganen su dinero y que disfruten, que son humanos. Como todos, tenemos días buenos y malos. La gente se piensa que el futbolista es un privilegiado, a pesar de que tenga sus cosas también, apenas ven su hijo crecer con las concentraciones y los viajes. No quiero tener la vida de Messi y de Ronaldo por muchos millones que puedan tener. Los conozco a los dos, y les deseo a los dos lo mejor del mundo. Pero así no se puede vivir, es muy difícil que tus hijos vayan a una playa y no puedan bañarse en la orilla porque son los hijos de.
– Cuando uno se fija en sus perfiles de las redes sociales, impresiona ver las fotos que tiene colgada con tanta gente famosa.
– Impresiona porque me lo he ganado en la cima, como te he dicho antes. El futbolista no es tonto. Mi amigo Muriana, que es de Corea del Río, que me dice: «Patriarca, tienes un don». He nacido con un don. Me hubiera gustado que hubiera nacido con el don del cine, no con el don del taxista. Si te metes en mi Instagram y ves todo lo que hay ahí. Te puedes hacer una foto con X, pero mis fotos son reales. En una mesa, en una cena, en un campo de fútbol, en una hamaca… Son fotos de amistad verdadera. Y no presumo de eso. Te estoy tratando a ti como si me hiciera el mejor periodista del mundo la entrevista. Te he abierto mi corazón. En la televisión dije que, antes de todo el dinero que me podían dar por hablar de Joaquín, de Sergio Ramos o de Paula Echeverría, me quedaba con la dignidad de mis amigos. Por eso sigo en la cima.

– Esa humildad que, como ha dicho antes, le lleva a ver igual cenar con David Villa o con un amigo albañil que tenga.
– A mí me da igual. No sé distinguir. Sé quién es millonario y quién estamos tiesos. Pero detrás de ese millonario hay un corazón. Y detrás del tieso hay un corazón. Hay un respeto y una humanidad. Si no tienes esos dos valores, al lado del Labi no vas a estar. Me gustaría hacer una fiesta de todos mis amigos y amigas y decir que hoy lo paga todo Labi y llenar el campo de amigos y amigas. Como no puedo, los invito a quererlos, a respetarlos y a que Labi está aquí para llamar a un pediatra o para comer con ellos; menos robarles, de todo.
– Muchas veces, uno no se para a pensar en todo lo que tiene.
– Soy andaluz y, en mi pueblo Huércal-Overa, he sido pregonero, en el 2011. En el 2022, el alcalde de mi pueblo, Domingo Fernández, y su equipo de gobierno me eligieron para ser hijo predilecto de mi pueblo. Lo máximo de la vida, es ser hijo predilecto de tu pueblo. Todo esto siendo analfabeto, no teniendo estudios, pero lo he hecho por la cima, que me ha dado todas las carreras del mundo, pero me ha dado una muy grande, el respeto y la lealtad por todas mis personas y amigos y familia. Soy el Labi, como me ves, como me verás, y como me seguirás viendo. No tengo dos caras, una, y muy limpia.

Antes de acabar esta entrevista, nuestro protagonista en el día de hoy no quiso pasar la oportunidad para dedicar a esta entrevista a esa gente a la que admira, con especial recuerdo para todos, dejando al final un importante consejo. «Le mando un abrazo y quiero dedicarlo a mi familia del cielo, a mis estrellitas, a mis hermanos, a mi familia, a mi hijo, sobre todo, a mi Terremotillo y a todos los amigos que tengo. Que cuando vean esta entrevista digan, este es mi Labi que conozco (…) Le quiero mandar un abrazo a toda Andalucía, a toda España, a mi pueblo, a Linaza de Córdoba, a la Puebla Cazalla y a toda Andalucía. Esta entrevista se la voy a dedicar a toda la gente que está en el hospital enfermita, que salgan pronto del hospital y que vivan la vida feliz. El que pueda comer langostas, que las coma, y el que pueda comerse un trozo de chorizo, que se lo coma. Esta entrevista va para toda esa gente, para los médicos, guardias civiles, policías locales y nacionales (…) No se te olvide este consejo. Cuando lleves cuatro copas, coge un taxi y mañana vuelva por el coche. La salud de la vida es muy bonita y por cinco euros puedes dejarte la vida o puedes dejar la vida a los demás por un accidente por no ser prudente».





