En Tiempo de Revisión, el ComIté Técnico de Árbitros critica la decisión de Sánchez-Martínez de validar el gol de Vinicius, mientras que sorprende con su valoración del derribo de Gavi sobre Isco
El Comité Técnico de Árbitros, en su programa semanal Tiempo de Revisión, ha analizado las jugadas polémicas que se produjeron en el Sevilla-Real Madrid y en el Barça-Betis de la jornada 37, con dos sentencias completamente distintas.
No en vano, el CTA, en palabras de su portavoz, Marta Frías, reconoce que Sánchez Martínez perjudicó gravemente al Sevilla al validar el tanto de Vinicius pasando por alto la falta previa de Mbapé al propinarle un codazo a Carmona.
El colegiado murciano ni siquiera acudió al monitor para revisar la acción y dejó que subiera al marcador el tanto que le dio la victoria a los madridistas y que podría haber conllevado terribles consecuencias para el Sevilla. No en vano, de no haberse dado los resultados necesarios en los otros partidos, se habría jugado la permanencia en Vigo.
El CTA señala categóricamente que el gol de Vinicius debió ser anulado
Lo cierto es que la acción en cuestión no genera dudas al CTA, que cataloga de error la decisión de Sánchez Martínez al no anular el tanto del brasileño.
«Un jugador del Real Madrid impacta con el brazo en el rostro de un rival dentro del área. En el desarrollo de dicha fase ofensiva, el atacante disputa la posición con un defensor del Sevilla en una acción de lucha por el espacio. Durante esta disputa, el delantero realiza un movimiento de brazo que impacta en la cara del defensor, en un contexto de inercia y dinámica propia de la acción», explica Marta Frías, que se refiere a las consecuencias del golpe.
«Como consecuencia de esta disputa, el defensor ve condicionada su capacidad de oposición en la jugada, continuando la acción ofensiva hasta la consecución del gol por parte del Real Madrid. El árbitro, correctamente posicionado y con visión directa, decide permitir la continuidad del juego y valida el gol«, señala el CTA en referencia a la posición adoptada por Sánchez Martínez, para acto seguido ahondar en esta decisión y finalmente desacreditar al colegiado.
El Comité explica el error de Sánchez Martínez
«El árbitro interpreta que el movimiento del brazo forma parte de la acción natural de protección del espacio en la disputa, sin apreciar una intensidad suficiente ni un uso del brazo temerario o indebido que justifique la señalización de falta en ataque. En base a este criterio, valida la acción ofensiva y el posterior gol. El CTA considera que la acción puede entenderse como infracción, al existir un uso del brazo por parte del atacante que impacta en el adversario, generando una desventaja en la disputa», sentencia el CTA, que dicta que el gol debió ser anulado tal y como reclamaba la totalidad del sevillismo.
Lo contrario con el Betis: el CTA asegura que Isco golpeó el terreno de juego
Más extraño e, incluso surrealista, ha resultado el dictamen sobre el penalti por derribo de Gavi a Isco que le permitió recortar distancias a los verdiblancos en el Barça-Betis. Y es que el CTA, básicamente, culpa a malagueño de la señalización de la pena máxima.
«Un jugador del Betis intenta golpear el balón y cae, señalando el árbitro penalti y, finalmente, fuera de juego previo. El VAR, tras revisar la acción, recomienda revisión, ya que no existe el fuera de juego señalado e interpreta que la señalización del penalti por parte del árbitro es un error claro. El árbitro, tras analizar las imágenes en el OFR, decide mantener su decisión inicial. «, expone de inicio Marta Frías, que seguidamente, con el mismo argumento que el colegido del VAR, Caparrós Fernández, le quita la razón a Cuadra Fernández.
«Para el CTA, el atacante inicia la caída tras golpear con su propio pie el terreno de juego, siendo esta acción la que provoca la pérdida de equilibrio del jugador bético, sin que se observe infracción del defensor ni elemento sancionable. Por tanto, el VAR acierta recomendando la revisión y el árbitro debería haber corregido su decisión inicial, reanudando con balón a tierra al haber detenido el juego», apunta de manera sorprendente el Comité de Árbitros.





