La marca italiana copó el podio de MotoGP el domingo en Barcelona, pero le quedó un regusto amargo por el accidente del menor de los Márquez
El Gran Premio de Cataluña 2026 de MotoGP dejó un sabor agridulce a todos y, especialmente, a Ducati, pese a que por primera vez en toda la temporada se vio por delante de unas Aprilia que no estuvieron a la altura de los anteriores grandes premios.
Ducati logró ganar tanto el sábado como el domingo. Alex Márquez superó a Pedro Acosta en el Sprint y, en medio del caos que se vivió el domingo y la sanción a Joan Mir, la marca italiana hizo pleno. Fabio di Giannantonio se alzó con la victoria, con Fermín Aldeguer segundo y Pecco Bagnaia en tercera posición.
Sin embargo, en la retina de todos quedó lo que pudo pasar con Álex Márquez. El grave accidente del piloto de Cervera hizo temer por su vida, pese a que muy pronto quisieron dejar claro que el catalán estaba consciente. Este martes recibía el alta y dejaba un mensaje de agradecimiento en redes sociales.
El lunes, sin los hermanos Márquez, con Di Giannantonio lesionado de una mano y con Bagnaia tocado, Ducati apenas pudo probar muchas cosas en los test previstos para Montmeló.
Gigi Dall’Igna, afectado por los accidentes
De casi todo ha hablado en su habitual balance el director general de Ducati Corse, Gigi Dall’Igna, quien se queda con que no pasara nada tras los graves accidentes de Álex Márquez y Johann Zarco antes que de los triunfos de los suyos. «Podría haber sido mucho peor. Fue uno de esos domingos que ocurren para sacudir todas las certezas, recordando lo malditamente peligroso que es realmente nuestro deporte y lo que significa para cada piloto subirse a la moto y dar literalmente todo lo que tiene, con el coraje de auténticos guerreros», publicaba el italiano.
Dall’Igna reconocía lo mal que lo había pasado. «Son episodios que unen a todos los equipos en una gran familia, reordenando los valores y colocando las cosas en su justa perspectiva. Sí, efectivamente, todo lo demás pasa a un segundo plano después de un día tan largo y agotador como este».
Eso no quita que, en lo deportivo, esté satisfecho de ver el primer triplete de Ducati esta temporada. Aunque ese día no era para celebrar a lo grande. «Al final, nos llevamos el podio completo de un GP loco, muy disputado e impredecible, lleno de giros y sorpresas hasta el último momento», indicaba antes de felicitar a cada uno de los pilotos que lograron aportar una buena cantidad de puntos a Ducati.
«Di Giannantonio dio una nueva muestra de madurez, sacando el máximo partido a las reanudaciones tras las banderas rojas. Fue una carrera compleja y gestionada de manera excelente, que se suma a un comienzo de temporada rápido y sólido con resultados constantes», afirma el jefe de Ducati sobre el piloto del VR46.

Con respecto a los dos siguientes. Sobre Fermín Aldeguer señaló que «hizo olvidar a todos su grave lesión invernal, regresando al podio con una carrera afrontada como un protagonista principal y con una actuación valiente», y acerca del tercer puesto de Pecco Bagnaia, afirma que «supone un chute de moral. Siempre sienta bien, aunque sea un podio inesperado conseguido de manera atrevida tras una gran reanudación después del accidente en el que se vio implicado Zarco».
Era el fin de semana de Álex Márquez
Como es lógico, Gigi Dall’Igna acabó por donde empezó, acordándose de Álex Márquez, que ganó el Sprint el sábado, pero vivió en sus carnes lo peor del domingo. «Una verdadera lástima por Alex Márquez. Si miramos únicamente la parte deportiva, Todo estaba dispuesto para que fuera su día y, en general, su fin de semana, después de su sólida e importante victoria en la carrera Sprint. Tenía un gran ritmo y la determinación adecuada para imponerse a unos rivales que, no obstante, eran duros y rápidos. Sobra decir que estamos deseando volver a verlo en la pista. Este deseo se extiende también a Zarco. A estos dos chicos les envío mi más sincera ‘mucha suerte'», concluye el director general de Ducati.





