En Nervión necesitan librarse de su ficha y el centrocampista se encuentra a la espera de que se aclare la situación institucional y deportiva, pero, a priori, según ha podido saber Futeros, sin la posición tajante de otros mercados y con García Plaza como actor relevante
Más allá de lo que ocurra en las próximas horas y semanas con la compraventa del club tras el frenazo en la operación con Sergio Ramos, el Sevilla se enfrentará a un verano muy movido con numerosos frentes abiertos que debe resolver para aliviar en lo posible su drástica situación económica.
En este sentido, un verano como más tiene como objetivo deshacerse de las fichas más altas de la plantilla, que, además, coinciden con activos con poco protagonismo este curso recién terminado o un rendimiento perjudicial para los intereses sevillistas.
Ya se ha librado del salario de Januzaj, que el pasado verano aceptó rebajárselo en su últimos año de contrato, al igual que Marcao, lo que, sin embargo, no sucedió con Nianzou, cerrado en banda, ni con Joan Jordán, que, aunque mostró predisposición, no alcanzó un acuerdo con el club. Entre ambos se llevan un alto porcentaje de la masa salarial como filtró la propia entidad.
Jordán, a la expectativa de lo que ocurra en el club
Tanto el central como el centrocampista terminan el 30 de junio de 2027 y ahora mismo su futuro dependerá de su postura en el mercado veraniego, pues sus altas fichas convierten en prácticamente imposible que se repita con ellos la fórmula empleada con otros futbolistas en el pasado de rescindir el contrato. Solo sería factible si hubiera voluntad por parte de los futbolistas a dicho pacto con la renuncia a parte de sus emolumentos, ya sea una rescisión o un traspaso, pues ningún posible pretendiente asumiría su sueldo íntegro.
A día de hoy, se desconoce todavía la posición del parisino, pero la del centrocampista de Regenços podría ser diferente a la de mercados anteriores según ha podido saber Futeros, tanto en cuanto no existe la rotundidad de antaño en relación a percibir su contrato de integridad.
García Plaza, factor importante en la posición de Jordán
Por el contrario, a diferencia de ventanas anteriores, Joan Jordán, ahora disfrutando de vacaciones, se encuentra a la expectativa de lo que ocurra en el club con los compradores y se aclare la situación, tanto a nivel institucional como de banquillo. Y es que, en el segundo apartado, la continuidad de García Plaza se erige en un factor principal.

El curso pasado, al margen de los problemas con su ficha, quiso quedarse en Nervión convencido de su capacidad para hacerse un sitio en el once sevillista, si bien su operación antes de comenzar la temporada demoró su puesta a punto y Matías Almeyda solo le concedió 22 minutos en el campeonato liguero y 144 en la Copa del Rey.
La llegada de García Plaza le dio esperanzas al haber coincido con él en el Alavés una campaña antes, pero su tesitura, lejos de mejorar, empeoró considerablemente, pues el madrileño no lo utilizó ni un solo minuto e, incluso, lo dejó fuera de dos listas.
Mente más abierta en su último año de contrato
Por ende, si García Plaza sigue, lo que es altamente probable ya si no hay un cabio de dueños a corto plazo, lo que ya parece casi imposible, la salida de Jordán, para lo que haría falta que diera facilidades, sería más viable. De momento, el de Regenços esperan acontecimientos, a priori, con la mente más abierta que en mercados pasados ahora que entra en su último año de contrato.






