Pese a haber superado la grave lesión de rodilla que le mantuvo apartado durante buena parte de la pasada temporada, el centrocampista navarro aún no ha disputado ni un minuto oficial en las ocho jornadas de Liga
El Athletic Club sigue buscando la manera de encontrar la regularidad este inicio de curso y Edin Terzic todavía no ha dado con la tecla en una de las zonas que más problemas le está generando: el centro del campo. La derrota ante el Levante volvió a dejar dudas y el entrenador alemán tendrá otra prueba exigente este domingo frente al Getafe, un rival obligado a ganar tras su imagen europea y que pondrá a prueba a los rojiblancos.
En esa búsqueda de soluciones, Terzic ha probado distintas combinaciones en la medular, pero hay un nombre que sigue sin entrar en sus planes pese a estar recuperado de su grave lesión de rodilla. Beñat Prados continúa esperando una oportunidad que no llega. El navarro está disponible, ha vuelto a entrar en las convocatorias y hasta participó en algunos amistosos de pretemporada, pero todavía no ha disputado un solo minuto oficial en lo que va de curso.
La situación llama la atención por la competencia que existe en esa demarcación. En los ocho encuentros disputados hasta la fecha, el técnico alemán ha recurrido a diferentes opciones para acompañar a los teóricos titulares, con Galarreta y Jauregizar de inicio ante el Levante, Canales entrando después y Rego disfrutando también de minutos. Generabarrena, otro de los centrocampistas con protagonismo en este inicio de temporada, sí ha contado con oportunidades. Prados, en cambio, sigue a la espera.
Y eso que el centrocampista de Pamplona venía de ser una pieza importante en el Athletic de Valverde, disputando 33 partidos en la campaña 2023/24 y otros 45 en la 2024/25. En total, 88 encuentros en dos temporadas, en las que superó los 2.000 minutos de juego en cada una de ellas.
El contraste con su situación actual es evidente. Prados apenas pudo disputar dos partidos desde el inicio de la temporada 2025/26, ante el Rayo Vallecano y el Betis, antes de que una lesión le apartara de los terrenos de juego. El primer diagnóstico, el 10 de septiembre, fue una «entorsis en la rodilla izquierda», pero cinco días después se confirmó una rotura del ligamento cruzado anterior que requirió pasar por el quirófano.
Desde entonces, el futbolista ha recorrido un largo camino para volver a estar disponible. Su recuperación le permitió encarar la pretemporada con el resto de sus compañeros, aunque algunos problemas físicos le impidieron llegar en condiciones al estreno liguero. Una vez superados esos contratiempos, ha regresado a los entrenamientos y a las convocatorias, pero todavía no ha encontrado sitio en los planes de Terzic.




