Roberto Fernández, el delantero del Espanyol firmó un doblete ante Osasuna y ya suma cinco goles en las cinco primeras jornadas, unos números que le permiten soñar con la Selección. Su nombre está sonando mucho y el cordobés lo tiene claro: «Ojalá me llame De la Fuente»
Roberto Fernández está viviendo un inicio de temporada difícil de igualar. Sus cifras explican por sí solas el momento que atraviesa el delantero cordobés: cinco remates a puerta y cinco goles. Su doblete en Pamplona llegó además en apenas 17 minutos. El primer tanto apareció en el minuto 3, cuando Marcos Fernández puso un centro raso desde la derecha y Roberto atacó el corazón del área para adelantarse a la defensa. El segundo llegó poco después. En el 17′, Omar El Hilali encontró al delantero con otro envío raso al área. Catena dejó pasar el balón y Roberto, atento a cualquier error, apareció para volver a castigar a Osasuna.
El propio atacante explicó después cómo vivió la acción. «Yo espero al fallo, como delantero que soy, tengo que esperar el fallo del defensa». Y eso es justo lo que está haciendo. Roberto está jugando con una confianza que parece haber cambiado por completo su relación con el gol.
Un arranque que recuerda a Marañón
Cinco goles en cinco jornadas y dos dobletes colocan al delantero en un territorio reservado a muy pocos jugadores en la historia reciente del Espanyol. Ningún futbolista perico había firmado un comienzo de Liga tan espectacular desde Rafa Marañón en la temporada 1979/80, según los datos aportados por el club. Una comparación de mucho peso para un jugador que apenas necesita oportunidades para hacer daño.
La diferencia con su temporada anterior también resulta significativa. El curso pasado necesitó 23 remates para conseguir siete goles. Ahora ha necesitado únicamente cinco disparos a puerta para alcanzar cinco tantos. Roberto lo atribuye, en parte, a una cuestión sencilla: está recibiendo más balones. «Me están llegando más balones, y estoy muy contento con todos».
El sueño de la Selección ya aparece
Su rendimiento empieza a generar inevitablemente otra conversación. Con el primer parón internacional de la temporada cada vez más cerca, el nombre de Roberto Fernández empieza a aparecer entre las posibles novedades de Luis de la Fuente. El delantero no esconde que sería uno de los grandes sueños de su carrera. Preguntado por la posibilidad de recibir una llamada de la Selección española, su respuesta fue inmediata: «Ojalá, ojalá. Por mí ojalá. Es un sueño para mí». Mientras tanto, la afición del Espanyol ya ha tomado partido. Los seguidores blanquiazules desplazados hasta Pamplona no dudaron en corear «¡Roberto, Selección!» durante la celebración de su doblete.
El delantero recibió la ovación con una sonrisa difícil de esconder. Y razones no le faltan. Roberto Fernández ha comenzado la temporada lanzado y, por ahora, nadie parece capaz de ponerle freno.





