La contundente derrota ante el PSG provocó movimientos importantes en los despachos de La Cerámica; el presidente del Villarreal emplazó al entrenador navarro para un cara a cara en el que se analizó la delicada situación del equipo y su continuidad al frente de un proyecto que empieza a estar condicionada por los resultados, el duelo ante el Getafe es ahora su prueba decisiva
El Villarreal intenta digerir todavía el tremendo varapalo sufrido en Champions ante el flamante bicampeón de Europa. El 0-6 encajado frente al PSG ha hecho demasiado daño en Vila-real, no solo por lo abultado del resultado, sino especialmente por la dimensión que trasciende en cuanto a la pobre imagen ofrecida por el equipo.
Con el paso de las horas se ha sabido que la derrota terminó de encender todas las alarmas en el palco y provocó una reunión de urgencia entre Fernando Roig e Iñigo Pérez para abordar el futuro del técnico, según informó la ESPN.
El presidente amarillo quiso conocer de primera mano la situación del equipo y analizar con el entrenador navarro cómo reconducir una dinámica que empieza a resultar preocupante. La cumbre se produjo después de que los Roig, padre e hijo, bajasen al vestuario tras el encuentro europeo para hablar con el cuerpo técnico y los futbolistas, acompañados por el director de fútbol, Miguel Ángel Tena.

En el Villarreal todavía existe confianza en Iñigo Pérez y la intención inicial sigue siendo mantener la apuesta por un entrenador al que se le ofreció un contrato de tres temporadas para liderar una nueva etapa después de Marcelino García Toral. Sin embargo, el crédito empieza a agotarse y el próximo encuentro ante el Getafe, este domingo a las 18:30 horas en La Cerámica, se presenta como un verdadero ultimátum que nadie niega ya a estas alturas, sobre todo por el momento en el que se produce, justo antes del último parón internacional del 2026.
El Getafe, una final para evitar la destitución
La consigna en el club es cerrar filas y recuperar la unidad entre entrenador, plantilla y afición. La dirección deportiva considera que todavía hay margen para reconducir el proyecto, pero entiende que debe producirse una reacción inmediata. Una victoria ante el conjunto azulón permitiría marcharse al parón de selecciones con otro ánimo y ganar tiempo para trabajar en la recuperación del equipo.
Por contra, la situación será insostenible si se produce una nueva derrota e incluso un nuevo tropiezo en forma de empate. El Villarreal ya contempla seriamente la posibilidad de prescindir de Iñigo Pérez si el equipo vuelve a resbalar y la decisión podría producirse incluso de forma fulminante, antes de que se detenga la competición.
Por el momento, únicamente se ha planteado la posibilidad de emitir un comunicado público de respaldo al entrenador para transmitir tranquilidad, aunque eso no garantizaría necesariamente su continuidad.
Los peores números desde Luis García Plaza
Los resultados explican buena parte de las dudas que han comenzado a aparecer alrededor del técnico navarro. Después de 16 encuentros oficiales, Iñigo Pérez presenta un balance de cinco victorias, tres empates y ocho derrotas, con un promedio de apenas 1,13 puntos por partido. En LaLiga suma tres triunfos, otros tantos empates y cinco derrotas, mientras que en Champions ha conseguido un triunfo y ha perdido los otros tres encuentros. La victoria restante corresponde a la primera ronda de la Copa del Rey ante el Manacor, por lo que casi no se tiene en cuenta en la estadística.
Se trata del peor registro de un entrenador del Villarreal desde Luis García Plaza, que promedió 0,89 puntos en los nueve encuentros que dirigió. Para encontrar una media inferior hay que remontarse incluso a José Francisco Molina, que se quedó en 1,09 puntos por partido.

Las cifras del actual preparador amarillo quedan lejos de las de sus predecesores. Marcelino promedió 1,70 puntos en su segunda etapa, mientras que Pacheta alcanzó los 1,50 en sus doce partidos y Quique Setién se quedó en 1,54. Unai Emery conserva el mejor registro, con una media de 1,78 puntos por encuentro.
Además, en el club tienen muy presente que el Villarreal actual es la cuarta plantilla más valiosa de LaLiga, argumento que pesa y que aumenta la exigencia sobre el trabajo del entrenador.
Un discurso derrotista tras el 0-6 que no gustó a la cúpula
El propio entrenador tampoco escondió su preocupación después de la goleada ante el PSG. Iñigo Pérez asumió toda la responsabilidad y dejó unas declaraciones que reflejan el delicado momento anímico que atraviesa. «Intentaré no caer en la trampa de responder con reproches. Cuando pierdes 6-0 lo único que puedes hacer es mirar cómo has planteado el partido y mejorar. Todos hemos visto que los errores ocurren de manera constante y hay que aceptarlos. Debemos ir al origen e igual no lo he entrenado bien. No hay que atribuir a los jugadores la culpa y hay que mirarse a uno mismo».

También reconoció sentirse especialmente afectado por no estar respondiendo a las expectativas depositadas en él. «Estoy muy responsabilizado con la situación, con el partido que hemos hecho. Hay dolor, amargor. No se puede estar de otro modo cuando se pierde así. No es lo importante cómo está el entrenador, no me importa cómo se ve mi imagen desde fuera, lo que me duele es no poder responder a la confianza, a mis jugadores, no darles las herramientas para obtener los resultados. También a la gente que viene y se lleva este disgusto, eso es lo que me genera dolor».
Mendilibar y Roberto Martínez, alternativas para el banquillo
Mientras tanto, el Villarreal intenta recuperar la mejor versión del equipo, empiezan a aparecer nombres que podrían convertirse en alternativas si finalmente Fernando Roig decide cambiar de entrenador. Dos técnicos sin equipo han sido vinculados como posibles candidatos: José Luis Mendilibar y Roberto Martínez.
El preparador vasco cuenta con una amplia experiencia en el fútbol español, después de sus etapas en clubes como Eibar, Osasuna y Sevilla. Además, viene de conquistar importantes títulos con Olympiacos, donde ganó la Conference League en 2024 y posteriormente amplió su palmarés en Grecia. Su conocimiento de LaLiga y su capacidad para conseguir resultados inmediatos jugarían a su favor.

La otra posibilidad es Roberto Martínez. El técnico abandonó la selección de Portugal después del Mundial de 2026, tras haber dirigido anteriormente a Bélgica. Su experiencia internacional y su trayectoria al frente de plantillas de primer nivel le convierten en un perfil atractivo, aunque también genera interrogantes por llevar más de una década sin entrenar a un club y por no haber dirigido nunca en España.

En cualquier caso, Futeros no tiene constancia de que existan negociaciones formales con ninguno de los dos entrenadores por el momento. Por ahora, la prioridad sigue siendo recuperar a un Villarreal que necesita reaccionar cuanto antes. El Getafe sigue teniendo la última palabra en el futuro inmediato de Iñigo Pérez.





