Raphinha pide perdón a la afición del Atlético por sus feos gestos a la grada del Metropolitano

Raphinha pide perdón a la afición del Atlético por sus feos gestos a la grada del Metropolitano

El brasileño, que no jugó en el Metropolitano por lesión, hizo unos feos gestos a la grada colchonera tras caer eliminado de la Champions

La ‘rajada’ de Raphinha tras consumarse la eliminación del Barça en el Metropolitano fue poco menos que sancionable. El brasileño, probablemente caliente como pocas veces fruto de la tensión con la que vivió el partido en el estadio colchonero, compareció minutos después del pitido final en un medio brasileño protagonizando unas declaraciones incendiarias en las que habló abiertamente de un robo a su equipo.

No fue el único gesto de máxima indignación que vivió el bravo jugador sudamericano una vez finalizado el partido. Mientras sus compañeros agradecían el apoyo de la afición que se desplazó a la capital de España para presenciar el partido en las gradas del estadio colchonero, Raphinha se dirigió hacia la grada local repitiendo en varias ocasiones «pa fuera» y acompañando sus palabras con varios gestos, afirmando abiertamente que, en su opinión y deseo, el Atlético caerá eliminado en la siguiente ronda de la Champions, ya sea contra el Arsenal o contra el Sporting de Portugal.

Las imágenes no tardaron en ser noticia. En ellas se veía a Raphinha protagonizando este gesto tan polémico tras el partido, en un contexto claramente marcado por la tensión del encuentro. Las cámaras de DAZN captaron el momento y, horas después, la escena empezó a circular con fuerza en redes sociales y se habló largo y tendido de ellos en las los programas radiofónicos nocturnos de en las distintas emisoras.

Pide disculpas horas después

Tras caer la noche y, con el paso de las horas, probablemente ya más en frío, el propio jugador del Barcelona quiso salir al paso de lo ocurrido y utilizó estas mismas redes sociales para excusarse por sus actuaciones, pidiendo perdón públicamente a la afición del Atlético con un mensaje en el que trató de explicar su reacción y, al mismo tiempo, justificar el acto. «Pido disculpas por mi gesto, el cual no se corresponde con mis valores ni con mi carácter. Fue un acto cometido en un momento de tensión, en respuesta a un aficionado que me estaba faltando al respeto».

Lo hizo directamente a través de la misma publicación que emitió su vídeo. El brasileño reconoció que no fue la mejor manera de actuar, pero contextualizó lo sucedido como una respuesta impulsiva a una situación concreta, asegurando que todo vino provocado por la falta de respeto de un aficionado en un momento especialmente caliente. Con su mensaje, Raphinha dejó claro que no se siente identificado con ese tipo de comportamientos. Admitió que fue un gesto fuera de lugar y lamentó lo ocurrido, subrayando que no representa ni sus valores ni su forma habitual de ser. Un intento de rebajar la tensión generada y cerrar una polémica que había empezado a crecer rápidamente.

Podría ser sancionado por UEFA

Existe la posibilidad de que la UEFA tome medidas disciplinarias. Según recoge el artículo 11 de su Código Disciplinario, cualquier comportamiento considerado insultante o que vulnere las normas básicas de conducta puede ser sancionado. Las acciones y declaraciones del jugador del FC Barcelona podrían encajar dentro de esos supuestos, lo que abriría la puerta a una sanción. En los casos más severos, este tipo de infracciones pueden acarrear varios partidos de suspensión, lo que supondría un golpe importante de cara a futuras competiciones europeas.Hay antecedentes claros. Uno de los más conocidos es el de Neymar, quien fue castigado tras criticar duramente a un árbitro en redes sociales después de un partido entre el PSG y el Manchester United en 2019. En aquel caso, la sanción inicial fue de tres encuentros, aunque posteriormente el TAS la redujo a dos. Un precedente que sirve como referencia para entender lo que podría ocurrir ahora.

El Barcelona desliza cierta ‘mano negra’ en Champions

El cabreo de Raphinha venía acentuado por varias decisiones arbitrales que, a su juicio, perjudicaron claramente a su equipo frente al Atlético de Madrid. Uno de los aspectos que más le enfadó fue el criterio a la hora de sancionar las faltas. Según explicó, el conjunto rojiblanco acumuló numerosas infracciones durante el partido sin que eso se tradujera en tarjetas amarillas, algo que consideró incomprensible y determinante en el desarrollo del partido.

De hecho, el brasileño fue incluso más allá y, en sus declaraciones ante los medios de su país, dejó entrever una sensación de desconfianza máxima hacia el arbitraje, insinuando que existía cierto temor a que el Barcelona pudiera llevarse la victoria.

Además, insistió en una idea que repitió varias veces: la sensación de que su equipo tiene que hacer un esfuerzo mucho mayor que sus rivales para sacar adelante los partidos en este tipo de contextos. Según explicó, no solo se trata de jugar bien o generar ocasiones, sino de superar obstáculos adicionales que, en su opinión, no siempre dependen del propio juego.

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