El jugador español levanta un partido que perdía por dos sets abajo ante su compatriota Pablo Carreño para colarse en cuartos de final del mítico torneo francés en el año de su debut, algo que solo habían conseguido antes dos tenistas españoles
No queremos sobrerreaccionar, pero todo apunta a que ha nacido una estrella. Si verle competir a gran nivel en el Conde de Godó o en el Masters 1.000 de Madrid ya anunciaba ‘cositas’, ahora es el mayor de los escenarios de tierra batida, Roland Garros, donde Rafa Jódar ha hecho historia ganando a Pablo Carrero y confirmando su presencia en cuartos de final del torneo de París en el año de su debut.
A sus 19 años, el madrileño ha remontado un duro encuentro a su compatriota Pablo Carreño, que impuso su magisterio en la primera parte del duelo pero se resintió de problemas del hombro a partir del tercero. El 29 del mundo ganó finalmente por 4-6, 4-6, 6-1, 6-2 y 6-2, en 3 horas y 41 minutos, su segunda victoria consecutiva a cinco sets, para totalizar 19 sobre arcilla este curso, una más que el italiano Jannik Sinner, número 1 del mundo.
¿Y cuántos tenistas españoles han hecho cuartos de final en el debut antes que él? Solo dos. Juan Carlos Ferrero en el año 2000 y Rafa Nadal en 2005 para terminar campeón –ojalá se repita la historia–. Y hay más, ya que el ganador de Marrakech, semifinalista en Barcelona y cuartofinalista en Madrid y Roma, se convierte en el octavo tenista menor de 20 años que alcanza los cuartos de Roland Garros en este siglo, tras el suizo Roger Federer, los españoles Rafa Nadal y Carlos Alcaraz, el serbio Novak Djokovic, el letón Ernests Gulbis, el italiano Jannik Sinner y el danés Holger Rune.
Rafa Jódar, esperando rival desde la máxima calma
Su rival por un puesto en las semifinales saldrá del duelo entre el alemán Alexander Zverev, favorito número 2, y el neerlandés Jesper de Jong, rescatado de la fase previa. Probablemente sea ante el primero, pero más allá de quién toque ahora está disfrutando mientras mejora por días. «Estamos en París, pero me he sentido como en Barcelona o Madrid«, comenta dando las gracias al público.
Volviendo al partido, lo cierto es que el joven español tuvo muchos problemas en la primera parte del mismo, cuando Carreño, que a sus 34 años regresaba a los octavos de final de un Grand Slam tras cuatro años de ausencia en las rondas finales, imponía su ritmo. Juego largo, batalla táctica que el veterano tenista supo dar para superar el 3-0 inicial y acabar por apuntarse los dos primeros sets.
El tercero parecía tener otra pinta y cuando iba 1-2 en su contra Carreño pidió asistencia médica por problemas en su brazo derecho, el mismo con el que hasta ese momento estaba dictando el rumbo del partido. «Era difícil aguantar su juego, tenía que mantenerme firme mentalmente y tratar de no cometer errores», dijo Jódar.
Los problemas físicos de Pablo Carreño, determinantes
El panorama cambió totalmente desde que aparecieron las limitaciones físicas de Carreño. Jódar, que no bajó la presión, empezó a dominar el juego, apoyado en su destructora derecha, la cual Carreño ya no estaba en condiciones de contrarrestar. Los juegos fueron cayendo del lado del madrileño, que acabó cerrando el duelo que le coloca entre los ocho mejores de un torneo al que llegó como una joven promesa, pero con los focos sobre su espalda ante la ausencia de su compatriota Carlos Alcaraz. ¿Podrá seguir rompiendo moldes?




