La catalana ha tomado un firme decisión para Roma y su presencia en Roland Garros se complica cada vez más
Paula Badosa ha desperdiciado en Madrid una oportunidad de oro que le había dado el circuito WTA para volver a reengancharse a las mejores raquetas del mundo. Con su invitación al Mutua Madrid Open, la tenista catalana había evitado la ronda previa, algo que siempre reduce el caché de una tenista como ella, quien llegó a ser número dos del mundo hace no mucho.
A su llegada a la capital española, la neoyorquina de nacimiento sabía que afrontaba el WTA 1000 de Madrid en una situación crítica, pero tenía la esperanza de salir adelante y superar un mal momento porque, para ella, se trataba más de «una cuestión de cabeza que de físico». Pero su derrota ha evidenciado más lo segundo, porque superó el momento más complicado del partido y se le hizo muy largo el partido en la tercera manga. La austríaca Julia Grabher le superó con un 6-0 en el tercer set y la mandó para casa para prolongar ya hasta tres años su racha sin vencer en la Caja Mágica.
Ahora, le toca asumir una realidad bien distinta y luchar en el barro por entrar de nuevo en un top-100 que le permita librarse de las rondas previas de los grandes eventos.
Y fruto de este panorama, su futuro comienza a peligrar seriamente en el circuito WTA. Porque tanto para Roma como para Roldan Garros deberá hacer ese recorrido si quiere acceder al cuadro final. Y, por el momento, la española no está dispuesta a pasar por el aro
Sin ir más lejos, tal y como informa el diario Marca, Badosa ha decidido renunciar a competir en el Foro Itálico, por lo que ahora la gran incógnita está en qué hará respecto a Roland Garros, donde tendría que ganar tres partidos para estar en el cuadro final.
El apoyo vital de Sabalenka
El descenso a los infiernos del circuito WTA también es motivo de sorpresa y preocupación entre las principales estrellas femeninas de la raqueta. Y, sobre todo, de su amiga Aryna Sabalenka. La bielorrusa le mandó hace unos días un mensaje a la catalana públicamente antes de que se produjera semejante derrota.
«Ella sabe que siempre estoy ahí para lo que necesite. Vamos a ir a cenar, a hablar, y siempre que puedo intento darla consejos. Si pide algo ahí estoy. Realmente espero que vuelva a la cima porque siento que aquí es donde debe estar. Realmente le deseo lo mejor», comentó la actual número uno del mundo.
Ahora que su amiga ha dicho adiós a la Caja Mágica por tercer año consecutivo a las primeras de cambio, la bielorrusa tratará de mantener su idilio con Madrid, donde ha jugado cuatro finales: «Siento que me apoyan mucho. Estoy emocionada de volver para sentir la atmósfera del estadio y creo que esa es la clave. Y también la comida, que es increíble. Eso es todo lo que me importa, tener apoyo y buena comida. Hablar español todavía no. Todavía estoy tratando con el inglés. Ese no es mi súper poder, por desgracia».





