Tras situarse en el escaparate por su festín con la Rojita, el canterano repite en el Racing su mismo rol que en el Betis tras un inicio esperanzador con una sequía preocupante que afecta al 50% verdiblanco
Pablo García maximizó al máximo el pasado parón internacional para situarse en el centro del escaparate internacional con un festín de goles que provocó que se hablara de él y que en el Betis empezaran a frotarse las manos de cara a ingresos futuros.
No en vano, el extremo de Alcosa anotó con España Sub 21 cinco goles en dos partidos, dos contra San Marino en el 0-13, y tres más en el siguiente choque contra Rumanía (7-1), en el que también sirvió una asistencia.
Una versión superlativa del canterano bético que, sin embargo, contrasta con la cara evidenciada en el Racing de Santander, donde aterrizó el último día del mercado pasado por el acuerdo alcanzado entre clubes cifrado en alrededor de cinco millones de euros por el 50% del futbolista.
Obviamente, al conservar la mitad de su pase de cara a una futura venta, al Betis le conviene que rinda a un altísimo nivel para conseguir pingües beneficios en una futura venta, lo que se espera en La Palmera por la teórica proyección del jovencísimo atacante.
Sin embargo, de momento, Pablo no goza en el club cántabro del protagonismo que estaba previsto, pues, a día de hoy, desempeña un rol similar que en el Betis, como un revulsivo en las segundas partes para intentar revolucionar la ofensiva santanderina.
Comienzo esperanzador frenado por el parón
Lo cierto es que su comienzo resultó muy esperanzador, pues nada más llegar entró en el once titular y además vio puerta en la derrota contra el Rayo Vallecano. Volvió a ser de la partida en la jornada siguiente contra el Alavés, para después quedarse sin minutos ante el Barça y reaparecer contra el Celta, con su tercera titularidad y la última hasta el momento en el doloroso 5-0 contra el Celta.

Entonces llegó un parón llenó de alegrías para Pablo García tras el cual cristalizó un cambio radical en su tesitura que quizás ya se venía fraguando antes del paréntesis a pesar de partir de inicio en tres de los cuatro duelos en los que estuvo disponible.
Tres partidos consecutivos como suplente y larga sequía anotadora
De hecho, Pablo no ha vuelto a contar en el once de José Alberto López y su presencia ha descendido notablemente, hasta el punto que fue ayer, en el 2-1 contra el Espanyol, en el que más minutos sumó y no pasó de 23. En los anteriores, únicamente disfrutó de 15′ en el empate contra el Valencia y de 21 en la derrota contra Osasuna. Su lugar en el costado zurdo lo está ocupando el carrilero Andrés Martín.
Así las cosas, a día de hoy, suma 277 minutos repartidos en seis encuentros, con el saldo de un gol, el anotado en su primer partido como racinguista. Por ende, Pablo García no ve puerta en LaLiga desde el 5 de septiembre, por lo que se acerca a los dos meses sin marcar.
Los mismos goles que con el Beis en este curso
Ahora mismo acumula los mimos goles que marcó con el Betis antes de marcharse en esta misma campaña, pues en su penúltimo testimonio como verdiblanco, contra el Valencia, anotó el tanto de la victoria con un auténtico golazo. Obviamente, en Heliópolis preocupa que no sea titular indiscutible y que solo sume una diana desde su llegada a al Racing, donde se suponía que llegaba como primer espada y no como recambio.





