José Mourinho ha analizado la amenaza que representa Lamine Yamal antes del Clásico y ha dejado clara su postura: reconoce el talento del extremo del Barcelona, pero descarta que el Real Madrid cambie su planteamiento para frenarlo
En la previa del encuentro, Mourinho ha analizado el peligro que representa Lamine Yamal para el Real Madrid y ha dejado clara su postura: respeto absoluto por el talento del joven azulgrana, pero sin que eso implique cambiar la identidad de su equipo.
El extremo del Barcelona es uno de los futbolistas capaces de desequilibrar un partido con una acción individual. Su capacidad para encarar, superar rivales y generar ocasiones obliga a cualquier adversario a prestar especial atención a sus movimientos. Sin embargo, Mourinho no quiere que la preparación para frenar al internacional español termine condicionando toda la propuesta madridista. El técnico ha explicado que reconocer la calidad del rival no significa renunciar a los propios planteamientos. Una declaración que define el enfoque con el que afronta su regreso a un partido de máxima exigencia ante el Barcelona.
Mourinho no quiere alterar el plan del Real Madrid
«Es un gran jugador y a los grandes jugadores se les respeta. Una cosa es respetar y otra cambiar planes, cambiar estructuras, olvidar tu propia esencia. Y eso no lo haremos ni con él ni con ningún otro adversario de súper calidad al que nos enfrentemos», explicó Mourinho en la rueda de prensa previa al encuentro. El mensaje del entrenador apunta a una idea clara: el Real Madrid tendrá que prestar atención a las virtudes de Lamine, pero sin convertir su vigilancia en el eje de toda la estrategia. Mourinho no ha desvelado si prepara alguna medida concreta para limitar la influencia del extremo, aunque sí ha descartado públicamente que vaya a modificar sus principios por la presencia de un solo futbolista.
La declaración también encaja con su manera de gestionar la previa. Preguntado por el planteamiento que utilizará ante el Barcelona, el portugués ha evitado ofrecer pistas sobre el dibujo táctico o los jugadores que formarán parte del once. «Eres listo, pero yo no soy estúpido», respondió cuando trataron de obtener detalles sobre su plan para el Clásico.
Un Clásico especial para Mourinho
El encuentro supone un nuevo capítulo en la relación de Mourinho con una rivalidad que conoce de primera mano. Su regreso al banquillo madridista le vuelve a situar ante el Barcelona, aunque el técnico ha tratado de restar protagonismo a su figura y ha recordado que la dimensión del partido está por encima de los entrenadores. Tampoco ha querido alimentar las comparaciones entre el momento de ambos equipos. Mourinho ha reconocido el buen trabajo de Hansi Flick y ha elogiado el nivel de la plantilla azulgrana, pero ha defendido que el Real Madrid todavía necesita tiempo para asimilar sus ideas. Según explicó, el conjunto blanco lleva apenas tres meses de trabajo y se encuentra en una fase inicial de construcción.
Por eso, el portugués considera que el Clásico no debe analizarse únicamente a partir de los resultados anteriores. En su opinión, este tipo de encuentros tienen una dinámica propia y no siempre responden a las tendencias que marcan las semanas previas.





