Maupay evita que Kondogbia se pegue con un aficionado del Marsella: «Espérame ahí al final»

Maupay evita que Kondogbia se pegue con un aficionado del Marsella: «Espérame ahí al final»

El OM, con el pivote y el delantero saliendo desde el banquillo, ganó en Troyes sin demasiada brillantez después de seis derrotas consecutivas para respirar un poco y alejarse de la zona de descenso en la clasificación de la Ligue 1, un arranque que ha desatado los nervios entre su hinchada

Todavía no había comenzado el encuentro de este domingo en Troyes y el ambiente ya estaba caliente en las gradas del Stade de l’Aube. No con la hinchada local, sino entre los jugadores del Olympique de Marsella y sus propios aficionados desplazados desde la Costa Azul a orillas del río Sena. La pésima racha del conjunto focense en este arranque liguero, con seis derrotas consecutivas entre la Ligue 1 y la Europa League tras el estreno victorioso contra el Estrasburgo (4-0), un espejismo que dio paso a una cruda realidad, con los de Bruno Genesio cayendo a puestos de descenso en la quinta jornada.

Antes del 0-2 redentor, según todas las crónicas exento de todo brillo pero suficiente para respirar (por ‘goal-average’, pero con los mismos seis puntos que un Auxerre que disputaría ahora mismo la promoción por la permanencia, el calentamiento en las proximidades de París desató un acalorado enfrentamiento verbal entre Geoffrey Kondogbia, que apura su carrera en el OM a sus 33 años, y un espectador de los ‘suyos’. Intermedió, por cierto, otro ex del Sevilla FC, un Neal Maupay que, como el de la República Centroafricana (éste apenas tres minutos), saltaría luego desde el banquillo en la reanudación (casi media hora, en lugar de Amine Gouiri).

«Respeta a la gente», gritaba Kondogbia; «no te insulté, sólo dije que eres malo», le contestaban

Faris Moumbagna, Ulisses García y Neal Maupay separaron de la valla del campo a Geoffrey Kondogbia, dispuesto a saltar a la grada y retarse con un seguidor del Olympique de Marsella que llevaba un rato burlándose de él y, según testigos presenciales, incluso dedicándole algún insulto. «Respeta a la gente«, le recriminaba el centrocampista, mientras que el hincha señalado le espetaba: «No te insulte, sino que sólo dije que eres malo, que no estás bien, eso es todo«. No parecía conformarse el de Nemours, que volvía sobre sus pasos y animaba al aficionado a quedarse a hablar de cerca: «No te vayas, quédate ahí; espérame ahí al final«.

La tensión no quedó ahí, ya que, incluso con 0-1 en el marcador (el 0-2 llegaría ya de penalti en el 98), Igor Paixao no se tomó nada bien su cambio por Faris Moumbagna, que provocó por cierto la citada pena máxima. El extremo brasileño se negó a saludar a su entrenador, que lo agarró un momento, aunque desistió, exculpándole luego en sala de prensa: «Para mí no es nada; estas cosas pasan. Estaba frustrado, quizás por ser sustituido o por su juego, pero puedo entenderlo. Sabe que puede contar conmigo, sabe que tiene la confianza del grupo, sabe que hemos hecho mucho para que se quede aquí. No hay nada de malo en ello».

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