El delantero utrerano, que ha anotado 35 tantos en las dos últimas campañas con el União Leiria, recuerda en Futeros su salto al primer equipo nervionense y la felicidad de ganar la Europa League junto a jugadores como su paisano José Antonio Reyes. En ese momento la competencia era muy dura y admite que ahora es lógico que los jóvenes tengan más oportunidades, alegrándose por ellos
Juan Muñoz fue en su momento una de las grandes promesas de la cantera del Sevilla FC, esa misma que ahora ha tirado del carro para mantener al equipo en Primera división. A él, en cambio, le tocaron unos tiempos muchos más felices, pero también más duros a nivel personal. En la 14/15, en la que hizo 14 tantos con el Sevilla Atlético en la extinta Segunda B, logró dar el salto al primer equipo de la mano de Unai Emery, debutando con solo 19 años tanto en LaLiga como en la Copa del Rey. Tras ello, se ganó ser un miembro más de la primera plantilla en la 15/16, en la que los nervionenses conquistarían la segunda de las sus Europa League consecutivas. Pero la competencia era mucho mayor que ahora y las oportunidades bastante más caras (jugó 10 partidos, uno de ellos en Champions, y anotó dos goles).
Por ello, hizo las maletas para iniciar un carrusel de cesiones por Zaragoza, Levante y UD Almería, paso previo a su desvinculación en 2018. Ahora, desde la distancia, admite que posiblemente habría sido más fácil mantenerse en el Sevilla FC en una situación como la actual, pero recuerda en su entrevista con Futeros aquella etapa con mucha alegría. Su carrera le ha llevado a dar muchas vueltas y ahora disfruta haciendo goles en el União Leiria de la segunda división de Portugal, donde esta campaña ha firmado 20 tantos y 7 asistencias.
– Antes que nada, enhorabuena por tu gran temporada con el União Leiria. ¿Qué balance haces de esta campaña?
– La verdad es que estoy muy satisfecho. Ya el año pasado fue mi primera campaña en Portugal y no sabía cómo iba a ser la Liga. No conocía cómo eran el equipo, los jugadores… era todo nuevo. Pero me salió muy buena temporada. Ya este año sabía cómo iba todo y he tenido la suerte de poder mejorar mis números, que era una de las claves para mí en el plano individual. Sí es cierto que a nivel colectivo ha sido un poco una decepción porque hemos estado toda la temporada luchando para ascender, que era uno de los retos principales, y no ha podido ser. Pero por mi parte, muy contento por los goles y asistencias. Siempre digo que la gente de ataque tiene que dar muchas otras cosas al equipo, pero también son importantes esos números que por suerte he podido hacer.
– La campaña pasada, de hecho, ya fuiste ‘pichichi’ de la Liga 2 con 15 tantos (junto con Anthony Carter, del Alverca). Pero este curso no has podido llevarte en cambio ese premio extra pese a haber hecho un tanto más (los otros cuatro llegaron en la Copa de Portugal).
– Había otro delantero que ha marcado muchos goles, Clovis, que juega en el Académico de Viseu, que ha ascendido a primera división. Lo intenté, marqué muchos goles al principio y he estado ahí, pero era complicado ganar el pichichi. Pero lo principal para mí era igualar o mejorar los números de la temporada pasada, así que muy contento porque lo he podido hacer.
– Con 30 años y tras una larga trayectoria, ¿te sientes en el mejor momento de tu carrera?
– Siempre digo que al final en la carrera del futbolista cada momento es diferente. Sí que es verdad que ahora con el paso del tiempo, con todo lo que he pasado, los equipos en los que he jugado, pasar por varios países, con muchos compañeros, rivales distintos… Esa experiencia también te da para saber cómo juegas, dónde estás más a gusto, en qué momentos del partido te sientes mejor y en cuáles necesitas otra cosa… Y es verdad que ahora estoy viviendo un momento muy bonito y disfrutando del futbol en un equipo en el que a priori no sabía yo que iba a disfrutar tanto. Así que estoy muy contento porque estoy haciendo goles y sintiéndome importante dentro del equipo, que es lo que busca todo futbolista.

– ¿Cómo surgió la opción de jugar en Portugal? Ya antes había estado en el Zaglebie Lubin polaco. ¿Veías más futuro ya lejos de España?
– Ya cuando tomé la decisión de irme fuera, a Polonia, fue un paso importante para mí porque era una liga diferente y yo nunca había salido de España. Fue un reto muy bonito que por circunstancias deportivas no salió todo lo bien que yo quería. Pero sí es verdad que cuando acabé allí me llamaba el volver de nuevo a España, a una Segunda división que todos sabemos el nivel que tiene de jugadores y entrenadores. Pero al final me surgió esta oportunidad de irme a Leiria, a la segunda de Portugal, y la verdad que me lo tomé como otro reto muy importante, pues el objetivo del club era ascender. Sí que es verdad que en estos dos años nos hemos quedado a las puertas, pero todavía tengo un año más de contrato. Estoy muy a gusto y muy contento de haber tomado la decisión de venir porque la verdad que me ha cambiado mucho la vida
– Mirando al futuro, ¿no esperas dar el salto en Portugal después de dos muy buenas temporadas en Segunda?
– Al final, todo futbolista siempre aspira a ir más arriba y jugar en la máxima categoría. Ya fue un reto venir a la segunda de Portugal, con la motivación de ascender, y si se da la posibilidad de poder dar ese paso y es bueno tanto para mí como para el club al que fuese, pues bienvenido sea así. Pero estoy tranquilo y contento aquí y si no se da finalmente, volveré con muchas ganas al trabajo porque el reto de ascender es algo que me motiva e intentaré darlo todo para que se consiga.
– En la Liga 2 has coincidido con otro ex canterano sevillista como Javi Vázquez, que ha hecho historia al ganar la Copa. ¿Cómo lo has visto?
– Ha hecho una gran temporada, lo está jugando todo y ha sido elegido en el once ideal de la Liga en su posición. Desde que yo llegué, se han animado muchos jugadores españoles a venir a esta categoría y me alegro porque todos sabemos el nivel de los futbolistas españoles y que vengan aquí es señal de que la categoría crece y eso es bueno para todos.
– Echando la vista atrás, ¿qué crees que te pudo faltar en su momento para consolidarte en el Sevilla?
– Yo sinceramente creo que no me faltó nada. Lo he hablado muchas veces con amigos y familiar, que al final yo tuve la suerte de poder estar en uno de los mejores Sevilla de la historia, a nivel de plantilla, de títulos, de estar siempre en Champions o Europa League… Tuve la suerte de estar en ese vestuario, pero como canterano pues a la vez tienes entre comillas esa mala suerte de que encuentras en un nivel donde los jugadores son mejores y la exigencia es máxima. Yo así lo entendí en su momento y ahora con el tiempo lo sigo viendo igual. Yo estaba compitiendo con delanteros como Bacca, Gameiro, Immobile, Iago Aspas y Fernando Llorente. Esos eran los jugadores con que los que me tenía que codear para poder jugar. Solo entrar en una convocatoria, con esa plantilla, era muy complicado. Como canterano, pues sí que tienen mucho que ver las circunstancias del club y el equipo que haya, pero no pienso que me faltara nada para consolidarme ahí. El nivel era el que era y yo tuve la suerte de estar dos años ahí, pero no podía seguir porque yo quería también crecer, hacer mi carrera, y con el nivel de exigencia que había era muy complicado quedarme.
– ¿Cómo era compartir vestuario con jugadores como Banega, Nico Pareja, Krychowuiak o Vitolo?
– Yo creo que va a ser muy complicado que exista un vestuario tan unido como aquel que ganó tres Europa league seguidas, se clasificaba para Champions y estaba siempre al máximo nivel, saliendo a ganar en cada partido. Estaban los que tu has dicho y otros como Carriço, Coke y por supuesto Reyes, que en paz descanse, que era mi paisano. Te podría decir la plantilla entera, eran todos futbolistas de altísimo nivel y lo que se hizo era realmente complicado. Con el tiempo te das cuenta aún más el equipazo que había.
– Has nombrado lógicamente a Reyes, ¿qué recuerdos tienes de él?
– Te podría contar muchas anécdotas. Era de Utrera como yo y recuerdo que en la primera de las tres pretemporadas que hice con el primer equipo, desde el primer día pidió expresamente que fuese su compañero de habitación. Me acogió de una forma espectacular, me dio mi sitio, me ayudó en todo, me dio consejos… Era tener no solo un compañero que a nivel futbolístico ya sabemos todos el nivel que tenía y todo lo que consiguió, sino un amigo. No solo conmigo, sino a todos los jugadores que salíamos de la cantera nos ayudaba mucho, nos transmitía, siempre estaba para nosotros y era una gozada tanto verlo entrenar como estar con él en el día a día porque era una persona excepcional.
– ¿Sigues manteniendo el contacto con algunos de los componentes de aquel equipo?
– Sí, tengo contacto con muchos de ellos, con la mayoría, y nos escribimos. Tengo amigos íntimos como Luismi Sánchez, que subió de la cantera conmigo, y luego también hablo con David Soria, Iborra, Coke, Vitolo, Alberto Moreno, mucho también con Beto, Diogo, Nico Pareja… Tuve la suerte de poder compartir vestuario con ellos, que han tenido unas magníficas carreras, pero gran parte del éxito de ese equipo era el grupo que había, que todos íbamos a una y éramos amigos además de compañeros, lo que se transmitía sobre el campo y en la manera de jugar.
– ¿Quién era el jugador de aquel Sevilla FC que más te impresionaba?
– El mejor jugador que he tenido de compañero, y dudo que vaya a tener uno igual, es José Antonio Reyes. No solo por todo lo que había hecho, sino por lo que me demostraba entrenando en el día a día. Gracias a poder convivir con él en cualquier entrenamiento, veías que su nivel era superior al resto, que le salía innato, era una gozada verlo. Luego aparte hay jugadores que te impresionan por su forma de trabajar o su manera de ver el fútbol. Por ejemplo, Krychowiak, por su nivel de compromiso y exigencia, que al principio no era un futbolista que se conociese mucho. Y luego otros futbolistas de talento como Reyes o Banega, que les dabas la pelota y se inventaban cosas que nadie veía. Pero en general eran todos los que hacían que el nivel de la plantilla fuese tan alto.

– El entrenador de aquel equipo era Unai Emery, que ahora ha ganado su quinta Europa League con el Aston Villa. ¿No es de algún modo sorprendente su idilio con esta competición?
– A mí no me sorprende nada de lo que consiga Emery porque tuvo la suerte de poder vivirlo de primer mano. Fue el entrenador que me dio la oportunidad de poder debutar tanto en LaLiga como en la Champions y de estar esos dos años en un equipo lleno de estrellas. Sé lo que trabaja, lo gran profesional que es, el grupo de trabajo que tiene y la cantidad de horas que le echa, así que no me sorprende. Es muy bueno en su trabajo y seguirá estando al máximo nivel y ganando títulos porque es un entrenador ‘top’.
– ¿Qué supuso levantar la Europa League siendo tan joven?
– Le vas dando más importancia a todo ello con el paso del tiempo. En su momento era un jugador de cantera, que subía al primer equipo y lo veía como algo casi normal, por así decirlo, porque siempre se estaba ahí arriba y se peleaba por cosas importante. Pero luego te vas dando cuenta de que hacer todo eso era muy complicado y tengo esas fotos, esos recuerdos que me quedan marcados para el resto de mi vida, para poder contárselos a mi hijo y recordarlos con el todo el cariño que le tengo cada vez que veo una imagen de esa época, que muchas veces las comento con muchos compañeros, y es que fue espectacular.
– Pero tocó el momento de tener que hacer las maletas y marcharse cedido. ¿Cómo fue ese trago?
– Yo al final veía que a nivel futbolístico era muy complicado poder quedarme en el Sevilla y jugar todo lo que quería. La mayoría de los canteranos decidíamos ir saliendo, ya fuese cedidos o traspasados. Tuve la suerte de irme cedido a varios equipos en los que pude aprender lo que era salir fuera por vez primera, tan joven, conocer otros clubes, otra forma de trabajar, y lo recuerdo con alegría. He estado en muchos equipos y de cada uno me llevo algo tanto a nivel futbolístico como personal. Son momentos en los que uno debe tomar decisiones en su carrera y me siento muy orgulloso de todos los equipos en los que he estado, haya jugado y disfrutado más o menos, pero todos buscamos ir dando pasos en el mundo del fútbol e ir haciéndonos hueco, y estoy contento por lo que he conseguido.
– ¿Sientes que en este Sevilla habría sido más fácil tener un mayor protagonismo?
– Al final es así para cualquier canterano, no solo para mí. Cuando yo estuve creo que subimos apenas dos o tres, y hoy día el número es mayor. En cualquier club cuando se pasan momentos difíciles a nivel económico y deportivo, sin una plantilla con un nivel tan alto, los jugadores de cantera pasan a un primer plano y tienen más oportunidades, como es normal, y me alegro por ellos.





