Su promedio habitual de puntos bastaría para salvarse; en España, cuando terminó una temporada en la elite, sólo una vez de siete sumó una cantidad seguramente insuficiente
Luis García Plaza se pone este miércoles al frente del Sevilla FC con el firme objetivo de sumar en las nueve últimas jornadas de LaLiga 25/26, como poco, la decena de puntos que necesitará para atar la permanencia. Experiencia en estas lides tiene, desde luego, pues sus números generan una coartada prometedora. Y es que, a lo largo de toda su carrera, ha promediado 1,28 puntos por encuentro, suficientes para alcanzar 42,5 y quedarse en la elite (sólo una vez, en la 10/11, bajó alguien con 43, el Deportivo de La Coruña). Contando únicamente Primera y Segunda de España, también le daría para hacer 42,01.
Uno de sus siete epílogos quizás se quedaría corto
Dejando a un lado el Baniyas de Emiratos Árabes Unidos, con el que de todas formas sumó 12 puntos de 27 posibles en la campaña 14/15 que equivaldrían a tener este curso 43 y permanecer entre los mejores de España, el nuevo preparador sevillista, Luis García Plaza, ha terminado siete temporadas en Primera o Segunda división a lo largo de su carrera: en seis de ellas firmó un epílogo que le serviría ahora, cuando se supone que rebasar la barrera de los 40 puntos estará bien.

Por ejemplo, hizo 10 de 27 en la 10/11 con el Levante UD (traducido, pasaría de los 31 actuales a 41); 14 en la 22/23 (en LaLiga Hypermotion para ascender) y la 23/24 con el Deportivo Alavés (45); 15 y 16 en la 08/09 y la 09/10, respectivamente, en Segunda con el Levante UD (46 y 47); y 17 puntos en la 20/21 con el RCD Mallorca para dar también el salta a LaLiga EA Sports, con los que este año abrocharía con 48 unidades. Tan sólo con el Getafe CF en la 12/13, con 4 de 27 (llegaría actualmente a los 35), no le daría.
El ‘staff’ que se trae Luis García Plaza
A falta de confirmación oficial, Luis García Plaza viene al Sevilla FC hasta el 30 de junio de 2027 con su equipo habitual de trabajo, conformado por Pedro Rostoll (más conocido como Menotti) como ayudante y Félix Vicente como preparador físico, amén de Christian Moya, asistente que ya tuvo en su etapa con el Deportivo Alavés, y Emilio Ibáñez, psicólogo deportivo. Queda pendiente si se va a quedar con alguno de los empleados que aportó el club nervionense al ‘staff’ de Matías Almeyda: el sempiterno Javi Martínez, el preparador de porteros Arturo González, el preparador Rubén Martínez, así como los analistas Juan Antonio Guzmán y Adrián García.






