Una fecha aparece marcada en rojo para su posible adiós y aunque ha dejado un mensaje que ha alimentado la esperanza de su continuidad, lo único claro es que nos queda muy poco para disfrutar de él
«No lo sé». Esa fue la sincera respuesta de Novak Djokovic cuando, tras perder ante el brasileño Joao Fonseca, le preguntaron si regresaría el año siguiente a Roland Garros. Su retirada planea en el ambiente y, de hecho, es algo desde lo que se viene hablando desde hace ya tres años.
Lo que sorprendió es que empezó a estar en el ambiente cuando acababa de certificar una de las dos mejores temporadas de su historia. En 2023, Djokovic jugó las cuatro finales de Grand Slam y ganó tres. Sólo perdió ante Carlos Alcaraz en la de Wimbledon. Y pasó por encima de Alcaraz y Sinner en las ATP Finals de Turín.
Pero justo antes del Open de Australia de 2024 ya dejó caer que a partir de ese momento reduciría drásticamente su calendario y se centraría en los Grand Slam. Desde entonces no ha ganado ninguno, pero no acaba de retirarse y casi todos los años acaba jugando alguna final. Lo hizo en Wimbledon en ese 2024 y lo ha hecho esta misma temporada en el Open de Australia.
A su edad, a Djokovic le cuesta recuperar
Aunque siempre se le cruzan Alcaraz o Sinner en su camino. Y cada vez que eso ocurre vuelve a planear en el ambiente su adiós. «Después de ese partido -de cuartos de Wimbledon ante Auger Aliassime- no pude recuperarme completamente para las semifinales. No estaba tan fresco como me habría gustado. Eso no le quita ningún mérito a Sinner, que ganó el partido y luego el torneo, pero ahora las cosas son diferentes», admitía Djokovic.
Tras alcanzar la final del Open de Australia y apenas jugar un par de torneos, Wimbledon era su objetivo. De ahí que tras esa derrota volviera a salir a la luz la posible fecha de su despedida. «Si yo no pienso en mi edad, la gente me la recuerda. Y si la gente no me la recuerda, me la recuerda mi cuerpo», señala el serbio en la presentación del documental Novak Djokovic: The Wolf in Winter, que verá la luz en unos días.

«Jugar contra Alcaraz y Sinner es como jugar contra mi yo de hace 10 o 15 años, son parecidos a mí. Y me duele sentir eso en la pista. Sé cómo descifrar el código, pero ¿podré hacerlo?”, reconocía.
Djokovic y su idilio con el Open de Australia
Pese a que Nueva York es el escenario que, según ha reconocido en alguna ocasión, más le gusta, hay otra fecha marcada en rojo que sí podría ser la de su retirada. Enero de 2027. Ahí, en el Open de Australia, se juega el Grand Slam en el que históricamente mejores resultados ha sacado y ahí ha alcanzado este año su última final; y donde ha derrotado por primera vez en tres años a Jannik Sinner.
Sólo si ahí vuelve a dar la cara podríamos ver un último baile en Wimbledon. «Me gustaría volver y jugar con 40 años. Me gustaría jugar al menos una vez más. Ya veremos», ha dejado caer. Sus mensajes son contradictorios, pero lo que sí está claro que su final está «más cerca que nunca». Disfrutemos de lo poco que queda.





