La reflexión de Míchel (63 años) sobre lo que sufrió: «Hoy, afortunadamente, el ‘Míchel, Míchel, Míchel, maricón’ sería impensable. Era una homofobia bestial y asumida».

La reflexión de Míchel (63 años) sobre lo que sufrió: «Hoy, afortunadamente, el ‘Míchel, Míchel, Míchel, maricón’ sería impensable. Era una homofobia bestial y asumida».

El exfutbolista del Real Madrid y actual entrenador analiza cómo ha evolucionado el mundo del fútbol en temas tan delicados como la homofobia y el racismo, tras años sufriendo en el terreno de juego el cántico de ‘Míchel, Míchel, Míchel, maricón’. «De todos modos, yo en ese momento no sufrí»

Míchel González, exfutbolista del Real Madrid y entrenador, ha echado la vista atrás para analizar cómo ha cambiado el fútbol y la sociedad española en las últimas décadas. Voz autorizada dentro del balompié español e internacional, el madrileño ha repasado en una entrevista concedida a El Mundo algunos de los aspectos que más han evolucionado desde los años 80 y 90, entre ellos la lucha contra la homofobia y el racismo.

Y, lógicamente, lo ha hecho desde su propia experiencia. En el recuerdo de todos está el trístemente célebre cántico de «Míchel, Míchel, Míchel, maricón»; también en la memoria del propio Míchel. Una canción que se convirtió en habitual en numerosos estadios y que hoy es difícil de imaginar con el mismo grado de normalidad en los estadios de LaLiga. «Hoy afortunadamente sería impensable, era una homofobia bestial y asumida, por eso te decía al principio que no es verdad que antes fuéramos mejores».

Sin embargo, el hoy entrenador, sin equipo desde que abandonara el Al-Qadsiah, reconoce que él afrontaba aquella situación de una manera muy diferente a como probablemente se interpretaría hoy. «De todos modos, yo en ese momento no sufrí con esto porque echaba cuentas y sabía que por una simple estadística demográfica, de esos 50.000 que cantaban, más de uno sería homosexual y no creo que se estuviera insultando a sí mismo», explica.

Míchel, sobre la homofobia en el fútbol: «No teníamos conciencia de la gravedad»

La reflexión de Míchel pone el foco en una cuestión fundamental: la normalización que existía entonces de determinadas expresiones dentro del fútbol. «No teníamos conciencia de la gravedad de ese cántico que tenemos ahora, lo asumías casi como una parte de ese espectáculo», señala el que fuera futbolista. Algo que, por suerte para el fútbol español, ha cambiado con el paso de las décadas: «Por suerte hemos aprendido como sociedad que cuando descalificas a la gente por una tendencia sexual, por raza o por política, al primero que descalificas es a ti mismo».

El fútbol de los años 80 y 90 estaba marcado por los movimientos ultra y una cultura de grada en la que los insultos y los cánticos homófobos y racistas formaban parte habitual del espectáculo. No existía la sensibilidad en la que hoy día se trabaja desde LaLiga, aunque cuesta y no siempre se consigue.

Las redes sociales, caldo de cultivo

Aunque la sociedad española ha cambiado mucho a mejor, Míchel destaca que no todo el mundo lo ha adquirido. De hecho, el técnico considera que parte de ese comportamiento ha encontrado ahora un nuevo espacio en las redes sociales y en los comentarios de las noticias: «No todos lo han aprendido».

Y como ejemplo, un triste recuerdo que le llamó mucho la atención. «Recuerdo un día que estaba con unos amigos en casa y, desafortunadamente, la noticia del día había sido la muerte de Tito Vilanova. Entramos a ver los comentarios y de los diez primeros comentarios sobre una muerte, ocho eran discutibles por no decir ofensivos. No lo puedo entender».

El exfutbolista considera también que detrás de las redes sociales se esconde una reacción contra el éxito o la felicidad ajena. «Creo que a la gente le jode ver que otros hacen cosas interesantes o son felices», apunta Míchel, quien reflexiona sobre una utilización equivocada de la libertad de expresión: «Este sí es un problema actual en las redes sociales: confundimos la libertad de expresión con dar cobertura a un tipo de personajes tóxicos que se esconden para escribir cosas absurdas».

Míchel: «Los vestuarios han ido muy por delante de la sociedad en la lucha contra el racismo»

Míchel también habla en la entrevista de otro de los grandes debates sociales vinculados al fútbol moderno: el racismo. Y en este caso considera que los vestuarios profesionales han evolucionado incluso más rápido que otros ámbitos de la sociedad: «Con todo lo que se critica al futbolista en cuestiones sociales, considero que los vestuarios han ido muy por delante de la sociedad en la lucha contra el racismo».

Y como ejemplo, un botón: la Selección Española de Luis de la Fuente. «Absolutamente. Mira ahora la selección que ha ganado el Mundial y representa lo mejor de la España mestiza actual. Chavales que pueden parecer muy distintos entre sí, pero se unen por un objetivo común como ganar el Mundial», sentencia Míchel, quien también ve reflejada esta realidad fuera del deporte: «Y eso es lo que pasa en nuestra sociedad. No hay ahora mismo un solo barrio en España donde no haya una mezcla constante con naturalidad y normalidad. Eso es lo mayoritario».

El racismo, la homofobia… Y sus experiencias en Arabia Saudí o México

La trayectoria de Míchel como entrenador también le ha permitido conocer diferentes países y culturas. El ‘Suena Míchel’ le ha permitido dirigir, entre otros, a Rayo Vallecano, Getafe, Sevilla, Olympiacos, Olympique de Marsella, Málaga y Pumas, el técnico madrileño trabajó en Arabia Saudí al frente del Al-Qadsiah, donde terminó su etapa en diciembre de 2025. Esa experiencia internacional, de hecho, le ha servido para desprenderse de algunos de los prejuicios que todos podemos llevar antes de conocer una realidad diferente: «Sí, y eso me ha enseñado a conocer a las diferentes personas y culturas y perder esos prejuicios que siempre llevas, especialmente con lo que te vas a encontrar en el mundo árabe».

«Seguramente no sepa justificar con buenas palabras el decir que la gente en Arabia se ha portado de manera generosa y educada conmigo y me digan que estoy blanqueando ese régimen por dinero», reflexiona Míchel, quien sigue argumentando su postura: «Pero yo no hablo de eso sino de la gente estupenda que he conocido allí y de me gusta buscar un punto de encuentro con ellos pese a que haya cosas que no me gusten… como a ellos no les gustan otras nuestras».

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