El que fuera capitán del Betis se dedica ahora en cuerpo y alma a la televisión, lo que le ha llevado por Estados Unidos, Japón y, ahora, hasta la India. Pese a ello, sigue ligado a la entidad verdiblanca como directivo
El excapitán del Betis Joaquín Sánchez colgó las botas en 2023, pero su retirada del fútbol profesional estuvo muy lejos de significar el final de su vida pública. El que fuera capitán y uno de los grandes ídolos de la historia del Real Betis ha encontrado una segunda etapa profesional en la que el fútbol sigue presente, aunque ahora comparte protagonismo con la televisión, los viajes, los negocios y, sobre todo, su familia.
A sus 45 años, Joaquín se ha convertido en una especie de nómada televisivo. América, Japón y, próximamente, la India han sido o serán algunos de los escenarios de una nueva vida que poco tiene que ver con la rutina de un futbolista profesional. Y todo ello sin desvincularse del club de su vida, el Real Betis Balompié, del que es accionista y directivo.
Joaquín Sánchez, de leyenda del Betis a consejero del club
Aunque ya no salta al césped del Benito Villamarín, Joaquín continúa trabajando muy cerca del equipo verdiblanco. El exfutbolista forma parte del consejo de administración del Real Betis y mantiene una vinculación directa con el área deportiva. Su nombramiento como consejero llegó después de dos temporadas desarrollando diferentes funciones institucionales y deportivas dentro de la entidad. Los accionistas ratificaron posteriormente su incorporación al órgano de gobierno del club.
No es una relación cualquiera. Joaquín es el futbolista que más veces ha vestido la camiseta del Betis, con 528 partidos en sus dos etapas como verdiblanco, y conquistó dos Copas del Rey con el club, en 2005 y 2022. Así que, aunque su día a día haya cambiado radicalmente, el Betis continúa formando parte de su vida.
La televisión se ha convertido en su nueva profesión
El gran cambio después de su retirada ha llegado delante de las cámaras. Joaquín ya había demostrado durante su etapa como futbolista que tenía un enorme tirón televisivo gracias a su personalidad, su espontaneidad y su particular sentido del humor. Después de colgar las botas, esa faceta terminó convirtiéndose en una auténtica profesión.
El gran salto llegó con El Capitán en América, el programa en el que Joaquín recorrió Estados Unidos junto a su mujer, Susana Saborido, y sus dos hijas, Salma y Daniela. La aventura funcionó y Antena 3 decidió repetir la fórmula. Primero llegó Japón.
De América a Japón: la familia como compañera de viaje
En El Capitán en Japón, Joaquín volvió a ponerse la mochila y recorrió el país asiático con Susana, Salma y Daniela. La familia visitó algunos de los lugares más conocidos del país y se enfrentó a experiencias que poco tenían que ver con el mundo del fútbol: desde el sumo hasta la gastronomía, los karaokes o las costumbres japonesas.
La fórmula volvió a funcionar precisamente porque mostraba una versión diferente de Joaquín: no al futbolista, sino al padre de familia que discute, bromea, se sorprende y comparte aventuras con los suyos. El programa llegó a cerrar su temporada con una media del 11,5% de cuota, 800.000 seguidores y más de dos millones de espectadores únicos, según los datos difundidos por Atresmedia.
El viaje incluso llevó a los Sánchez Saborido a recorrer Japón en caravana, una imagen que resume perfectamente esta nueva etapa del antiguo futbolista.
La India será su próximo destino televisivo
Y Joaquín todavía no ha terminado de hacer las maletas. Antena 3 confirmó en marzo la renovación de El Capitán por una tercera temporada, con la India como nuevo destino. De esta manera, el exfutbolista volverá a viajar acompañado de Susana Saborido y sus hijas.
Será el tercer gran viaje televisivo de la familia después de América y Japón. La India supondrá además un cambio radical respecto a sus anteriores aventuras: un país de enormes contrastes, con una cultura milenaria y una población que supera los 1.400 millones de habitantes. Joaquín volverá a ejercer de guía, protagonista y, sobre todo, de Joaquín. Porque buena parte del éxito del formato reside precisamente en que no necesita interpretar un personaje.
Susana Saborido, Salma y Daniela se han convertido en una parte fundamental de esta segunda etapa profesional. El formato televisivo ha permitido descubrir una faceta mucho más doméstica del exfutbolista. Las discusiones, las bromas, los viajes y las diferencias entre padres e hijas forman parte de la esencia del programa. De hecho, uno de los objetivos que la familia se marcó para la aventura japonesa fue precisamente aprender a convivir mejor y discutir menos durante el viaje.
La televisión ha terminado convirtiendo esa cotidianidad familiar en parte del entretenimiento. Y ahí Joaquín ha encontrado uno de sus grandes valores: seguir siendo reconocible para el público sin necesidad de marcar goles.
Joaquín también ha encontrado su camino en los negocios
La televisión no es la única vía profesional que ha explorado desde su retirada. Joaquín también ha desarrollado una actividad empresarial vinculada principalmente a la gestión publicitaria y de marca. Su sociedad Fenomagen SL se ha convertido en una de las piezas de esta nueva etapa y, según datos publicados en 2026, superó los cuatro millones de euros en ventas.
Es otra consecuencia de haber convertido su enorme popularidad en una herramienta profesional. Joaquín ya no vive exclusivamente del fútbol que jugó durante más de dos décadas. Ahora también explota una imagen construida durante todos esos años y que continúa teniendo un enorme valor fuera del terreno de juego.
Una vida muy diferente, pero sin alejarse del fútbol
La paradoja es que Joaquín ha conseguido construir una vida lejos del fútbol sin alejarse realmente del fútbol. Ya no entrena, no juega y no prepara un partido cada fin de semana. Ahora puede aparecer en televisión, viajar con su familia, participar en proyectos empresariales y, al mismo tiempo, ligado al Betis para trabajar desde los despachos. Su nueva vida tiene menos césped y más platós, aeropuertos y viajes.





