El exfutbolista y analista de Movistar hace su particular reflexión ante una situación que el Atlético intenta contener con un mensaje de unidad, pero la relación entre el delantero y la grada está rota y el club se enfrenta al dilema de mantenerlo en el equipo o resignarse a su salida para apagar el incendio declarado en el Metropolitano
Jorge Valdano utilizó los micrófonos de Movistar para expresar su particular reflexión con el ‘caso Julián Álvarez’. La sensación que sobrevuela ahora mismo sobre el Atlético de Madrid es de total incomodidad con el jugador. El divorcio entre Julián y el Metropolitano parece consumado después de la monumental pitada recibida por el argentino antes, durante y después del partido ante el Villarreal. La imagen será difícil de obviar y convierte al delantero en un foco de tensión dentro de su propio estadio.
El Atlético intenta rebajar la temperatura. Sus compañeros, el ‘Cholo’ Simeone e incluso los responsables del club han cerrado filas alrededor del delantero e intentan repetir un mensaje de unidad, pero el problema está muy presente. Julián se ha convertido en un problema por una simple cuestión ambiental que puede condicionar los partidos en casa y obliga al club a preguntarse si mantener su postura inflexible de no negociar su salida es realmente la mejor solución.
Valdano: «Cuando uno dice que se va, es que ya se ha ido»
El análisis más contundente llegó de la mano de Jorge Valdano. El argentino recurrió a una frase de Julio Cortázar para explicar cómo percibió a Julián Álvarez en el Metropolitano, donde la grada no ocultó su enfado con el delantero por su deseo de abandonar el Atlético durante el verano.
«Yo para estos casos siempre utilizo una frase de Julio Cortázar, del escritor argentino. Que es que cuando uno dice que se va, es que ya se ha ido. Y si uno hoy le miraba la cara a Julián, era de que ya se había ido. Se le veía en la mirada que ya se había ido. Y si mirábamos a la gente, también se había ido. No sé cómo se reconstruye esta relación entre la máxima figura del Atlético y su hinchada. No sé si será posible. No sé si anímicamente Julián será capaz de dar la vuelta a una situación de estas características porque está claro que su ilusión está en otra parte», admitió en su comparecencia televisiva.
Su reflexión llega en un momento especialmente significativo porque no señala al futbolista como el culpable del problema. Valdano habla de una relación rota entre la máxima figura del equipo y su hinchada, un vínculo que ahora mismo parece difícil de reconstruir y que el club colchonero no puede tapar ni dejar de tener en cuenta.
El Metropolitano ya es un problema para Julián
La pitada del Metropolitano no fue puntual. El argentino recibió los silbidos unánimes cuando su nombre salió en el videomarcador, volvió a escucharlos durante el calentamiento y también cuando saltó al terreno de juego. Al terminar, abandonó el césped en solitario, mientras sus compañeros permanecían sobre el campo agradeciendo el apoyo de la grada.
La imagen de los empleados del club recomendándole que no se acercase a la grada a saludar resultó reveladora. El Atlético intenta proteger al jugador en el vestuario, pero no sabe qué hacer para solucionar una relación con la afición que está completamente rota. Eso puede convertirse en un problema si cada aparición de Julián en el Metropolitano vuelve a estar acompañada por un ambiente de desaprobación.
La pregunta, por tanto, es inevitable: ¿hace bien el Atlético cerrándose a una venta de Julián Álvarez? La postura del club pretende proteger su patrimonio deportivo y mantener a uno de sus mejores futbolistas, pero el contexto actual introduce una variable que va mucho más allá del mercado.
Simeone y sus compañeros intentan cerrar filas
La respuesta del vestuario fue unánime y sin fisuras. Jan Oblak fue uno de los primeros en defender públicamente al delantero. «Creo que tenemos que estar todos unidos. Julián está con nosotros en el equipo, mientras esté aquí lo vamos a apoyar. Lo queremos de la mejor manera, porque sabemos qué puede aportar. Es una situación que no es cómoda para nadie, ojalá se resuelva y todos estemos felices al final de temporada».
Simeone también quiso dejar claro que mientras Julián siga siendo futbolista del Atlético contará con el respaldo del equipo. «Estamos compitiendo con los que están con nosotros. Hasta hoy le decía a los jugadores antes de salir que mientras los jugadores estén en el equipo, a muerte con los que están acá». Y en sala de prensa fue todavía más directo: «Necesitamos delanteros, delanteros buenos. Lo tenemos y lo tenemos que cuidar».

Grimaldo y Giuliano también defienden al argentino
Grimaldo, titular ante el Villarreal, destacó las virtudes del delantero: «Lo veo bien. Es un delantero increíble, es un placer jugar con él. Se nota la calidad que tiene, es un jugador diferencial», comentó sin querer entrar en su difícil situación personal.
Giuliano Simeone fue más contundente: «Juli es un compañero muy bueno. Es un gran jugador. Estamos con él y tenemos que apoyarle y mientras esté en nuestro equipo vamos a luchar hasta el final con él». Y añadió: «Primero, juntos siempre somos más fuertes. Eso siempre nos caracterizó siendo el Atlético distinto al resto. Es un jugador nuestro, así que nosotros vamos a morir por él en la cancha y luchar juntos. Tenemos que estar todos juntos tirando para el mismo lado, porque, si no, nos vamos a dividir y eso no es bueno».
El discurso del vestuario es inequívoco. El Atlético quiere proyectar unidad y normalidad, pero las imágenes del Metropolitano cuentan otra historia. El club confía en que el tiempo y los goles reconstruyan una relación muy deteriorada o debe asumir que mantener a Julián contra su voluntad puede convertir un problema de mercado en un problema. El mercado sigue abierto y tan solo queda una semana. Valdano, al menos, cree que el futbolista ya ha dado un paso que será difícil de desandar.




