El grupo empresarial liderado por Ala Pace, presidente del club perico, ha recibido una notificación gubernamental para informar sobre sus cuentas bajo la amenaza de una disolución obligatoria
En medio del terremoto desatado en el RCDE Stadium por la eliminación del Espanyol en la primera eliminatoria de la Copa del Rey, desde Inglaterra llega una noticia que en principio no debe afectar a corto plazo al club perico, pero que añade sin duda más picante a su convulsa situación. Los cinco sentidos están puestos en buscar un relevo para Manolo González, destituido como entrenador tras la derrota ante el Sestao. Pero del mismo modo que los blanquiazules viven un momento delicado, tras caer también a puestos de descenso en LaLiga, al otro club con el que comparte propietario, el Burnley, le va incluso peor.
La entidad inglesa decidió prescindir igualmente de los servicios de su técinco, Nicky Hayen, este pasado fin de semana, tras meterse en zona de descenso en la Championship, la segunda inglesa. Pero la noticia ha saltado al conocerse que la empresa matriz del grupo empresarial que lidera Alan Pace, presidente espanyolista, ha recibido una notificación oficial de Companies House, lo que vendría a ser el registro mercantil del Reiono Unido, que le obliga a tomar una serie de medidas si no quiere verse abocada a una disolución obligatoria.
No la primera advertencia de este tipo que reciben
Según ha desvelado periódico de negocios City AM, dicha notificación ha sido recibida por Velocity Capital (UK) Holdings Limited, la empresa que controla el Burnley, y cuya filial, Velocity Sports Partners Spain SL, se constituyó hace un año en el estadio perico.
La propia Companies House ha informado de que en un plazo máximo de diez días publicará en su portal el documento íntegro, aunque ya se anuncia que Velocity tiene un plazo legal de dos medes para reordenar sus cuentas. En realidad, llueve sobre mojado en este sentido con la empresa matriz del grupo, pues ya en febrero de 2025 recibió una amenaza idéntica. Entonces resolvió el problema en menos de un mes, pero lo cierto es que ha vuelto a caer en el mismo problema y en la actualidad lleva 22 meses sin presentar sus cuentas.

Velocity confía en solucionar el problema en «las próximas semanas»
Desde el grupo inversor de Ala Pace, no obstante, se lo toman con calma. “Estamos al tanto del aviso emitido por Companies House y tomando las medidas necesarias para resolver el asunto. Prevemos realizar las presentaciones necesarias en las próximas semanas y mantenemos nuestro firme compromiso de ponernos al día con nuestras obligaciones de información lo antes posible”, afirmó al respecto un portavoz en el diario Burnley Express.
El rey Carlos III, aficionado del Burnley
Pero lo más curioso de todo son las consecuencias legales que tendría una disolución de la sociedad en caso de no cumplir con las demandas de la agencia gubernamental. En ese caso, sus activos cambiarían de manos y pasarían a estar en poder de la Corona británica, con el morbo añadido de que el rey Carlos III confesó años atrás que es seguidor del Burnley. Por suerte, al Espanyol solo le roza de pasada todo este lío, otro más para Ala Pace.





