El excentrocampista polaco ha visitado la ciudad deportiva sevillista y ha rememorado su exitoso paso por el Sevilla, reconociendo cuál era su rol a lado del argentino y sus hábitos para ofrecer su mejor versión
Grzegorz Krychowiak dejó huella en las dos temporadas que militó en el Sevilla, de 2014 a 2016, tanto en lo deportivo, por su rendimiento, por el económico, al dejar en caja 27 millones de euros por su traspaso al PSG.
Ahora, una década después, ha regresado a la Ciudad Deportiva José Ramón Cisneros Palacios dentro de un grupo de 22 exjugadores y exjugadoras que están realizando el curso de entrenadores para obtener la licencia UEFA Pro con la PZPN, la Federación de Fútbol de Polonia, como explica el club nervionense. Visita que ha aprovechado para rememorar su fructífera etapa en el Sánchez-Pizjuán, destacando que se proclamó campeón en su país.
Krychowiak recuerda su rol en el Sevilla con Banega
«Fueron dos años aquí y viví momentos especiales para mí. Es un placer. Fueron dos años impresionantes, con dos copas y una final en Varsovia que es el mejor partido, que recordaré hasta la muerte. En mi país, frente a mi familia, e hice un gol», señaló el excentrocampista, que recuerda que encontró un ambiente magnífico para poder conseguir éxitos: «Encontré un entrenador especial, jugadores con mucha calidad y buena gente».
En cuanto al talento en la plantilla resaltó especialmente a Banega y el trabajo qué hacía en el campo para respaldarlo y que exhibiera el argentino su mejor versión. «Fueron dos años trabajando para Banega para que pudiera marcar goles y dar asistencias. Fue el mejor jugador del partido en Varsovia. Es un fenómeno, cuando tienes jugadores como él tienes que entender tu rol en el campo. Yo estaba para correr y él para jugar», reconoce Krychowiak, que revela sus hábitos en Sevilla para rendir al máximo nivel.
Los hábitos de Krychowiak cuando vivía en Sevilla
«Cuando estaba en el Sevilla vivía para el fútbol, me dormía a las 10. Es lo más importante para un jugador. Si ganas y juegas, te sientes bien. Sevilla es una buena ciudad, la gente es buena, hace calor y se vive muy bien», asevera el centrocampista polaco, que valora el cariño que le tiene la afición nervionense.

«Creo que con el tiempo es lo más importante, no cuentan tanto las copas como el respeto de la afición. Te hace sentir especial. Estuve aquí el año pasado para grabar mi película y sentí ese respeto. Gracias a ellos y vamos a ver cómo va la temporada, espero que bien», señala.
Su filosofía como futuro entrenador
Además, en la entrevista a los medios oficiales, habla sobre sus planes como entrenador y su filosofía en el banquillo. «La defensa es lo más importante, pero me gusta jugar al fútbol. Creo que hay que empezar por lo defensivo. Yo era un jugador con carácter y creo que es lo más importante en el fútbol para mí. Puedes perder el balón, cometer un error, pero tienes que trabajar. Puedes tener mucho talento, pero para llegar tienes que trabajar mucho. Tengo una visión del fútbol diferente. He entendido más sobre el jugador que no juega y eso es difícil. En Sevilla jugaba todos los partidos y ganaba. Cuando no juegas, entiendes muchas cosas y aprendes mucho», apunta el otrora ídolo de la hinchada nervionense.





