El gobierno de la capital tumba el intento del conjunto franjirrojo de estrenar su temporada como local en Vallecas, provocando el desplazamiento al Estadio de Butarque para la jornada 2 de LaLiga EA SPORTS
El Rayo Vallecano no podrá recibir al Deportivo Alavés en el Estadio de Vallecas. La Comunidad de Madrid ha rechazado la medida cautelar solicitada por el club, por lo que el encuentro de la segunda jornada de LaLiga se disputará el jueves 20 de agosto, a las 21.00 horas, en el Estadio Municipal de Butarque.
La resolución acaba con la carrera emprendida por la entidad para recuperar su campo, pero no resuelve el conflicto. El acuerdo con el Leganés solo cubre este partido y el Rayo todavía desconoce dónde jugará su siguiente compromiso como local.
El Rayo Vallecano pierde su carrera de 72 horas para volver a Vallecas
Según informa Onda Cero, la Comunidad de Madrid ha denegado la medida cautelar solicitada por el Rayo. El club había entregado la documentación pendiente y defendía que el recinto ya reunía las condiciones de seguridad y salubridad necesarias para abrir sus puertas frente al Alavés.
La petición llegó después de varios días de trabajos intensivos. Operarios y maquinaria pesada actuaron sobre un césped que todavía presenta zonas despobladas, mientras la entidad intentaba corregir las deficiencias recogidas en los informes técnicos. El esfuerzo contrarreloj no ha sido suficiente para modificar la decisión adoptada a finales de julio.
La negativa resulta definitiva para esta jornada. Quedan menos de 72 horas para el encuentro y toda la organización preparada en Leganés seguirá adelante. El Rayo deberá trasladar a Butarque su estreno como local, pese a que la intención de Raúl Martín Presa era regresar inmediatamente al barrio.
Butarque recibe al Alavés, el mismo refugio donde el Rayo goleó al Atlético
El estadio del Leganés ya había sido confirmado como alternativa para el jueves. La primera opción estudiada fue El Plantío, en Burgos, pero la distancia y el rechazo generado entre los aficionados obligaron a encontrar una solución más cercana. La mediación de la Comunidad facilitó un acuerdo limitado exclusivamente al duelo frente al Alavés.
Butarque no es un escenario desconocido para los franjirrojos. En febrero, el mal estado del césped de Vallecas también obligó a trasladar allí el encuentro contra el Atlético de Madrid. Aquel partido, disputado en medio de una fuerte protesta social y con solo 5.335 espectadores, terminó con una contundente victoria rayista por 3-0.
El equipo de Beñat San José necesitará recuperar esa capacidad para aislarse del ruido institucional. Llega después de perder por 2-1 ante el Sevilla con un penalti muy discutido en el minuto 97. El Alavés, en cambio, aterrizará reforzado por su goleada frente al Getafe por 3-0. La pérdida del factor Vallecas añade una dificultad más a un partido ya exigente.
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Óscar Valentín y Beñat San José lamentan un Rayo sin su afición
La plantilla no ha permanecido al margen del problema. “Obviamente te afecta, por nuestra gente. Lo primero que quiere el equipo es jugar en Vallecas. Ojalá se solucione todo y que se mejoren las cosas para que nuestra afición esté segura”, reconoció Óscar Valentín después del estreno de Liga en el Sánchez-Pizjuán.
Beñat San José también había mostrado públicamente su confianza antes de conocerse la resolución: “Tengo toda la fe y la esperanza de que podamos jugar la primera jornada en Vallecas”. El técnico quería comenzar su etapa como local arropado por el barrio, especialmente después de una derrota tan dolorosa como la sufrida en Sevilla. Tendrá que esperar.
La Federación de Peñas y la Plataforma ADRV han anunciado que no acudirán a Butarque ni a ningún otro estadio mientras el equipo no pueda jugar en Vallecas. Los colectivos reclaman información sobre la duración del traslado y una devolución proporcional del abono para quienes no puedan asistir. La protesta amenaza con dejar al Rayo sin buena parte de su respaldo habitual.
La Comunidad de Madrid y Martín Presa dejan abierto el próximo Rayo – Racing
El origen del conflicto está en una auditoría iniciada en octubre. Las inspecciones detectaron deficiencias graves relacionadas con los sistemas contra incendios, las instalaciones eléctricas, la salubridad y el mantenimiento general. El Gobierno regional consideró que no podía garantizarse la seguridad de los usuarios y suspendió cautelarmente la concesión del estadio.
La actuación abrió un enfrentamiento directo con la entidad. Los técnicos de la Comunidad encontraron inicialmente dificultades para acceder a las instalaciones y comenzar las obras, aunque ambas partes terminaron alcanzando un acuerdo para permitir las inspecciones. El plazo estimado para completar todas las actuaciones oscila entre dos y seis meses.
Esa horquilla mantiene la incertidumbre más allá del Alavés. El Rayo debe volver a jugar como local el 5 de septiembre contra el Racing de Santander y el convenio con el Leganés no incluye ese encuentro. Tampoco está resuelta la ubicación de la posterior visita del Espanyol si Vallecas continúa cerrado.
El partido del jueves ya tiene campo, pero el problema está lejos de terminar. El Rayo pierde su primera batalla administrativa y comienza la temporada como local en Butarque, sin sus peñas y con un calendario que seguirá obligándolo a buscar casa. Vallecas permanece cerrada y la fecha del regreso sigue siendo la mayor incógnita.





