Íñigo Pérez celebró la remontada del Villarreal ante el Valencia (1-2) en Mestalla y destacó la capacidad de reacción de sus jugadores. El técnico rechazó atribuir el triunfo a la suerte, elogió a Alex Freeman y evitó valorar las polémicas arbitrales
El Villarreal encontró en Mestalla algo más que tres puntos. La victoria por 1-2 ante el Valencia, culminada con el tanto de Mikautadze en el tiempo añadido, permitió al conjunto amarillo llevarse un derbi que se había complicado tras el penalti transformado por Pepelu. Para Íñigo Pérez, el triunfo tuvo un valor especial por la manera en la que sus futbolistas supieron responder cuando el marcador se puso en contra.
El entrenador navarro se mostró satisfecho con la actuación de sus jugadores y, sobre todo, con la madurez que demostraron para no perder el control del encuentro. Pese a verse por detrás, el Villarreal mantuvo su apuesta por la posesión y esperó el momento adecuado para encontrar los espacios que le permitieran cambiar el rumbo del partido. «Es una victoria merecida, aunque se ha puesto complicada con su gol», explicó el técnico, que reconoció haber temido que su equipo entrara en una dinámica de descontrol después de encajar el tanto valencianista. Sin embargo, destacó la capacidad de los suyos para mantener la calma y seguir fieles al plan establecido.
Íñigo Pérez rechaza que la suerte explique la victoria
Una de las reflexiones más contundentes del entrenador llegó al ser preguntado por si el Villarreal había encontrado por fin la suerte que le había faltado en jornadas anteriores. Íñigo Pérez rechazó esa interpretación y defendió que los resultados deben analizarse desde el rendimiento y los errores propios, sin recurrir a factores externos para justificar las derrotas. «Primero, quiero dejar clara mi opinión. No creo en la suerte en el fútbol ni en el ‘ya tocaba’. Si no hemos ganado hasta ahora es por demérito nuestro. Hay que acudir a la verdad», afirmó.
El técnico considera que el equipo ha ido creciendo durante las últimas semanas, especialmente en su capacidad para gestionar los momentos adversos. En su opinión, el Villarreal ha aprendido a no descomponerse cuando las cosas no salen como espera y a confiar en una propuesta futbolística que, hasta ahora, no siempre había encontrado recompensa en el marcador. «La capacidad de respuesta del equipo ha aumentado desde el inicio hasta ahora», añadió, antes de insistir en la importancia de mantener el equilibrio incluso cuando los resultados no acompañan. La remontada en Mestalla supone, en ese sentido, un respaldo a una idea que el entrenador quiere consolidar.
Un triunfo que refuerza la confianza, pero no cambia el discurso
La victoria también invita a pensar en un posible punto de inflexión para el Villarreal. Ganar en un escenario como Mestalla, después de verse por detrás y resolver el partido en los últimos minutos, puede servir de impulso para afrontar los próximos compromisos con mejores sensaciones.No obstante, Íñigo Pérez quiso rebajar cualquier euforia. El entrenador entiende que sumar los tres puntos ayuda al grupo a creer en su trabajo, pero no considera que una victoria garantice mejores resultados en el futuro.
«Saber que te han salido las cosas, que has ganado en Mestalla y que lo has hecho bien ayuda a afrontar el futuro de una manera mucho mejor», reconoció. Aun así, recordó que el equipo deberá seguir trabajando y que el resultado no le concede méritos adicionales de cara a sus siguientes encuentros. El técnico también se refirió al próximo compromiso frente al Manacor, dejando claro que el triunfo ante el Valencia no debe alterar la exigencia diaria. Para él, la clave está en mantener la misma capacidad de autocrítica tanto después de una derrota como tras una victoria.
Alex Freeman, uno de los nombres propios del partido
Otro de los protagonistas de la comparecencia fue Alex Freeman, autor del gol que permitió al Villarreal restablecer la igualdad en Mestalla. Íñigo Pérez aprovechó la ocasión para destacar las cualidades del futbolista y explicar por qué su versatilidad le ofrece tantas alternativas a la hora de diseñar el equipo.«Alex es un superjugador», aseguró el entrenador, que puso en valor su capacidad para desempeñarse en diferentes posiciones. El técnico destacó que puede actuar como central, en ambos laterales, por delante de la defensa o como carrilero, una polivalencia que considera especialmente útil para desarrollar su idea de juego. También explicó que la elección inicial de Freeman en el lateral izquierdo respondió a cuestiones tácticas y a la necesidad de contrarrestar la velocidad de Otorbi, que comenzó el encuentro en la banda derecha del Valencia antes de retirarse lesionado.
Sin entrar en las decisiones arbitrales
La polémica también tuvo su espacio en la rueda de prensa, especialmente después de un partido marcado por las expulsiones de Pape Gueye y Harvey Elliott y por la tensión de los últimos minutos. Sin embargo, Íñigo Pérez volvió a mantener su postura habitual y evitó valorar las decisiones del colegiado. «Me mantengo al margen de cualquier decisión arbitral», respondió de forma escueta.El entrenador prefirió centrar el análisis en el comportamiento de su equipo y en una remontada que, a su juicio, premia la insistencia de una plantilla que ha atravesado dificultades en este inicio de temporada. El Villarreal salió de Mestalla con una victoria de peso y con la confianza reforzada, aunque su técnico dejó claro que el camino pasa por seguir trabajando y no confundir un buen resultado con la tarea ya completada.





