El presidente de la FIFA se ha mostrado confiado en que Irán reconsidere su decisión y acabe disputando el Mundial en suelo estadounidense, ya que es una oportunidad para unir: «Tenemos el poder y la magia de estar todos unidos porque todos unidos somos invencibles»
Gianni Infantino, presidente de la FIFA, se ha pronunciado este jueves sobre el problema futbolístico que puede ocasionar el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán, después de que el país de Oriente Próximo haya puesto en duda su participación en la cita mundialista que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México el próximo verano. El máximo mandatario del fútbol mundial se ha mostrado conciliador y confiado en que finalmente Irán acudirá a jugar a suelo estadounidense.
«Por supuesto, Irán va a jugar en los Estados Unidos de América. El motivo es muy sencillo. Tenemos que unirnos y acercarnos a la gente. La FIFA une al mundo. Tenemos que recordar siempre que hay que ser positivos», dijo durante el congreso anual de la organización.
«Hay que mostrarnos contentos. Hay problemas suficientes en el mundo. Si nadie trata de unirnos… ¿Qué va a pasar en nuestro mundo? Es una oportunidad que tenemos en el congreso y en el Mundial. Tenemos el poder y la magia de estar todos unidos porque todos unidos somos invencibles», añadió.
Infantino dirigió sus primeras palabras a la presencia de Irán en el Mundial
Infantino disipó en apenas unos segundos las dudas sobre la presencia de Irán en la Copa del Mundo por la guerra con Estados Unidos. Al inicio de su alocución, en el séptimo punto del día -el discurso del presidente-, el máximo mandatario de la FIFA dejó claro que el combinado asiático jugará el Mundial. Sin embargo, la federación miembro de Irán no ha estado presente en el congreso que se celebra en Vancouver (Canadá). El secretario general de la FIFA, Mattias Grafström pasó lista a las 211 federaciones y sólo faltó una, la iraní.
Se esperaba la presencia del presidente de su federación, Mehdi Taj, pero, según informó la agencia de noticias Tasnim, tuvo que regresar a Irán junto al resto de su expedición por «el comportamiento inapropiado de los funcionarios de inmigración» del aeropuerto de Toronto.
Irán se ganó el billete al Mundial en el césped, pero podría no viajar
Irán alcanzó el Mundial tras liderar el Grupo A en la tercera ronda de la fase de clasificación de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y está encuadrada en el Grupo G con tres partidos previstos en Los Ángeles (frente a Nueva Zelanda y Bélgica) y en Seattle (ante Egipto).

Sin embargo, su participación en el torneo se complicó por la escalada bélica iniciada el pasado mes de febrero entre Estados Unidos, Israel e Irán. A principios de marzo, Mehdi Taj aseguró desconocer si su selección podría disputar los partidos del Mundial tras los bombardeos estadounidenses e israelíes sobre su país. «Lo cierto es que, tras este ataque, no podemos esperar que el Mundial se celebre con esperanza«, explicó el presidente de la Federación de Irán de Fútbol.
El Gobierno iraní dejó claro que el país no participaría en el Mundial
El 11 de marzo, el Gobierno del país asiático, en palabras de su ministro de Deportes, Ahman Donyamali, aseguró que el combinado persa no participaría en el Mundial 2026: «Después de que el gobierno corrupto mató a nuestro líder, (Alí Jameneí) no hay condiciones que nos permitan participar«, dijo a DPA.
Horas antes de aquellas declaraciones, el mismo Infantino, tras una conversación con Donald Trump, desveló que el presidente de Estados Unidos no tenía ningún inconveniente en que Irán participara en el Mundial. «Hablamos sobre la actual situación de Irán y el hecho de que el equipo iraní se haya clasificado para participar en el Mundial 2026. Durante la conversación, Trump reiteró que el equipo iraní es, por supuesto, bienvenido a competir en el torneo«, afirmó.
En las semanas posteriores, la incertidumbre se trasladó también al plano organizativo, con dudas sobre los visados, la seguridad y los desplazamientos del combinado iraní en territorio estadounidense. La FIFA, no obstante, mantuvo su postura de que todas las selecciones clasificadas debían disputar el torneo, descartando escenarios alternativos como cambios de sede o sustituciones en el cuadro de participantes.
Finalmente, Infantino, ante todas las federaciones miembro presentes en el congreso anual de la FIFA, confirmó su idea de que Irán no falte a la cita más importante del planeta fútbol. En sus primeras palabras de su alocución, fue contundente: «Por supuesto, Irán va a jugar en los Estados Unidos».





