Indignación en el entorno de Lamine Yamal tras la gala del Balón de Oro: «A Harry Kane le quedan tres días»

Indignación en el entorno de Lamine Yamal tras la gala del Balón de Oro: «A Harry Kane le quedan tres días»

El tercer puesto del futbolista del FC Barcelona en la votación final, por detrás de Harry Kane y Kylian Mbappé, ha desatado un enfado mayúsculo en su entorno; el jugador se marchó de la gala con el gesto torcido porque tenía incluso preparada la celebración en un local en Londres

Lamine Yamal se marchó de la gala sin el Balón de Oro y con una decepción difícil de disimular. El delantero del FC Barcelona aspiraba a conquistar el premio individual más prestigioso del fútbol mundial, pero tuvo que conformarse con el Trofeo Kopa, que reconoce al mejor jugador joven y que ya ha ganado en tres ocasiones consecutivas.

Harry Kane se llevó finalmente el galardón, con Kylian Mbappé también por delante del internacional español, una clasificación que ha provocado un profundo malestar entre los más cercanos al futbolista.

Uno de los que ha alzado la voz ha sido Abdul, tío de Lamine Yamal, que intervino en directo en Mediaset y en la Cadena SER, donde volvió a cuestionar la elección del delantero inglés. Sus declaraciones reflejan el sentir del entorno del azulgrana, que veía en esta gala una oportunidad única para que su estrella recibiese el reconocimiento definitivo.

El tío de Lamine Yamal estalla: «Algo pasa ahí»

Abdul no escondió su decepción cuando le preguntaron por sus sensaciones tras conocer que Lamine no había ganado el Balón de Oro. «La verdad que muy triste. No entiendo nada. No sé cómo Lamine no ha ganado el Balón de Oro. Algo pasa ahí. Lamine ha ganado la Copa del Mundo, la Liga, la Supercopa de España, el Mundial… y no ha ganado el Balón de Oro, es el mejor jugador del mundo. Es el mejor jugador de la Liga Española… y se clasifica tercero… no sé, algo pasa», lamentó.

El familiar del futbolista también mostró su hartazgo ante uno de los argumentos que más se repiten cuando se habla de las opciones de Lamine para conquistar este tipo de premios: su juventud. A sus 19 años, el extremo tiene todavía una larga carrera por delante, pero su tío considera que esa circunstancia no puede servir para justificar que se quede sin el reconocimiento. «Bueno, eso es lo que dicen siempre: ‘Lamine es muy joven, si no gana este año lo gana el año que viene’. Siempre… siempre igual. Así fue el año pasado, lo mismo», comentó Abdul, que no dudó en defender la superioridad de su sobrino frente a otros candidatos.

«Hay jugadores que, bueno… No hace falta decir los nombres. Hay jugadores que no han hecho nada esta temporada. Lamine sigue siendo el mejor jugador del mundo. Y aunque no gane el Balón de Oro, sigue siendo el mejor jugador del mundo. Ahora mismo no hay nadie como él. Dime tú uno», sentenció.

«Kane es un gran goleador, pero el que brilla es Lamine»

El enfado de Abdul no se quedó ahí. El tío del futbolista volvió a poner en duda la decisión del jurado y comparó directamente los méritos de Kane con los de su sobrino. «Harry Kane es un gran goleador, pero el que brilla en el campo es Lamine. No tiene suerte… pues el año que viene. Siempre dice que es Lamine es joven, tiene 19 años, ganará más. Pero este, Harry Kane, le quedan tres días de fútbol, pues vamos, le regalamos el Balón», afirmó.

Abdul es solo una muestra deja de la indignación que existe en su familia por una votación que ha situado al inglés en lo más alto y ha relegado al azulgrana a la tercera posición. Para su entorno, el argumento de que tendrá más oportunidades en el futuro no sirve para explicar que no haya ganado esta vez.

Un séquito de familiares y amigos viajó a Londres para celebrar el triunfo

La decepción se entiende también por las expectativas que se habían generado alrededor de la gala. Lamine Yamal no se desplazó a Londres con la expedición del FC Barcelona, sino que organizó un viaje por separado para estar acompañado de sus familiares y amigos en una noche que esperaban que terminase con la conquista del Balón de Oro.

El clan de Lamine viajó el domingo por la noche en un avión privado, mientras que la expedición azulgrana lo hizo en otro vuelo ya en la mañana del lunes. Junto al futbolista estuvieron su pareja, Inés García; sus padres, sus hermanos y sus amigos más cercanos, en un despliegue que reflejaba la importancia que le daban a la cita.

La confianza en el triunfo era tal que Lamine tenía reservado un local en Londres para celebrar el premio con los suyos. Sin embargo, el resultado de la votación obligó a cambiar los planes. Pese a la derrota, el futbolista hizo noche nuevamente en la capital británica, aprovechando que Hansi Flick ha concedido el martes libre a toda la plantilla del Barcelona.

Gesto torcido de Lamine y vacile de Thierry Henry

Lamine no realizó declaraciones malsonantes ni protagonizó ninguna salida de tono durante la ceremonia, pero su rostro al recibir el Trofeo Kopa habló por sí solo. El gesto torcido, los nervios y las escasas palabras de agradecimiento dejaron entrever su decepción. El español sabía que, una vez anunciado el ganador del Trofeo Kopa, ya no tendría la oportunidad de subir al escenario para recoger el premio que realmente perseguía.

«Es un honor recibir este premio. Me hubiera gustado que aquí estuviera mi compañero Cubarsí, este premio tiene que ser para él. Se lo merece y ojalá se lo hubiera llevado él», afirmó al recoger el galardón al mejor jugador joven. Después, añadió. «Agradecer a mi club y a mi selección. Tengo que seguir trabajando para poder conseguir títulos colectivos e individuales como este».

La ceremonia dejó también un momento que no pasó inadvertido. Thierry Henry, presentador de la gala, interactuó con el futbolista tras su discurso, aprovechando la ocasión para lanzarle una pregunta con segundas intenciones que puso a Lamine en un compromiso: «Enhorabuena Lamine, ¿es el tercer Trofeo Kopa que ganas, verdad? Increíble, pero… ¿es el que querías hoy?».

El exdelantero del Arsenal y del Barcelona le recordó así, en forma de broma, que el Trofeo Kopa no era el gran objetivo con el que había aterrizado en Londres. Lamine sonrió irónicamente ante la expectación y el murmullo del respetable, respondiendo sin perder las formas, pero visiblemente afectado porque ya se sabía perdedor del Balón de Oro. «Bueno, los quiero todos, pero hablando de este, me hubiera gustado que fuera para Cubarsí», respondió repitiendo la idea de su discurso inicial.

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