La empresa japonesa parece ir dando en la tecla poco a poco para detener esas vibraciones que tantos problemas está trayendo a los de Silverstone
»Si tus problemas tienen solución, no te preocupes; si tus problemas no tienen solución, no te preocupes», dice un famoso proverbio chino. Aston Martin y Honda parece que se están empezando a aplicar este mantra, después de las lamentaciones en el GP de Australia toca tomarse el GP de China con otra actitud, siendo consciente de las fallas que tiene el monoplaza y las carencias de piezas. Eso sí, tanto los británicos como los nipones han podido encontrar una »contramedida» que cruzan los dedos que funcione para parar por fin esas vibraciones que les está llevando por el camino de la amargura.
El Aston Martin, un arma de doble filo
El monoplaza de los de Silverstone se ha convertido en una auténtica bomba de relojería para los pilotos. Lo dice su propio ingeniero estrella, Adrian Newey, que llegó a advertir que las vibraciones del coche pueden transmitirse a los dedos de los conductores y llevar a complicaciones de salud. Y cuando se habla de salud, eso son palabras mayores, por lo que es entendible que pidieran a Fernando Alonso y Lance Stroll en Melbourne que abandonaran tras unas vueltas.

La solución no puede esperar, los Grandes Premios pasan y el AMR26 parece que se ha quedado estancado en la pretemporada mientras otros como Ferrari o Mercedes vuelan. Aunque esta situación tan espinosa en la que se ha llegado a ‘jugar’ con la salud ha obligado a Aston Martin a sentar la cabeza e intentar encontrar como resolver este problema de cara a las siguientes carreras. Todo ahora mismo parece ir de prueba y error.
Honda confía en el proceso
»Hemos logrado algunos avances en cuanto a las vibraciones y seguimos trabajando duro para reducirlas. La fiabilidad es nuestra principal dificultad a la hora de mejorar. Por eso seguimos trabajando intensamente junto a Aston Martin y hemos encontrado algo, otra contramedida, así que quizá podamos probar algo», comentaba Shintaro Orihara en unas palabras para Motorsport Francia. El ingeniero jefe de Honda da la sensación de que han dejado de pasarse la pelota de tejado y han decidido trabajar junto a la escudería para conseguir esa »contramedida» que parecía que no iba a llegar nunca.

»También hemos acumulado kilómetros en carrera, por lo que hemos aprendido algunas cosas durante el GP de Australia, especialmente en términos de comportamiento y gestión de la energía. Hemos incorporado estas lecciones a nuestro sistema de simulación y quizá hayamos logrado algunos avances para este fin de semana. Ese es el principal punto de atención para esta prueba y la lección aprendida de la última», terminaba el japonés. Pues eso, siguiendo en el hilo de los proverbios chinos, »cae en un foso y ganarás en ingenio».





