El croata se siente «preparado» y, ahora que está retirado, no tiene que dar explicaciones «a ningún entrenador», sino que, en cambio, tiene «tiempo, ganas e ilusión», mientras que añade que, en homenaje a su suegro, le gustaría estrenarse en las trabajaderas de Los Panaderos el Miércoles Santo
«No, todavía no lo he conseguido. A ver si me ayudas. En verdad he venido por eso. Estoy preparado«. Medio en broma, medio en serio, porque el contexto así lo requería, Ivan Rakitic confesaba en el programa de Canal Sur Radio ‘El Show del Comandante Lara’ que su sueño es ser costalero. Con una relación excelente con Sevilla por haber sido capitán del Sevilla FC y estar casado con una hispalense (de Pino Montano), el croata se sinceró y se puso en el mercado, valga la expresión, durante su simpática intervención en el espacio de humor de la radio pública de Andalucía.
«Pues ya estoy retirado, ya tengo tiempo, no tengo que explicarme a ningún entrenador. Tengo tiempo, tengo ganas, tengo ilusión. Aparte que se lo he prometido a mi suegro; por favor, ayudadme por la paz de mi familia», añadía el otrora mediocentro, que tiene predilección por unas de las cofradías señeras de la Semana Santa de Sevilla: «Bueno, yo estoy muy apegado a mi suegro, que salió 12 años como costalero, como debe ser, cada Miércoles Santo. Entonces, él es un poquito más bajo que yo, pero él sacaba siempre a la virgen. Él me lo explicó así, que yo tendría que sacar al cristo».
Un imperativo familiar
En la capital andaluza tenía muchas papeletas para que le tocara esa lotería, pues se trata de una ciudad y una provincia en general muy cofrades, pero la familia política de Ivan Rakitic lleva muy a gala esa pasión, que han transmitido a las más pequeñas: «A día de hoy, mis niñas tienen 13 y 10 años, y, sobre todo la pequeña, a veces se va a dormir y se pone música de Semana Santa, da igual si es enero, febrero o agosto. Todo el año Semana Santa. Así que yo tengo ilusión de sacar no solamente un paso, sino ojalá poder crear una regularidad como tenía mi suegro y poder sacar diferentes durante muchos, muchos años».
En concreto, como confesaba al final de este momento de su intervención con el humorista Luis Lara, su elección sería en la calle Orfila: «El paso de mi suegro son Los Panaderos. Sí. Si lo conseguimos, claro, me haría mucha ilusión». Por su parte, su contertulio animaba a los responsables de la cofradía a ‘fichar’ al ex futbolista croata, de 38 años y 1,84, estatura que, como le recomendaba el padre de su mujer, seguramente le ubicaría en un paso de misterio y por la zona central.





