El ex groguet Álvaro González cuelga las botas a los 36 años

El ex groguet Álvaro González cuelga las botas a los 36 años

El central cántabro anuncia su retirada después de más de tres lustros como profesional y tres temporadas defendiendo la camiseta amarilla, antes de emprender aventura en el Olympique de Marsella, en Arabia Saudí y Estados Unidos, terminando su carrera en el Tenerife

Álvaro González ha decidido poner punto final a su carrera como futbolista profesional. El defensa cántabro, nacido en Potes, ha anunciado a los 36 años su retirada después de más de 15 años en el fútbol de élite y de haber defendido las camisetas de clubes como Racing de Santander, Real Zaragoza, Espanyol, Villarreal, Olympique de Marsella, Al-Nassr, Johor DT y Tenerife.

El cántabro deja atrás una carrera con más de 350 partidos con experiencias europeas y una aventura en Arabia Saudí. El último capítulo de su carrera lo escribió en Canarias, pero antes de marcharse definitivamente del fútbol profesional hubo una etapa especialmente importante en su trayectoria vestido de amarillo. Álvaro González llegó al Villarreal en el verano de 2016, procedente del Espanyol, para reforzar la defensa de un equipo que aspiraba a mantenerse entre los grandes de LaLiga y competir con regularidad en Europa.

Tres temporadas importantes en el Villarreal

El central cántabro aterrizó en La Cerámica para aportar experiencia y solidez a la zaga. Durante sus años como futbolista del Villarreal se convirtió en una pieza habitual de la defensa y formó parte de un equipo que tenía presencia constante en las competiciones europeas.

Su etapa en el conjunto amarillo se prolongó durante tres temporadas, disputando un total de 111 partidos con la camiseta grogueta. Álvaro representó ese perfil de central competitivo, intenso y fiable que terminó convirtiéndose en una de sus principales señas de identidad a lo largo de su carrera.

El Villarreal fue, además, el último club español en el que jugó antes de que diese el salto al fútbol internacional. En el verano de 2019, después de tres campañas en el conjunto castellonense, emprendió una nueva aventura en Francia.

El club amarillo alcanzó entonces un acuerdo con el Olympique de Marsella para su cesión durante la temporada 2019/2020. El acuerdo incluía una opción de compra por cuatro millones de euros que el club marsellés hizo efectiva.

Del Racing al fútbol internacional

La historia de Álvaro González había comenzado mucho antes. Formado en las categorías inferiores del Racing de Santander, consiguió hacerse un hueco en el primer equipo antes de continuar su progresión en el Real Zaragoza. Su rendimiento le llevó posteriormente al Espanyol, donde militó dos temporadas y terminó convirtiéndose en uno de los centrales más reconocidos del campeonato español. Fue precisamente desde el conjunto perico desde donde dio el salto al Villarreal.

Después de su etapa en La Cerámica, el Marsella le permitió probarse fuera de España. En Francia disputó 58 partidos de Ligue 1 y adquirió todavía más experiencia internacional. Más adelante también tuvo la oportunidad de compartir vestuario con Cristiano Ronaldo en el Al-Nassr, antes de un breve periplo por Estados Unidos para regresar finalmente al fútbol español, cerrando su trayectoria en el Tenerife.

En total, más de 15 años de carrera en los que pasó por algunos de los escenarios más importantes del fútbol europeo y llegó a disputar tanto Champions League como Europa League.

«Nunca traicioné al niño que quiso vivir de este deporte»

Álvaro González quiso anunciar su retirada de una manera muy personal. Lo hizo a través de un vídeo publicado en sus redes sociales, con un mensaje de agradecimiento a todas las personas que le acompañaron durante su carrera. «Querido fútbol. Nunca imaginé que llegaría el momento de decirte adiós. Hay despedidas para las que uno nunca está preparado. Antes de hacerlo, necesito dar las gracias a los que hicieron posible que un niño pudiera soñar. Gracias papá, gracias mamá, gracias Cote», comenzó diciendo. «Este camino empezó con vuestros sacrificios, vuestro apoyo y vuestra confianza».

El cántabro quiso extender ese agradecimiento a todas las personas que formaron parte de su trayectoria: «Este sueño nunca fue solo mío. Fue nuestro. Gracias a todos los entrenadores, compañeros, clubes, aficionados y personas que caminaron conmigo. En cada camiseta dejé una parte de mí. De todas me llevo recuerdos que me acompañará para siempre».

Y dejó una de las frases que mejor resume su forma de entender su carrera: «No sé si llegué tan lejos como imaginé, pero sí sé una cosa: nunca dejé nada por intentar. Nunca traicioné al niño que quiso vivir de este deporte».

«En cada camiseta dejé una parte de mí»

El defensa también quiso recordar todo lo que el fútbol le ha enseñado durante estos años. «Gracias fútbol, por cada victoria y por cada derrota, por enseñarme que el talento necesita disciplina, que el sacrificio siempre merece la pena y que levantarse una vez más, también es ganar». Una reflexión que encaja con una trayectoria construida a base de constancia y trabajo, desde las categorías inferiores del Racing hasta convertirse en un futbolista habitual de la Primera División española y dar posteriormente el salto al extranjero.

En el inicio de una nueva etapa, Álvaro González tiene claro dónde estará ahora su prioridad. «Ahora comienza el capítulo más importante de mi vida junto a mi mujer, Lucía, y mi hijo Marco. Me voy en paz, me voy orgulloso pero sobre todo profundamente agradecido. Porque dicen que es solo fútbol, pero para mí fue mi vida».

Así termina la carrera de un futbolista que dejó su huella en todos los clubes por los que pasó y que en el Villarreal CF encontró una de sus etapas de mayor continuidad y madurez.

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