El exfutbolista tuvo que pasar por una intervención pionera después de que le detectaran un aneurisma de aorta cuando jugaba en Nervión; hora está centrado en sus negocios e inversiones inmobiliarias de lujo en Ibiza y Filipinas
La carrera del exfutbolista Sergio Sánchez pudo terminar de la peor manera posible cuando apenas tenía 23 años. En plena progresión como futbolista profesional y después de fichar por el Sevilla FC procedente del Espanyol, una revisión médica le puso delante de una realidad que nadie esperaba: tenía un aneurisma de aorta que podía provocarle la muerte en cualquier momento. El fútbol pasó entonces a un segundo plano y comenzó una lucha por su propia vida que le obligó a someterse a una operación de altísimo riesgo.
El exdefensa recordó aquel episodio en ‘El Cafelito’, el programa de Josep Pedrerol, donde relató cómo recibió una noticia que le cambió para siempre. Todo sucedió a finales de 2009. Después de dejar de entrar en las convocatorias, el entonces entrenador sevillista, Manolo Jiménez, le pidió que acudiera al club para reunirse con José María del Nido. Sergio Sánchez pensaba que podía tratarse de una cesión, pero la realidad era mucho más dura. «Me dice que a raíz de las desgracias que hemos vivido en el fútbol con Puerta y Jarque, el Sevilla es el primer club que está haciendo exámenes y te hemos detectado un aneurisma en la vena aorta. Yo ya tenía un soplo, pero en cualquier carrera de 10 metros me podía quedar ipsofacto», recordó.
La explicación de los médicos fue contundente. Su carrera deportiva había terminado. «Me dijo que el fútbol para mí se había terminado», contó sobre aquel momento, en el que reconoció que el impacto de la noticia le dejó prácticamente desconectado de lo que sucedía a su alrededor.
Su familia tampoco olvidará aquella jornada. El futbolista no encontraba la manera de contarles lo que estaba pasando y tuvo que recurrir a su representante para comunicarles la situación. La respuesta de su madre fue especialmente emocionante: «Dile al Sevilla que le agradezco que le salve la vida a mi hijo, el fútbol me da igual».
Una operación con un 14% de posibilidades de morir
Sin embargo, Sergio Sánchez no estaba dispuesto a aceptar que su trayectoria hubiese terminado de aquella manera. Comenzó entonces a buscar especialistas y alternativas médicas en distintos países hasta encontrar una posibilidad en Alemania. Era una intervención pionera, con un riesgo considerable y sin demasiadas referencias sobre cómo podía salir.
«Era la primera persona que se iba a someter a ese tipo de operación y no había donde mirarnos», explicó. El propio exfutbolista puso una cifra al miedo que tuvo que afrontar: «Tenía un 14% de opciones de morir». La complejidad de la intervención era enorme: «Era una operación extracorpórea, tienes que quitar el corazón y pararlo. Tienen que romper las costillas, te abren el esternón, te operan y luego te dan la descarga y ahí está el riesgo».
Pero sobrevivir a la operación no significaba que todo hubiese terminado. Apenas 30 días después, cuando todavía caminaba ayudado por un bastón, intentó correr antes de tiempo. Aquella imprudencia provocó una nueva complicación que volvió a poner su vida en peligro: «Estaba morado. Perforé parte del pericárdico. Me saltó un punto y se me llenó la bolsa de sangre. El corazón no podía bombear». Sergio Sánchez tuvo que ser atendido de urgencia después de que el pericardio se llenara de sangre y comprometiera el funcionamiento del corazón.
Finalmente, consiguió recuperarse y regresar al fútbol profesional. Volvió a competir en 2011 y defendió posteriormente las camisetas del Málaga, el Panathinaikos, el Rubin Kazan, el Espanyol y el Cádiz, entre otros equipos. Su última experiencia como profesional fue en el Albacete, donde puso fin a su carrera en noviembre de 2020.
Del fútbol a los negocios de lujo en Ibizia y Filipinas
Hoy, a sus 40 años, Sergio Sánchez vive alejado de la competición y ha encontrado una nueva faceta profesional en el mundo empresarial. Su presente está ligado a las inversiones inmobiliarias y al desarrollo de proyectos residenciales y turísticos de lujo en Filipinas, una aventura que inició junto a Mike Jiménez a través de la compañía Land of Nomads.
El exfutbolista ha apostado por un mercado internacional en crecimiento y por un modelo de negocio centrado en propiedades exclusivas destinadas tanto a compradores particulares como a inversores interesados en el alquiler turístico.
Entre sus proyectos figura un desarrollo en San Fernando, con 368 villas y diferentes servicios y zonas comunes, además de otro complejo en El Nido, en la isla de Palawan, que contempla 236 apartamentos. Piscinas, gimnasios, restaurantes, espacios de coworking y servicios orientados al turismo forman parte de estas promociones.
Según explicó a EjePrime en diciembre de 2025, la inversión conjunta prevista para estos desarrollos superaba los 20 millones de euros. La compañía también contemplaba ampliar su actividad a otros destinos del sudeste asiático.





