El central cordobés de 19 años, Andrés Cuenca, deja La Masia por 700.000 euros y un 20% de futura venta, tras proclamarse campeón de Europa con la Selección española sub-19
La primera Champions de su historia obliga al Como a pensar en el presente sin abandonar la fórmula que lo ha llevado hasta la élite. El conjunto italiano seguirá apostando por futbolistas jóvenes, técnicos y con margen de crecimiento, con España nuevamente como uno de sus mercados preferentes.
El siguiente elegido es Andrés Cuenca. El central formado en La Masia cambia el FC Barcelona por el proyecto de Cesc Fàbregas, que incorpora a otro talento español mientras prepara una temporada inédita entre la Serie A y la máxima competición europea.
Andrés Cuenca deja el Barcelona por 700.000 euros
El acuerdo está cerrado a falta de que los clubes completen su comunicación oficial. Fabrizio Romano cifra el traspaso en 700.000 euros y añade una cláusula por la que el Barcelona conservará el 20% de una futura venta. El defensa firmará un contrato de larga duración con la entidad italiana.
El movimiento permite al conjunto azulgrana mantener una participación económica en el futuro de un futbolista cuyo contrato había sido ampliado hasta junio de 2027 antes de salir cedido al Sporting de Gijón durante el pasado mercado invernal.
Para el Como supone una inversión reducida por un jugador que ya sabe lo que significa competir en un escenario grande. Cuenca debutó con el primer equipo del Barcelona en octubre de 2024, cuando Hansi Flick le dio minutos frente al Young Boys en la Champions League. Es zurdo, posee buena salida de balón y destaca por su capacidad para anticipar y construir desde la primera línea.
Una lesión frenó a Cuenca durante su cesión al Sporting
Su paso por Gijón no tuvo la continuidad esperada. El central llegó en febrero para ganar experiencia en Segunda división, pero sufrió una lesión muscular en el isquiotibial izquierdo durante su debut ante el Huesca y tuvo que permanecer varias semanas apartado.
El contratiempo limitó su participación a ocho encuentros durante el segundo tramo del curso. Esa falta de minutos no ha reducido la confianza en un defensa que, con 19 años, todavía se encuentra en una fase inicial de su desarrollo.
El Como deberá decidir ahora si lo incorpora directamente a la dinámica de Cesc o busca una nueva cesión que le permita acumular partidos. El Sporting había mostrado interés en recuperarlo, mientras el propio jugador tampoco escondió la ilusión que le produciría vestir algún día la camiseta del Córdoba, el equipo de su tierra.
España sub-19 recupera la mejor versión de Andrés Cuenca
Su rendimiento con la Selección ha cambiado la fotografía del verano. Cuenca formó parte del equipo español que conquistó el Europeo sub-19 después de superar a Alemania por 2-0 en la final disputada en Wrexham.
El cordobés participó durante todo el torneo en una defensa que no concedió un solo gol. España superó la fase final con 30 tantos a favor y ninguno en contra, mientras Cuenca compartía el eje de la zaga con Mario Rivas y confirmaba las cualidades que despertaron el interés del Como.
El título continental compensa, en parte, una segunda mitad de temporada condicionada por los problemas físicos. También refuerza la idea de que el club italiano no compra rendimiento inmediato, sino un central con condiciones para crecer y convertirse en un activo importante.
Cesc Fàbregas mantiene la apuesta del Como por el talento joven
La llegada de Cuenca responde a una línea reconocible. Cesc ha construido un equipo atrevido alrededor de jugadores jóvenes, muchos de ellos formados en España o procedentes de LaLiga. Nico Paz continuará durante la temporada 2026/27 después del acuerdo alcanzado con el Real Madrid, que conserva una opción unilateral para recuperarlo un año después.
El Como también ha apostado durante su crecimiento por Jesús Rodríguez, Assane Diao o Jacobo Ramón. Cuenca se incorpora a ese núcleo con la ventaja de conocer el modelo de juego que busca su entrenador: centrales capaces de defender lejos del área, superar líneas con el pase y asumir riesgos en la salida.
La exigencia, no obstante, será mayor. El equipo lombardo terminó cuarto en la Serie A y disputará por primera vez la Champions apenas dos temporadas después de regresar a la máxima categoría italiana. La planificación necesita futbolistas preparados para competir, pero también patrimonio con el que sostener el proyecto a medio plazo.
Andrés Cuenca representa precisamente esa doble apuesta. Llega por un precio asumible, después de proclamarse campeón de Europa con España, y con el reto de demostrar que una cesión difícil no ha frenado al central que llamó a la puerta del primer equipo del Barcelona.





