El Celta vuelve a repetir la historia un año después. El equipo de Claudio Giráldez sigue sin ganar tras siete jornadas y vuelve a igualar un registro que solo se había producido en 1956-57. Además, el problema ofensivo es que apenas ha marcado tres goles
La historia vuelve a repetirse en Vigo. El Celta atraviesa una situación prácticamente idéntica a la de hace un año, cuando los resultados comenzaron a generar dudas alrededor del proyecto de Claudio Giráldez. Siete jornadas después del inicio de la temporada, el conjunto celeste continúa sin conocer la victoria y vuelve a igualar uno de los peores comienzos de su historia.
El dato tiene todavía más peso si se amplía la mirada. El peor arranque del Celta en Primera se remonta a la temporada 1956-57, cuando el equipo fue incapaz de ganar ninguno de sus siete primeros encuentros. Setenta años después, los vigueses han repetido aquella secuencia en dos temporadas consecutivas.
Cuatro empates y tres derrotas
El Celta actual ha firmado cuatro empates y tres derrotas en sus siete primeros partidos, exactamente la misma combinación que protagonizó aquel equipo de los años cincuenta. La diferencia está en que la temporada pasada el inicio fue algo distinto: cinco empates y dos derrotas. El problema no se queda únicamente en la clasificación. El Celta está teniendo serias dificultades para encontrar el camino del gol, una circunstancia que agrava todavía más su situación.
La comparación con el curso anterior deja una conclusión clara: el Celta de esta temporada está produciendo menos fútbol ofensivo. Los datos reflejan una caída en diferentes apartados. El conjunto vigués tira menos a puerta, regatea menos y genera un volumen inferior de goles esperados. Todo ello termina teniendo su reflejo más evidente en el marcador: tres goles en siete jornadas frente a los seis que llevaba a estas alturas de la pasada temporada. Es, precisamente, uno de los principales puntos que diferencian la crisis actual de la vivida hace un año. Los resultados son prácticamente calcados, pero las prestaciones ofensivas han empeorado.
Si en ataque el Celta ha dado un paso atrás, en defensa los números son mejores. El Celta, por tanto, ha mejorado sus registros defensivos, pero no está consiguiendo compensarlo en el otro área. El problema está en que marca demasiado poco para transformar sus partidos en victorias.
Giráldez vuelve a enfrentarse al mismo escenario
Doce meses después, Claudio Giráldez vuelve a encontrarse ante un escenario conocido. El Celta ha vuelto a quedarse sin ganar durante las siete primeras jornadas y vuelve a aparecer en los registros históricos del club por un comienzo especialmente complicado.
La diferencia respecto al pasado curso está en las sensaciones ofensivas. El equipo genera menos, remata menos y su producción goleadora se ha reducido a la mitad, mientras que atrás presenta mejores números.





