Los colchoneros se han impuesto al Valencia con goles de los canteranos Iker Luque y Cubo en la segunda parte y han provocado el enfado de la afición valencianista al ver superado a su equipo en el marcador y el juego
El Atlético de Madrid, plagado de canteranos y con la mirada puesta en la vuelta de la eliminatoria de semifinales contra el Arsenal, se ha llevado los tres puntos de Mestalla. Un resultado que ha provocado el enfado de la hinchada del Valencia que ha pitado en muchas fases a los suyos y que ha visto como los dos goles llegaron en la segunda mitad con la firma de los jóvenes Iker Luque y Cubo.
Si alguien pensaba que las necesidades del Valencia y las rotaciones del Atlético podían soplar a favor de los de Corbarán no sucedió eso. Se vio casi desde transcurrido el primer cuarto de hora, donde el juego y las ocasiones se fueron inclinando del lado de los de Simeone. Las ocasiones y el control fueron visitantes, si bien es cierto que no fue hasta la segunda mitad cuando se plasmó en el marcador.
Los palos de la primera parte, uno para Ramazani en el Valencia y otro para el obús de Nahuel Molina en el Atlético, habían dejado las tablas. Luego la presencia canterana, con cuatro representantes en el once, acabó por desequilibrar. Cierto es que los goles llegaron por mediación de Iker Luque y Cubo, que salieron desde el banquillo, y que culminaron con maestría rápidas acciones visitantes.
Nahuel Molina, hiperactivo
El partido comenzó con dominio del Valencia que quería dejar claro que se jugaba más. Sin embargo en el primer cuarto de hora apenas hubo llegadas a las áreas. El primer gran protagonista fue Dimitrievski, quien firmó varias intervenciones de mérito, primero a Mendoza y luego a Nahuel Molina. Precisamente el argentino iba lanzar poco después un tremendo trallazo, casi desde mediocampo, que estrelló la pelota en el palo (17′). Molina estaba hiperactivo y abrumaba con sus acciones al Valencia.
Las ocasiones iban tornando también las sensaciones del juego. En la medular Vargas y Mendoza cada vez eran más dueños del partido y los canteranos atléticos se iban animando y soltando con subidas por las bandas, especialmente de Boñar y Julio Díaz. No había goles pero las sensaciones apuntaban a que podían llegar. El Valencia tenía problemas.

Al cuadro local le costaba más llegar al área de Musso. Ramazani lanzó un primer aviso, aunque más potente fue el segundo. Un reverso fuera de área terminó con un balón al palo (39′). Fue un oasis en esos instantes, porque hasta Mestalla se dio cuenta de que su equipo no carburaba y comenzaron algunos pitos. Al descanso no había goles, pero el Atlético había dado sensación de superioridad.
Segunda parte
El Valencia trató de recomponerse en los vestuarios y en la reanudación recuperó cierto control de balón. No hubo grandes ocasiones, más allá de un disparo alto de Guido Rodríguez (48′), y el ritmo de juego descendió. Sin embargo, cada vez que el Atlético apretaba algo volvían los pitos a Mestalla con el descontento de la afición.
Corberán movió fichas y con la entrada de Hugo Duro apostó por jugar con dos delanteros al mantener en el campo a Sadic. El partido tenía alternativas sin que nadie definiera sus llegadas. Simeone dio entrada al campo a Koke y Griezmann. Poco antes habían entrado los canteranos Iker Luque y Cubo.
Precisamente Iker Luque adelantó al Atlético con un ajustado remate pegado al palo después de una gran acción colectiva de los colchoneros (73′). El Atlético merodeaba el segundo gol y nuevamente se hacía ostensible el enfado de la afición local. Otro canterano, Cubo, anotó el 0-2 tras una asistencia de Griezmann. La jugada tuvo que ser revisada por el VAR tras un posible fuera de juego. Pese a los intentos finales del Valencia, el marcador ya no se volvió a mover. Si acaso pudo marcar Luque el tercero, pero Dimitrievski lo evitó con paradón.




