El castillo de naipes de los Dallas Mavericks se sigue derrumbando y ahora es el turno de un Jason Kidd que tampoco ha sobrevivido al terremoto que causó en Texas el traspaso, hace ya más de un año, del genio esloveno
No es que se estuviese viendo venir, es que se daba por hecho. Cuando los Dallas Mavericks traspasaron a Luka Doncic el clamor en contra de tal decisión fue unánime. Desde la franquicia intentaron explicarlo, justificarlo y, hasta cierto punto, incluso desprestigiar al genio esloveno. Pero la suerte estaba echada. Los de Texas se hundieron sin remisión y tras ver caer a varias piezas del proyecto, es ahora el entrenador, Jason Kidd, quien también hace las maletas.
Así es. Los Mavs, ahora bajo el liderazgo en la oficina de Masai Ujiri, han optado por romper con el último lazo de una época pasada que sin duda fue mejor al prescindir de su head coach. No se trata de que estén descontentos con él –sin duda podría ser–, sino de entender que quieren aire fresco en el equipo y que eso llegará a través de un nuevo jefe que lidere el proyecto alrededor de Cooper Flagg.
La larga lista de damnificados de Luka Doncic
Luka Doncic no hizo nada, pero a la vez lo ha hecho todo. Para el recuerdo quedan su rostro desencajado al llegar a Los Ángeles para unirse a los Lakers, o esas lágrimas el primer día que se enfrentó a lo que para él no era su equipo, sino su familia. Ya nadie borrará ese recuerdo, pero tampoco lo profundo que ha sido el golpe para una organización que si no llega a ser por el número 1 del draft de 2025 estaría descompuesta y sin esperanza.
A los meses del adiós de Luka Doncic, exactamente en noviembre de 2025, el primer en caer fue el ejecutor de su traspaso, un Nico Harrison que era obligado a dejar su puesto como general manager. Después, y entendiendo que lo hecho era un enorme error, en febrero de 2026 daban salida a Anthony Davis, quien llegó a cambio del base esloveno, en dirección a los Washington Wizards. Y como acaban de anunciar, el último despido es el de Jason Kidd.
La explicación al despido de Jason Kidd
Realmente hay poco que comentar. Los resultados positivos de Jason Kidd, como las Finales de 2024, se cimentaban en un genio de la canasta como es Doncic. Una vez se fue, todo se esfumó y quedó señalado. No es que sea el único culpable, pero sí parta de un ambiente enrarecido que desean cortar de raíz.

«Al evaluar el futuro de nuestro programa de baloncesto, creemos que este es el momento adecuado para un nuevo rumbo para nuestro equipo. Tenemos grandes expectativas para esta franquicia y la responsabilidad de construir una organización de baloncesto capaz de competir por el campeonato de forma constante. Llevaremos a cabo una búsqueda exhaustiva y rigurosa de nuestro próximo entrenador y continuaremos evaluando a todo nuestro personal de operaciones de baloncesto para asegurar que compitamos al nivel que los aficionados de los Mavs esperan y merecen», sentencia Masai Ujiri.




