El accidente entre Colapinto y Bearman exige acción de la FIA

El accidente entre Colapinto y Bearman exige acción de la FIA

Andrea Stella, director de McLaren, reclama cambios en la normativa para dar más libertad a los ingenieros y evitar adelantamientos yo-yo que comprometen la seguridad en pista

El Gran Premio de Japón ha dejado una imagen preocupante que ha hecho saltar todas las alarmas: el fuerte impacto entre Franco Colapinto y Oliver Bearman en Suzuka. Andrea Stella, jefe de filas de McLaren, ha sido el primero en alzar la voz para exigir soluciones inmediatas ante un riesgo que ya había vaticinando meses atrás. El incidente, ocurrido antes de la curva Spoon, se produjo por una diferencia de velocidad abismal, estimada entre 40 y 50 km/h, cuando monoplaza de Haas llegaba lanzado mientras el Alpine rodaba lento tras agotar su energía.

La solución pasa por la FIA

Para Stella, este episodio recuerda peligrosamente a accidentes del pasado donde un coche desplegaba sobre otro. El ingeniero italiano tiene claro que la solución pasa por la técnica: »Creo que es indispensable analizar los datos y añado que los respectivos equipos deberían compartir la información para entender qué ocurrió en el coche de Colapinto y en el de Bearman. En general, el motivo por el que creo que es una buena solución introducir un superclipping de 250 kW (en lugar de los actuales 350) es evitar que los pilotos tengan que levantar el pie del acelerador, creando una gran diferencia de velocidad con el coche que les sigue», comentaba en unas declaraciones recogidas por Motorsport.

La gestión de la energía bajo la normativa de 2026 también estuvo en el punto de mira por lo visto en la icónica 130R. Muchos aficionados criticaron ver a los pilotos levantar el pie en una curva que históricamente se hace a fondo, pero Stella aclara que no fue solo por ahorrar batería, sino por una falta real de adherencia al alcanzar los 340 km/h con el boost. »Es un caso que debe estudiarse con un enfoque analítico», insiste el responsable de McLaren, proponiendo que este tema sea prioritario en las próximas entre la FIA y los equipos.

El efecto yo-yo, el dolor de cabeza de la F1

Otro de los problemas detectados es el llamado efecto yo-yo, esos adelantamientos que parecen artificiales porque el piloto que acaba de ser superado recupera la posición de inmediato gracias a recargar la batería.

Para evitar las situaciones, Stella propone dar más autonomía a los ingenieros en la gestión del motor de combustión frente al eléctrico. Según su visión, esto evitaría que viéramos maniobras ligadas puramente a la gestión energética, permitiendo una competición más natural. El objetivo es claro: llegar a Miami con un reglamento que garantice la seguridad y devuelva la esencia del pilotaje real a la pista.

Scroll al inicio